viernes, 4 de octubre de 2019

1,3 billones de papel moneda para evitar el hundimiento de la bolsa de Wall Street

Jerome H. Powell, Presidente de la Reserva Federal
La Reserva Federal de Estados Unidos ha inyectado unos 278.000 millones de dólares en el mercado monetario en cuatro días. Después de inyectar 53.000 millones de dólares a principios de esta semana, la Reserva Federal renovó estas operaciones tres veces por montos astronómicos que representan 75.000 millones por día, y ya ha anunciado que continuará haciéndolo diariamente hasta el 10 de octubre.

El periódico Le Figaro (1) califica de “astronómico” ese chorro de dinero fiduciario que, sin embargo, no parece preocupar a la Bolsa de Nueva York, con un índice Dow Jones que se mantuvo por encima de los 27.000 puntos a lo largo de la semana. Es normal porque como dice la agencia Efe, “Wall Street se alimenta de la flexibilidad de la Fed” (2), es decir, de las emisiones masivas de papel moneda.

No tiene otro menú diferente para nutrirse y, como dicien los especialistas, ”las razones que llevan a reducir los tipos de interés normalmente no son buenas“.

La resistencia de Wall Street se explica porque esas operaciones sólo afectan al mercado interbancario, que está corto de liquidez “temporalmente”. Los bancos que se financian a diario en este mercado sufrirían una escasez de liquidez como consecuencia de las grandes emisiones de deuda por parte del Tesoro y una fuerte demanda de liquidez por parte de las empresas que se enfrentan a vencimientos fiscales.

Pero hay motivos más que suficientes para que los especualadores se preocupen. “Las razones pueden ser no sólo técnicas”, dice el periódico. Algunas instituciones financieras se han negado a poner sus fondos a disposición del mercado, lo que indica la posible vulnerabilidad de un participante (banco o empresas) que puede no estar en condiciones de reembolsar las sumas prestadas en el día a día. Si se confirma esta situación, que es sinónimo de pérdida de confianza mutua en el mercado interbancario, podría ser una crisis más grave que la de 2008.

El Presidente de la Reserva Federal, Jerome H. Powell, que asumió su cargo en febrero del año pasado, no tiene ninguna alternativa diferente. Ha sido miembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal desde 2012 y no conoce nada más que la rutina: desde finales de los años 70 es el primer presidente de la Reserva Fenederal que ni siquiera tiene una licenciatura en economía. ¿Acaso la necesita?

La pregunta es si la gigantesca masa de dinero fiduciario que ha puesto en circulación será suficiente para evitar un descalabro como el de 2007, o se producirá otro descalabro aún mayor.

(1) http://bourse.lefigaro.fr/indices-actions/actu-conseils/la-banque-centrale-americaine-inonde-le-marche-faut-il-s-en-inquieter-6741661
(2) https://www.efe.com/efe/america/economia/wall-street-se-sigue-alimentando-de-la-flexibilidad-fed/20000011-3993498

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