domingo, 10 de mayo de 2020

No han muerto miles de ancianos en los asilos por coronavirus: los ha matado el capitalismo

El enorme número de ancianos muertos en los asilos se ha incorporado a la actualidad con un fin amarillista. El balance de fallecidos atribuidos al coronavirus les parece poco y deben inflarlo con más carnaza; de lo contrario sus previsiones sobre las víctimas de la pandemia quedarían en ridículo. Un ejemplo es el siguiente titular de El País: “Más de 17.500 muertos por coronavirus o con síntomas compatibles en residencias de servicios sociales” (1).

Si pudieran añadir a los ancianos muertos en los asilos a la contabilidad pandémica, subirían las cifras más de un 50 por ciento.

El titular de El País es el modelo de trampa al que la intoxicación ha recurrido desde que las “previsiones científicas” se desplomaran: “muertos por coronavirus o con síntomas compatibles”, que son síntomas comunes y conocidos desde hace siglos, mucho antes de la paranoia actual.

Uno de los pocos aspectos positivos de esta campaña es que ha puesto patas arriba muchas cosas, la mayor parte de las cuales permanecían ocultas a una amplia mayoría. Entre ellas están los asilos de ancianos, de los que ahora hay consenso en decir que “no funcionan bien” y que deben ser reformados. Esa es la cuestión fundamental: si se siguen tapando las verdaderas causas de las miles de muertes en los asilos, jamás se les podrá poner remedio.

Lo que va a ocurrir tampoco es difícil de adivinar: en la medida en que van a echar la culpa al coronavirus, es decir, en la medida en que van a echar tierra encima, los asilos seguirán como siempre.

Los ancianos no han muerto en los asilos a causa del coronavirus. Han muerto de abandono y de la histeria desatada, que les ha alcanzado a ellos, a los trabajadores de las residencias y también a los familiares.

Vivimos en una sociedad que abandona a los viejos y los abandona más cuando los viejos más ayuda necesitan. La explotación laboral impide a las familias encargarse de ellos, por lo que los entregan a instituciones, que a su vez, también los abandonan. Abandonamos a los viejos y nos importan un bledo los asilos.

Muchos viejos no sólo no pueden tener una vida independiente por motivos físicos, sino que el abandono los lleva a depresiones profundas, agravadas en este caso por la histeria colectiva y el aislamiento de sus allegados, una medida atroz que sólo a los peores degenerados se les puede ocurrir imponer.

Lo mismo que la sanidad, los asilos son una industria privada en manos de la Iglesia católica y los fondos buitre, es decir, que no se organizan para asistir a los viejos sino para ganar dinero; un negocio multimillonario que acaparan los peores tipos de especuladores, que han impuesto draconianas condiciones laborales a los trabajadores, de manera que es uno de los sectores en los que más huelgas se han desatado en los últimos años.

En Madrid la pandemia ha puesto al descubierto 12 asilos que funcionaban clandestinamente, pero el problema viene de antes: el 20 por ciento de ellos (96 en total) ya tenían sanciones previas por incumplimiento de las normas reglamentarias que regulan este tipo de centros, desatención, abandono, suciedad...

La Comunidad de Madrid ocultó el nombre de las empresas sancionadas para no perjudicarles el negocio, para que pagaran la multa y pudieran seguir explotándolo.

Estamos hablando de una situación anterior a la declaración del estado de histeria: el 5 de marzo el gobierno autonómico, que está en las zarpas del trifachito, ya ordenó el cierre de todos los asilos, después “restringió” las visitas de los familiares, que se anularon completamente a partir del toque de queda. Todavía ayer los familiares de los ancianos recluidos en el asilo Amavir Diagonal, de Barcelona, lamentaban que no hubieran sido aislados desde el primer momento (2), es decir, que las propias víctimas piden poner la soga al cuello de los ancianos.

Todo lo que está ocurriendo es absolutamente inaudito. ¡Los ancianos carecen absolutamente de alicientes en un asilo y piden para ellos aún más aislamiento!

El confinamiento dejó a los ancianos atrapados en una ratonera porque los trabajadores cogieron la baja masivamente y uno de los mejores motivos para ello fue decir que estaban “contagiados”. El consejero de Políticas Sociales de Madrid, Alberto Reyero, dijo que el 40 por ciento de los trabajadores de los centros había quedado “infectada” y causado baja por motivos médicos. En algunos centros los propios médicos contratados cogieron la baja.

Los ancianos volvieron a quedar abandonados. Los centros dejaron de atender el teléfono, por lo que la incomunicación con las familias aumentó y con ellos la angustia de unos y otros. Nadie sabía lo que estaba ocurriendo en su interior. Los familiares no podían acudir a suplir a los trabajadores y tampoco podían llevárselos a casa.

En Madrid la Consejería de Políticas Sociales intervino 14 asilos porque se encontraban “en estado crítico” por un “incremento no esperado de fallecimientos”. En su desesperación el gobierno autonómico tuvo que contratar a 1.521 trabajadores interinos, pero no fue suficiente. Reyero pidió que los médicos del ejército acudieran a los asilos para atender a los viejos.

La Unidad Militar de Emergencias llegó los geriátricos de Madrid el día 3 de abril. En otros casos fue la Guardia Real, los bomberos, la policía o los servicios de emergencias sanitarias. El panorama que encontraron fue espantoso, con los ancianos muertos por las habitaciones.

Por motivos eugenésicos y discriminatorios, muchos hospitales no habían admitido el ingreso de ancianos procedentes de asilos para favorecer otros casos que consideraban más “prometedores”, lo que fue sancionado legalmente: la Dirección regional de Coordinación Sociosanitaria de Madrid envió una circular a las residencias en la que les indicaba que no debían remitir a los hospitales a aquellas personas que, aunque tuvieran una infección respiratoria, no fueran capaces de tener movimiento independiente o tuvieran alguna discapacidad.

La orden trascendió a la prensa y el gobierno autonómico dio marcha atrás, en parte, dejando el traslado al criterio del geriatra del centro, quien debía valorar si los viejos tenían alguna posibilidad de recuperarse o había que darlos por perdidos y dejar que se murieran.

La Fiscalía ha abierto una investigación contra 86 residencias de ancianos, 40 ellas en Madrid, por varios delitos, todos los cuales serían muy interesantes si no se tratara de otro paripé para contener la avalancha de malestar social. El delito clave es el “homicidio por imprudencia”, es decir, que los viejos no han muerto sino que los han matado, que es algo bien distinto y obliga a entrar a discutir el arma del crimen, que es una sociedad que ha convertido a los ancianos en mercancía.

Si el expediente no fuera un farol, obligaría a practicar autopsias a los fallecidos, que es lo que más interesados están en ocultar: que la causa de la muerte de los miles de ancianos no es ningún virus sino el capitalismo.

(1) https://elpais.com/sociedad/2020-05-06/mas-de-17500-muertos-por-coronavirus-o-con-sintomas-compatibles-en-residencias-de-servicios-sociales.html
(2) https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/grito-auxilio-familiares-ancianos-residencia-barcelona_346050_102.html


Más información:
- La fiscalía archiva la investigación por las muertes de los ancianos en las residencias
 - Los ancianos son una mercancía y si además tienen coronavirus el negocio es redondo 
- La Junta de Castilla y León también prohibió el traslado de ancianos desde las residencias a los hospitales durante el apogeo de la pandemia
- La Comunidad de Madrid ha destituido al alto cargo que dio la orden de no trasladar a los hospitales a los ancianos de las residencias
- “A mi padre le sedaron en lugar de llevarle al hospital” desde el asilo, dice el familiar de un anciano fallecido

29 comentarios:

  1. https://www.facebook.com/1151307804/posts/10222817357039768/?d=n - Salud!

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    1. Y a esta basura cristianísima de aquí arriba, por qué le publicáis enlaces? Necesitáis apoyaros en estos trozos de mierda trumpistas para apoyar vuestras tesis? Sabéis que este tío es un puto anticomunista? Mal vais.

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  2. Coronavirus y capitalismo no son excluyentes. Hemos vivido una pandemia en un país capitalista y los resultados son los que son. Si hubiéramos vivido la pandemia en un país socialista, los resultados hubieran sido otros. En China, un país no socialista, pero con componentes socialistas, siendo, además, un país demográficamente mucho más complejo para gestionar una epidemia, los resultados han sido muy diferentes a los de España, Francia, Italia o Reino Unido.
    Ha habido histeria. Pero esto no explica lo ocurrido. En otros países no hemos visto la misma histeria, aunque también se ha alimentado desde los medios. Por qué? Porque para que cunda la histeria hace falta que exista una base real que alimente la misma. En Alemania no ha habido la misma histeria, no porque sean más "equilibrados" que nosotros, sino porque la pandemia no ha golpeado de la misma manera. Ni el capitalismo ni la histeria explican por sí mismos lo ocurrido. Hay una base capitalista, sobre esa base se da una pandemia en mayor o menor grado, y sobre la pandemia se da la histeria en proporción al grado en que la pandemia golpea y a la capacidad de cada Estado, en función de su sistema sanitario y de la situación que se da en sus residencias de ancianos, para hacerle frente. Si niegas uno de estos factores, es imposible explicar lo ocurrido o llegarás a conclusiones unilaterales o incompletas.

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    1. Así que Portugal tiene un sistema sanitario de puta madre y unos aparcamientos para viejos de coña, ¿no es eso?. La incidencia del engaño es proporcional a la deuda interna del país y a las medidas que se pretendan imponer a la poblaci´ón.
      Me sorprende que aun ahora haya tantos sectarios que no vean más de sus ideas desimononicas, el mundo no está dividido en dos bloques, nunca lo ha estado, el poder no tiene ideología ni banderas, solo codicia y debemos defendernos de ellos unidos a pesar de las ideas que cada uno tenga, porque nos están jodiendo a todos, sea en paises Zocialistas, capitalistas o cualquier otro invento para manipular a la población.

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    2. Viva el zocialismo, los desimonónicos, y sobre todo, vivan los fachas trasversales como tú.

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  3. Hay gente que va al cine a ver una película de terror y se asusta igual que si le ocurriera en la realidad. Para que cunda la histeria no hace falta que cambie la realidad; basta que cambie la percepción de la misma, en la que los medios juegan un papel fundamental.

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    1. Pues no veais la tele cojones!!!

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    2. Es interesante el ejemplo del cine pero el problema que se aborda no es una película. El virus, las infecciones y las numerosas muertes son una realidad; una realidad que el imperialismo y cada estado usa para controlarnos, someternos... pero no podemos ignorar que es también una realidad que les desborda y que les lleva a adoptar medidas que no benefician sus propios intereses y les colocan en una posición muy frágil frente a sus competidores capitalistas y frente a esos millones de nuevos parados...

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  4. En todos los países se ha visto o han contado la misma película. Si aceptamos tu razonamiento, la histeria y sus consecuencias se hubieran extendido por igual a todos los países. Algo que no ha ocurrido. Pero volvemos a lo de siempre. En el mundo hay gente estúpida y gente que no lo es. Según tu visión, vivimos en una sociedad de idiotas o de menores de edad intelectualmente, con una selecta minoría inteligente, que se creen todas las películas que les quieran contar. Verdaderamente tenéis un concepto muy pobre y muy negativo de la especie humana. Y quizá demasiado positivo de vosotros mismos.

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    1. No es cuestión de listos ni tontos. Como en el ejemplo que te han puesto antes, si en un cine gritas “¡Fuego!” todo el mundo sale corriendo, los listos y los tontos. Pero una vez que te crees a salvo, empiezas a ver si hueles a chamuscado o ha sido una falsa alarma.

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    2. Hay unos pocos que antes de arriesgarse a ser applastados por la chusma que huye, buscan el humo, para saber si es real y para correr en la dirección contraria.
      A veces no hay fuego, pero otras el incendia ha sido provocado.

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    3. El propio Marx habría dicho: "Es el capitalismo, estúpido". De lo que se trata es de tener conciencia social y obrera. Y darse cuenta de que el capitalismo crea miseria, manipula, explota y mata para satisfacer sus objetivos, que no son otros que mantener su tasa de ganancia a costa de lo que sea. El capitalismo mata, asesina. Lo hace con la tercera edad, llamados ahora personas en edad avanzada. Mata a los obreros en el tajo. Mata a los desempleados de hambre, de desesperación. Mata a millones de personas todos los años. El artículo es impecable desde el punto de vista marxista. Y quien quiera "blanquear" al capitalismo será cómplice de las muertes que produzca.

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  5. Ni explicándoselo con el ejemplo perfecto del cine lo van a entender, porque hay gente que tiene miedo a sentirse solos, "apestados", disidentes, y prefieren negar lo evidente con tal de seguir en la manada y la seguridad del rebaño.
    Salud.

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    1. No todo el mundo tiene una personalidad fuerte como tú. Tampoco tienen tu inteligencia. Y, sobre todo, no son tan guapos como tú. Menudo trastorno narcisista tienes. Un trastorno que suele acompañar a la manía persecutoria. Así que ándate con ojo.

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  6. Como cocinero tengo experiencia laboral en residencias. Las condiciones son lamentables: sueldos miserables, miedo a hablar, contratos de quince días, ingesta de analgésicos para ocultar los dolores. En cuanto te mueves un poco te denuncian chivatos y eres eliminado rápidamente. En el caso de las cocinas, se están sustituyendo ( Orpea ) los dos turnos de ocho horas por uno partido de 12 horas. 2X8 → 1x12, luego 2 cotizaciones pasan a convertirse en 1 cotización.

    No me extraña que en medio de la histeria se halla producido una desbandada; al haber una inexistencia total de organizaciones obreras, más la depuración de personas que actúan por principios, los problemas laborales siguen un curso subterráneo y desorganizado y se terminan expresando de todas maneras, declarándose uno enfermo, ateniéndose al convenio, etc. En el caso de las residencias, los contratos de 15 días son tan efímeros que seguramente no podemos hablar de abandono del puesto de trabajo en la mayoría de los casos.

    En cualquier caso, las residencias no son nada baratas. Vienen a costar 1700 euros al mes, que generalmente se pagan con la pensión de la persona ingresada y sus rentas del suelo, de algún piso o local comercial que pueda tener, y/o aportaciones de los familiares. Cualquiera que tenga dos dedos de frente, se dará cuenta de que muchas residencias están a punto de sufrir bancarrota, pues la cadena de impagos va a llegar a quienes tienen rentas del suelo, y además se prevee una reducción de las pensiones del 20%.
    También existen residencias de lujo para la burguesía. Hacia Octubre hice una entrevista en la residencia Ballesol de la calle Cartagena 133 de Madrid. Me imponían un contrato temporal de 35 horas semanales cotizadas y pagadas ( creo que no llegaba ni a los 900 ), con un cuadrante de 40 horas semanales y dejaban claro que había que hacer horas extras no remuneradas. La justificación era que los pensionistas pagaban 5.000 euros al mes y no se les podía dejar de prestar servicio después del turno.
    En el caso del ayuntamiento de Madrid pasé por la residencia para gente con alzheimer que tienen en Ventas. Una parte la paga el ayuntamiento y otra los familiares, por lo que la bancarrota está asegurada. Los sueldos de los auxiliares están en torno a los 700 euros, porque ni siquiera les dan una jornada de 8 horas. Era tal la situación que algunos trabajadores se metían a por comida al almacén para sus hogares. No duré más de un mes allí, apuñalado por chivatos, dado que el ser comunista me ha creado no pocos problemas laborales.

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  7. En mi opinión se dan tres fenómenos simultáneos:
    1-Un proceso de monopolización por parte de unas empresas con respaldo del capital financiero ( Orpea, Ballesol, Caser ) que tienen que eliminar la competencia para poder ocupar su lugar. Ya en el 2019 lanzó una campaña de desprestigio la sexta, pienso que dirigida a residencias privadas propiedad de burgueses reticentes a vender y desaparecer como tales.
    2-Se han iniciado recortes feroces, y todo parece encaminado a liquidar lo que algunos consideran gastos superfluos: turismo, bares, atención a mayores, etc. La austeridad a la par que hace más miserable la vida de las personas, permite extraer más plusvalía del capital variable para compensar la baja tendencial de la tasa de ganancia, que en mi opinión es la madre del cordero.
    3-Merman las rentas que pagan las residencias ( por impago de alquileres, bajada de pensiones, desaparición de subvenciones estatales, desaparición de nóminas de los familiares ) llevarán a la bancarrota a innumerables residencias. Por experiencia puedo garantizar que las nóminas no aceptan ya más bajadas, por esa vía no lo pueden arreglar, pues son salarios de subsistencia.

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  8. Solo quedarán prestaciones sociales (vivienda, sanidad, pensiones, educación, empleo, servicios sociales) privatizadas y enormemente costosas, para millonarios. Y las prestaciones públicas convertidas en beneficencia y caridad, limosnas para los pobres. Pero toda la culpa es del coronavirus...

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    1. "Pero toda la culpa es del coronavirus..." esta afirmación es una simpleza unilateral como lo es afirmar que todos los muertos son del capitalismo.
      Coronavirus y capitalismo son elementos que no se excluyen, sino que en esta situación se complementan.
      El capitalismo, el imperialismo desde hace tiempo nos tiene inmersos en un proceso de deterioro social pero no se puede negar o minimizar el papel que está haciendo la aparición del virus sus infecciones graves y las muertes que está probocando, en el salto que se está dando en los dos últimos meses en el deterioro de las condiciones sociales de la mayoría de la población y particularmente de los trabajadores

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  9. El planteamiento y la conclusión del artículo es de un simplismo manifiesto. Los muertos contabilizados y no pocos sin contabilizar se afirma que no los mató el virus sino el capitalismo. Por la misma regla los muertos en la carretera también los mata el capitalismo y los muertos en accidente de trabajo, también... Pero denunciar y luchar contra el capitalismo es preciso partir del problema concreto en esta caso son las infecciones graves que genera el virus ante la cual las estructuras sanitarias sociales privatizada, escasas y al servicio del negocio capitalista, nos dejan indefensos, colapsan y conducen a la muerte a más personas de las que contabilizan.
    Por lo tanto, el corona virus mata y bajo un sistema capitalista mata más al tiempo que empuja en esta ocasión a un shock de la crisis económica del imperialismo de la que no le va a resultar sencillo escabullirse

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    1. Si el virus genera “enfermedades graves”, e incluso “mata”, como dices, entonces ¿por qué la inmensa mayoría de quienes tienen el virus carecen de síntomas? ¡Ni siquiera el menor síntoma!
      Y si el virus no causa ninguna enfermedad, mucho menos puede “empujar” a una crisis económica.

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    2. Carballo, las infecciones graves no han matado tanto como la histeria desatada, la desbandada provocada por el miedo, la desatención provocada por el arresto domiciliario y el confinamiento, y el atroz distanciamiento. El artículo va a la raíz del problema, mientras que tu comentario se queda en la superficie mediática que quieren que creas.

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    3. Y esto lo sabes por ciencia infusa o lo basas en algún estudio estadístico? Que el capitalismo mata, como dice el artículo, lo tengo bastante claro. Que lo haga la histeria, no lo tengo tanto. Que los hospitales y las UCI's se colapsaran por culpa del capitalismo y la precarización del sistema sanitario lo tengo muy claro. Que la histeria mata no.
      Mi vecino era un tipo tranquilo, nada histérico. Tenía sus añitos ya. Pero bajaba y subía cinco pisos todos los días y se leía su periódico. Se enganchó el bicho y lo estuvo pasando en casa. A los pocos días se puso muy malito (en su casa, estando muy tranquilo y nada histérico) y le tuvieron que ingresar. Duró un par de días. Su mujer también se lo cogió, pero no se le desarrolló hasta los peores síntomas. Pero, bueno, debió ser la histeria. Lo que no sé es porque a uno la histeria lo mató y a la otra no. Habrá que decir a las autoridades científicas que registren la histeria como enfermedad mortal. Ay, la histeria... o te mata o te hace decir tonterías.

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    4. La gente ha muerto por el bicho, por la edad, por las patologías previas, porque le pilló con las defensas bajas, porque el bicho éste es también muy cabrón en ocasiones y, por supuesto, por el capitalismo. Por la histeria no ha muerto ni uno. No digamos más tonterías, que ya se han dicho y se están diciendo bastantes desde todos los frentes. Más que histeria, lo que hay es mucho simplismo y mucho enterado de todos los colores.

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    5. Enterados sin título y sin formación.

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  10. El problema es que tu vas tanto a la raiz que te lleva a minimizar e incluso negar las ramas y las hojas del problema, como si el arbol viviera sin ellas. Cómo se puede afirmar que "la inmensa mayoría de quienes tienen el virus carecen de síntomas" cuando todos sabemos de amigos con síntomas que no les han atendido ni contabilizado como infectados. Como se puede afirmar que el sistema capitalista infla las cifres de muertos cuando sabemos de personas que han muerto en su casa sin atención sanitaria con todos los sintomas y sin ser contabilizados...
    El virus, las infecciones y las muertes en gran escala es una parte básica de esta realidad. Y esta realidad es la que ha puesto en evidencia y desbordado al propio sistema capitalista, a su sistema sanitario, a sus residencias para jubilados dejando ver su naturaleza antisocial, explotadora inhumana. Esta realidad es la que ha mostrado la incapacidad del sistema y es esta realidad la que tratan de aprovechar para ampliar sus medidas represivas, de control total de la sociedad y también esta realidad la que les condujo a paralizar la economía, generando un shock económico dentro de la misma crisis que comenzaba a dejarse ver de la que lo van a tener muy complicado salir...


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    1. En Madrid, a la mayoría de la gente que yo conozco que han tenido síntomas no les han hecho prueba ninguna.

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    2. Muy fácil de entender. Muy difícil de explicar a gentes obcecadas y a verdaderos autistas como algunos de los que se dejan caer por estos foros.

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