lunes, 29 de julio de 2019

Un nuevo libro indaga en el asesinato olvidado del secretario general de la ONU Dag Hammarskold

Es un libro que comienza lentamente. En sus primeras páginas parece el informe de un controlador del tráfico aéreo. De hecho, de eso se trata. Una historia de un avión, de un accidente aéreo, como ocurre a menudo en las pistas de aterrizaje mal señalizadas de la sabana africana. En resumen, un accidente, un golpe del destino. Además, esto es lo que se presentó en su momento, un error de pilotaje, en el que una tripulación no familiarizada con África habría confundido Ndola en Zambia con Ndolo, que en ese momento era el aeropuerto de Leopoldville/Kinshasa. A los que dudaban de esta confusión, que se manifestaba en una sola letra, se les agregó que, volando demasiado bajo, el DC-6 había chocado contra una colina o un termitero. En resumen, tenías que circular, no había nada que ver.

El problema es que el accidente del 17 de septiembre de 1961 sacudiría todo el planeta y que, casi sesenta años después, cuando desaparecieron los últimos testigos, las investigaciones no concluyeron sobre uno de los crímenes políticos más graves de la posguerra. Porque a bordo del Albertina, pilotado por una tripulación sueca, el Secretario General de las Naciones Unidas, Dag Hammarskold, un político de talento y convicción, era venerado en Suecia como un héroe nacional. El hombre entonces conocido como “Sr. H”, que da título al libro que Maurin Picard acababa de publicar, creía en la organización supranacional. Tras la Segunda Guerra Mundial, en estos tiempos de guerra fría y de múltiples rivalidades, el diplomático sueco quería que la ONU fuera un instrumento de paz y que él mismo fuera más un general que un secretario.

Por eso, un domingo de septiembre, nueve meses después del asesinato de Patrice Lumumba, Dag Hammarskold se embarcó en una misión en Leopoldville cuyo secreto ya había sido revelado por varios diplomáticos, periodistas y otros “corresponsales honorables” de distintas confesiones. Deseoso de preservar la unidad del Congo, que se enfrentaba a la secesión de Katanga y Kasai, el sueco quiso reunirse personalmente con el dirigente katangueño Moisés Tshombe y la pequeña ciudad de Ndola, en el norte de Rhodesia, la actual Zambia, había sido elegida para acoger esta discreta reunión. ¿Ambicioso, ingenuo, demasiado confiado? Hammarskold pretendía convencer a Tshombe, que ya le esperaba en Ndola, de que pusiera fin a una secesión condenada por la opinión internacional, se embarcara con él a bordo del Albertina y anunciara al mundo entero que el Congo había recuperado su unidad. ¿Subestimó el Secretario General de la ONU la simpatía de la que gozaba el secesionista de Katanga en Bélgica, en particular en la Unión Minera, cuando el poder central de Kinshasa fue vilipendiado y la memoria de Patrice Lumumba despertó un odio implacable? ¿No entendía que Rodesia del Norte y su dirigente, Sir Roy Welensky, eran aliados de facto de Katanga, que Londres y la City mantenían vínculos estrechos y muy rentables con la Copperbelt (el cinturón de cobre), que la propia Francia, la del general de Gaulle, todavía soñaba con reunir los pedazos que Bélgica había provocado con su descolonización?

A lo largo de los primeros capítulos, Maurin Picard apenas plantea las cuestiones geopolíticas, al menos en la superficie. Está investigando. Reabre los archivos, rastrea y atrapa a los últimos testigos. Hace las preguntas correctas: ¿Era Peter Hallonqvist, el piloto sueco de la Albertina, tan inexperto como se decía entonces? El accidente había ocurrido sin testigos, se dijo en ese momento, el avión se había estrellado contra el monte y los primeros auxilios sólo llegaron a él por la mañana. Maurin Picard ha estado escudriñando las falsas certezas de la crónica oficial durante más de medio siglo: en realidad, el avión Albertina, supuestamente irrastreable, estaba a sólo doce kilómetros de la pista de Ndola, y el investigador encontró testigos que han conservado la memoria intacta.

Así, un sudafricano, Wren Mast-Ingle, accedió a hablar, cincuenta años más tarde: recuerda un cuatrimotor que se consumía bajo los árboles y cuya carcasa estaba plagada de balas. En cuanto a los mineros africanos del carbón, considerados demasiado pobres para ser creíbles, siguen afirmando que vieron un “pequeño avión” siguiendo al “gran avión”, disparando y transformando el DC6 en una bola de fuego. Durante más de dos años, Maurin Picard reabrió todos los archivos y encontró a todos los testigos vivos. Consultados los archivos de la ONU, los de la Unión Minera en Bruselas, siguieron los pasos de los “atroces”, los mercenarios contratados por Tshombe, a menudo antiguos miembros de la guerra de Argelia que no eran los electrones libres que trataron de hacernos creer.

A medida que pasan las páginas, el “cuaderno de bitácora” del controlador aéreo se convierte en un emocionante “thriller”, con aristócratas ingleses, “tenderos” belgas (en realidad, los dirigentes de la Unión Minera del Alto Katanga, antiguos soldados franceses no tan perdidos, aviones de combate pilotados por belgas como Jan van Risseghem, oficiales de inteligencia y otros agentes dobles). Con una sola obsesión, expresada entonces por Harold Macmillan, primer ministro británico, “salir del juego de Dag Hammarskold”, aquel diplomático sueco de mirada azul que molestaba y que, sin duda, estaba acabado, mientras yacía junto a su avión en llamas.

Maurin Picard: Ils ont tué Monsieur H. Congo, 1961: Le complot des mercenaires français contre l'ONU, Seuil, 2019
http://blog.lesoir.be/colette-braeckman/2019/04/29/ils-ont-tue-monsieur-h-une-enquete-accablante-sur-la-mort-de-dag-hammarskold/

En 2015 tanto Estados Unidos como Gran Bretaña se negaron a abrir sus archivos confidenciales sobre el asesinato de Hammarskold. Al año siguiente, la ONU decidió volver a reabrir la investigación. Más vale tarde que nunca...

CIA: un fracaso detrás de otro para acabar con el gobierno iraní

La captura de varios espías de Estados Unidos muestra que pese a la imagen inflada que Occidente busca proyectar de la CIA, esta agencia siempre ha sido humillada por Irán.

Tal vez, es difícil encontrar a una persona que no haya oído del mito de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA); o una persona sin la imagen de esta entidad en su mente; una imagen creada, o al menos influenciada por películas de Hollywood; con superhéroes cuyas extraordinarias habilidades pueden emocionar al público. Sin embargo, el reciente desmantelamiento de una red de espionaje por parte de Irán demostró que la exagerada CIA tiene derrotas humillantes en su trayectoria.

En noviembre de 2018 la inteligencia iraní desmanteló una red de comunicaciones de la CIA, usando el buscador Google para localizar a los confidentes. Los hechos ocurrieron en 2013, pero fueron revelados cinco años después.

La contrainteligencia iraní utilizó la plataforma de búsqueda Google para localizar informantes de la CIA en una operación que resultó en el descubrimiento de la citada red y la muerte de docenas de informantes. Los agentes de la CIA reconocieron que el daño era grave, incluso catastrófico, y que persistirá durante años.

Asimismo, los medios estadounidenses han descrito la derrota de la CIA como un “escándalo de inteligencia” y su plataforma de actividades como un “castillo de naipes”.

Pero lo que causó un mayor impacto a los estadounidenses fue un cambio en el enfoque de la contrainteligencia de Irán al respecto. La inteligencia persa llegó a la conclusión de que la mejor estrategia de defensa ante el espionaje de la agencia estadounidense es atacar. Entonces, los expertos iraníes empezaron a rastrear a espías de la CIA en el extranjero.

Fue así como Irán decidió compartir con sus aliados una lista de espías de la CIA que había identificado en todo el mundo. La muerte fue el destino de muchos de ellos.  Así el país persa logró establecer una red mundial contra los agentes de la CIA.

Tras la llegada de los nuevos halcones, como John Bolton y Mike Pompeo, a la Casa Blanca, se encargó una vez más a la CIA que reuniera información sobre centros neurálgicos en Irán y que reclutara nuevos espías dentro del país persa. Después del escándalo de inteligencia de 2013, el proceso de reclutamiento comenzó lentamente y con mayor cuidado.

Los agentes de la CIA comenzaron su misión bajo la cobertura de empresas falsas mediante contactos directos con los ciudadanos iraníes. El cebo era la visa de Estados Unidos, dinero, una vida ideal en el extranjero y cosas similares.

La nueva batalla fue aún más difícil de pelear que las anteriores. Para evitar otra vergonzosa derrota, la CIA proporcionó a sus espías programas de capacitación de alto nivel, entre ellos los métodos para recopilar información, acceder a documentos clasificados.

Por lo que John Bolton llamó “un cambio de régimen” en Irán, Estados Unidos necesitaba información fiable sobre el programa nuclear y de defensa de Irán, así como sobre su economía e infraestructura. Para conseguir su objetivo y provocar discordancia pública, el país norteamericano impuso estrictas sanciones a Irán. No obstante, como en todo tipo de guerra, los embargos también requieren información sobre la forma en que funciona el país.

La dimensión de las actividades de os espías detenidos es mucho más amplia de lo que se esperaba. Los nuevos espías reclutados en Irán estaban equipados con plataformas de comunicación altamente seguras y recibían equipo de espionaje vía un método conocido como “Drop and Pick-up” (soltar y coger).

Una vez dirigidos los buques de guerra estadounidenses hacia el Golfo Pérsico, por un lado, Estados Unidos intensificó sus actividades para lograr información evaluable sobre los sectores vitales del país persa; y, por otro lado, la inteligencia iraní se había dedicado a defenderla.

¿De qué modo vigila Estados Unidos a todo el mundo?

La guerra de la CIA contra Irán tocó fondo debido a las medidas de contrainteligencia del país persa, entre las que destacan el monitoreo de oficiales de la agencia de espionaje de Estados Unidos en el extranjero y la contratación de infiltrados dentro de la propia CIA.

En medio de la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, cuando los estadounidenses necesitaban más información sobre el país persa, la inteligencia iraní puso otro clavo en el ataúd de la CIA, y arrestó a 17 espías de esta agencia.

Hollywood ha creado una imagen legendaria de la CIA, pero la realidad de los planes de Estados Unidos han convertido al Ministerio de Inteligencia de Irán en una gran potencia en el ámbito de la contrainteligencia; un poder que se manifestó en la paz y seguridad sostenibles del país.

Comentando sobre la reciente captura de una red de espionaje de Estados Unidos, el ministro de Inteligencia de Irán, Mahmud Alavi, reveló que, en los últimos años, la inteligencia iraní había desmantelado con éxito varias redes de espionaje de la CIA en el país y más allá de las fronteras.

“El Ministerio de Inteligencia de Irán, en diferentes momentos, en diferentes ámbitos y en diferentes plataformas, ha dado golpes decisivos al servicio de inteligencia de Estados Unidos; y más allá de las fronteras de Irán en 2013 infligió los golpes más fuertes a la CIA en su plataforma cibernética”, declaró Alavi.

En estas operaciones, los expertos de la inteligencia iraní se infiltraron en los canales utilizados por la CIA en internet para una comunicación segura con sus espías, señaló el funcionario, y agregó que la agencia de espionaje de Estados Unidos usaba la portada de sitios web aparentemente irrelevantes para una comunicación.

El mando de inteligencia permitió al Ministerio identificar todos los sitios web y los agentes vinculados a ellos.

Los agentes, a cada uno de los cuales se les asignó un sitio web y un canal de comunicación específicamente, actuarían en contra de los intereses de los países donde operaban, incluida la República Islámica, señaló el ministro iraní.

Una vez que recogió la información, Irán lo compartió con los países aliados con los que comparte información, esta interacción causó la captura de más agentes en otras partes del mundo.

De igual modo, Alavi dijo que la inteligencia iraní ha centrado la fase ofensiva de contrainteligencia para frustrar los complots y conspiraciones de Estados Unidos contra el país.

En otra parte de sus declaraciones, el funcionario persa añadió que “es común entre los servicios de Inteligencia actuar de manera defensiva cuando se trata de contrainteligencia”.

“Pero la inteligencia de Irán ha ido más lejos. Ha entrado en la fase de contrainteligencia ofensiva, que significa que, en lugar de esperar a que recluten espías, hemos ido directamente a la fuente principal; nos hemos infiltrado en la ‘Mesa de Irán’ en sus servicios de inteligencia, y eso facilitará que nos demos cuenta de qué personas van a reclutar”, aseguró.

Respecto a la cooperación de inteligencia con otros países, Alavi informó de que la “inteligencia de Irán tiene embajadores de inteligencia en decenas de países, que realizan misiones de inteligencia en cooperación con los servicios de los países anfitriones. Les damos informaciones de inteligencia y nosotros cogemos sus datos”.

El ministro advirtió a los ciudadanos iraníes que permanezcan más alertas contra trampas de las redes de espionaje del enemigo. Afirmó que los sospechosos habían sido “empleados en centros sensibles y cruciales” y también en el sector privado relacionados con ellos.

Añadió que “una vez reclutados por los servicios del enemigo, se llevan a estos espías a terceros países para recibir complicados cursos de formación en centros vitales como centros nucleares, militares y de policía”.

Asimismo, subrayó que “hoy en día, el espionaje ya no es como el tradicional. No es meramente orientado a la persona, se basan en plataformas en línea. Recolectando informaciones y espías y conectarse con ellos a través de plataformas en línea (…) en forma de empresas financieras, empresas de conocimiento”.

Reconoció que “al principio” estos ciudadanos no son conscientes del hecho de que estan tratando con un servicio de inteligencia, pensarán que se trata de una institución científica o una empresa financiera y, por lo tanto, “seguirán cooperando hasta que caigan en una trampa de inteligencia”.

“La CIA se vio obligada” en algunos casos a llamar a sus espías a salir de Irán u otros países, hecho que provocó que su red de espionaje esté fuera de servicio; se redujo su acceso a la inteligencia, agregó.

Irán desmantela una gran red de espionaje cibernético de Estados Unidos


Mahmud Alavi añadió que, según la Constitución, el Ministerio de Inteligencia de Irán es considerado como la madre de la comunidad de Inteligencia (…) Esto ha sentado las bases para identificar a espías contratados en el país. La mayoría de estos han sido identificados, arrestados y entregados al Poder Judicial”.

El ministro concluyó que la República Islámica de Irán había utilizado métodos tecnológicamente avanzados para infiltrarse en las redes de espionaje de la CIA.

“Los que están bajo control no lo notarán. Sin saberlo, están bajo el control total de la Inteligencia de Irán. Aquellos con quienes el servicio de inteligencia del enemigo se pone en contacto, los tenemos bajo control. Aquellos con quienes el servicio se pone en contacto y son plenamente conscientes también están bajo nuestro control. Incluso aquellos que están equipados con sistemas en línea altamente seguros deben saber que estos sistemas no los protegerán. No pueden mantener sus actos de traición lejos de los ojos del Ministerio de Inteligencia de Irán”, alertó Alavi.

https://dataurgente.com/featured/2019/07/23/caza-de-espias-en-iran-historia-de-la-casa-de-naipes-de-la-cia/

viernes, 26 de julio de 2019

El espionaje israelí vigila todo el mundo a través de empresas privadas de seguridad

Daniel Espinosa

Perú sigue contratando con Verint Systems, una turbia empresa de espionaje que se originó en la Unidad 8200 de los servicios de inteligencia israelíes, y que, desde su creación, ha acumulado un terrible historial de colaboración con regímenes autoritarios por todo el mundo.

La ineptitud (o complicidad) del gobierno peruano está poniendo en riesgo los derechos fundamentales de millones de peruanos.

Hace más de 10 años, en setiembre de 2008, el periodista norteamericano Christopher Ketcham denunciaba los turbios manejos que ciertas agencias gubernamentales de su país estaban permitiendo en sus propios fueros. El problema venía de antes: “Desde fines de la década de 1990 –escribió entonces Ketcham–, agentes federales han reportado intrusiones sistemáticas en las comunicaciones del Departamento de Justicia, el FBI, la DEA, el Departamento de Estado y la Casa Blanca”.

Los agentes federales entrevistados le aseguraron que las intrusiones podían rastrearse a dos compañías de alta tecnología y comunicaciones: Verint Systems –en el Perú desde 2015, como reveló este semanario el viernes 3 de julio de ese año–, y Amdocs. Para el 2008, ambas formaban la “columna vertebral” del aparato de vigilancia doméstica del gobierno norteamericano. Verint “aspiraba” toda la información del operador telefónico Verizon, mientras Amdocs hacia lo suyo con AT&T, como reveló el “whistleblower” Mark Klein, en 2004. Las operaciones de Verint eran dirigidas por espías “freelance” y veteranos de las agencias de inteligencia israelíes.

Un agente de la CIA en retiro, Philip Giraldi, le contaría al periodista este sorprendente detalle: cuando su agencia debía espiar a algún objetivo, las “llamadas telefónicas (eran) interceptadas, grabadas y transmitidas a los investigadores norteamericanos por Verint, la que aseguraba que debía tener los equipos de espionaje ‘siempre a mano’, para poder dar mantenimiento al sistema”.

Giraldi también contó que el gobierno de Israel cubría el 50% de los gastos que Verint efectuaba en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías.

En 2001, un reportero de Fox News, Carl Cameron, hizo otra revelación sorprendente: cuando los agentes del FBI y otras agencias se disponían a investigar el trabajo de Verint (antes de 2001 conocida como “Comverse Infosys”), sus pesquisas eran detenidas antes de que pudieran poner sus manos sobre los equipos de Verint. Peor aún, los agentes empecinados en el asunto empezaban a ser “atacados por varios flancos”. La “columna vertebral” del espionaje doméstico tenía amigos poderosos en los laberintos del Estado profundo norteamericano.

En países como el Perú, debido a las enormes diferencias tecnológicas en relación al primer mundo, esta compañía podría acceder muy fácilmente a la información de sus clientes bajo la justificación de dar mantenimiento o actualización a los equipos vendidos. Estas labores de mantenimiento –¿cuándo nos tocará la próxima?–, incluso pueden ser realizados de manera remota, según los informes revisados.

Recordemos que las leyes que regulan las escuchas y la vigilancia son poco más que tinta sobre papel en países como el nuestro, tal como en las decenas de países subdesarrollados y con instituciones débiles que constituyen la clientela favorita de Verint y otras empresas relacionadas, como Hacking Team, la empresa italiana que estuvo en conversaciones con varias instituciones peruanas, militares y gubernamentales (¡hasta la Municipalidad de Lima!), entre 2012 y 2015.

Ese año, WikiLeaks reveló la absoluta falta de ética de la compañía, así como su colaboración con regímenes criminales, por lo general alineados con la política exterior estadounidense. Siria e Irán, por ejemplo, eran evitadas por estas empresas privadas, mientras que Arabia Saudí y otras dictaduras medievales eran diligentemente asistidas en sus labores represivas. Verint pertenece al mismo club: uno de sus clientes criminales era el régimen de Kazakstán, donde Verint “empoderó” al gobierno en su persecución de periodistas y activistas, tal como denunció en noviembre de 2014 Privacy International.

Este detalle es fundamental: los centros de monitoreo de Verint les permitían a las agencias kazakas: “acceso irrestricto a llamadas telefónicas y actividad en internet de ciudadanos de manera masiva e indiscriminada”. Es decir, no a un objetivo individual y específico, como un delincuente, sino a toda una población, al mismo tiempo.

Verint y toda una “constelación” de empresas privadas de Israel, el Reino Unido y Estados Unidos hicieron lo mismo en Colombia, donde el Estado asesina civiles a mansalva. No es necesario usar eufemismos. Su gusto por la sangre de sus ciudadanos más humildes quedó perfectamente representado en el caso de los “falsos positivos”, pero esa es solo la punta del iceberg en la masacre colombiana. Tanto el Reino Unido como Estados Unidos tienen importantes negocios extractivos en Colombia, donde han colaborado extensamente en la represión social. La tecnología de espionaje masivo complementa el entrenamiento militar contrainsurgente y el aprovisionamiento de armas que ambas potencias han realizado en favor del régimen colombiano, con fines que disfrazan bajo el ardid de la “guerra contra las drogas”. Otro terror que los latinoamericanos podríamos haber superado ya, si tuviéramos un periodismo real, dedicado a su sociedad y no a la élite propietaria. La sangre está también en sus manos.

Lejos de servir a la sociedad, ese mismo periodismo condena a una de las pocas instituciones que han sacado a la luz los crímenes internacionales de los actores más poderoso del mundo, WikiLeaks, y a su creador, Julian Assange, hoy sufriendo tortura en una cárcel de Londres, de acuerdo con informes del relator de las Naciones Unidas, Nils Melzer.

A fines de 2002, la policía holandesa aseguró tener evidencia de que los servicios secretos israelíes tenían “acceso irrestricto a la información confidencial (escuchas) recogida por la policía y los servicios de inteligencia” de ese país.

El holandés Paul Wouters, escribiendo al respecto para una revista de su país, cuenta que, cuando los equipos de espionaje fueron entregados por los israelíes, se acordó que “solo el equipo de Verint podría tocar los sistemas… el código fuente no estaría disponible para nadie”.

Como otros especialistas agregan, sin un código fuente abierto, no hay como saber cuáles podrían ser las vulnerabilidades del sistema y es probable que ellas, además, se encuentren en el mismo diseño, puestos ahí de manera deliberada.

La entrada de las compañías “privadas” israelíes a Estados Unidos y su sistema de comunicaciones fue facilitada por una serie de leyes emitidas en 1994, conocidas por las siglas CALEA (“Communications Assistance for Law Enforcement Act”). CALEA, “forzó a los negocios vinculados a la comunicación (de Estados Unidos) a buscar la encriptación de la información de sus usuarios a través de terceros”, explica Christopher Ketcham en el artículo referido al inicio de este artículo. Fue entonces cuando las privadas Verint y Amdocs entraron a asumir ese rol (Counterpunch, 27/09/08).

Como explica James Bamford para la revista Wired (03/04/12), Verint fue fundada por Jacob “Kobi” Alexander, un oficial de inteligencia israelí retirado y prófugo de la justicia estadounidense hasta el 2016. Ese año, Alexander pudo volver a Estados Unidos luego de pasar una década en Namibia, a donde huyó para evitar la cárcel. El FBI lo buscaba por lavado de dinero, soborno, robo, entre otros. Dos de sus asociados en Verint también participaron de sus delitos y pasaron tiempo en la cárcel, pagando millones en multas.

En una “rara admisión”, el brigadier general del ejército israelí en retiro, Hanan Gefen, antes comandante de la Unidad 8200 –dedicada a la interceptación de información–, le contó a un periodista de Forbes que Comverse (el nombre anterior de Verint), así como otras empresas privadas israelíes en el sector, fueron “influenciadas” directamente por la tecnología desarrollada por su agencia. Tanto los veteranos de la unidad de inteligencia israelí, como sus tecnologías, son empleados hoy en alrededor de 30 a 40 compañías privadas alrededor del mundo. Esto es posible gracias a la casi completa desregulación de este mercado, que pasó de la inexistencia a mover cerca de 5.000 millones de dólares anuales hacia la primera década de este siglo.

También las regulaciones de carácter nacional –o la falta de ellas–, son abusadas por estas empresas. En Colombia, Verint trabajó con el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), cerrada luego de que se revelara el espionaje de 600 figuras públicas, las que también sufrieron, en muchos casos, acoso por parte de la agencia. Verint contrató con el DAS y muchas otras agencias que no tenían autoridad legal para interceptar comunicaciones, de acuerdo con Privacy International. “Verint –explica la entidad–, realizó pruebas de vigilancia para la DAS, incluso luego de que esta fuera denunciada por sus actividades ilegales” (02/09/15).

En el Perú, los contratos iniciales con Verint, fueron realizados durante la gestión de Ollanta Humala, cuyo gobierno protagonizó su propio escándalo de espionaje. Ahora el gobierno de Vizcarra retoma los negociados. No es, pues, un asunto partidario. Son “tendencias” globales que llegan a nuestro país, en su calidad de patio trasero, casi como imposiciones. Esa subordinación es solo provechosa para una élite que preferiría que no sepamos nada de lo reseñado aquí.

Más que un bicentenario, lo que necesitamos es una segunda independencia.

https://www.alainet.org/es/articulo/201176

miércoles, 24 de julio de 2019

Siria: el cambio de una guerra abierta a una guerra económica


Kevork Almasian

Ayer, miércoles 4 de julio, el Reino Unido se apoderó de un petrolero iraní con destino al Mediterráneo vía Gibraltar para el pueblo sirio, alegando que violaba las sanciones impuestas por la Unión Europea, sanciones diseñadas para paralizar económicamente a Siria.

Hoy, el gobierno de Gibraltar ha declarado que tiene “motivos razonables” para creer que el barco, incautado al este de este territorio británico, transportaba crudo a la refinería de Banyas en Siria. Y la televisión nacional iraní anunció que el embajador británico en Teherán había sido citado por “incautación ilegal” del petrolero que transportaba crudo iraní.

Así, ante el fracaso de la guerra contra Siria, que comenzó con la llamada “primavera árabe”, seguida de una campaña mediática del campo enemigo para lanzar una guerra por el poder, y luego el envío de decenas de miles de terroristas extranjeros para poner de rodillas al gobierno de Damasco, Estados Unidos y la Unión Europea decidieron privar al pueblo sirio de sus necesidades básicas. Al hacerlo, creen que la base popular del gobierno sirio se opondrá a Assad porque es incapaz de satisfacer sus necesidades.

Se trata de un juego muy sucio y de terrorismo económico. ¿Pero a quién le importa realmente? El pueblo sirio debe ser castigado por no abandonar a su presidente...

Algunos de ustedes se preguntarán: ¿por qué Siria compra petróleo a Irán cuando tiene un poco? La respuesta es porque casi la mitad de sus fuentes de energía y petróleo están ocupadas por Estados Unidos y las fuerzas que le sirven, al este del Éufrates. Es cierto que las milicias kurdas venden petróleo al gobierno sirio, pero en pequeñas cantidades.

Otros podrían preguntarse: ¿por qué Irán está enviando petroleros desde el Golfo Pérsico a Siria haciendo un desvío hacia el Cabo de Buena Esperanza y Gibraltar, en lugar de tomar una ruta más sencilla a través de Irak o el Canal de Suez? Hay diferentes respuestas a esta segunda pregunta.

En cuanto al tránsito a través de Irak, algunos analistas afirman que la carretera Irán-Irak-Siria todavía no es segura debido a la presencia de células durmientes del Califato Islámico; otros sostienen que las bases estadounidenses en Irak y Siria detienen los convoys y otros explican que Irán no puede transportar 300.000 toneladas de petróleo en camiones cisterna.

Respecto al tránsito por el Canal de Suez, algunos argumentan que Egipto está aplicando las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea contra Siria; otros explican que el petrolero iraní Grace 1 cargado con 300.000 toneladas de petróleo no puede utilizar esa ruta ya que la carga máxima que puede cruzar el canal es de 160.000 toneladas.

Cualquiera que sea la verdadera respuesta, la única verdad indiscutible es que cuando, entre 2013 y 2015, el Califato Islámico robó petróleo sirio y lo vendió a Turquía y, más tarde, a Europa e Israel, la llamada coalición contra el Califato Islámico, incluido el Reino Unido y dirigida por Estados Unidos, no vio ningún interés en detener el robo de petróleo sirio. Pero hoy el Reino Unido ha detenido un petrolero que ha salido para entregar energía al pueblo sirio.

Esto es pura piratería.

https://www.syriana-analysis.com/

‘Los rusos no nos tienen miedo’: los sabotajes cibernéticos de Estados Unidos a la red eléctrica rusa

Estados Unidos intensifica las incursiones digitales en la red eléctrica rusa. Los defensores de una estrategia más agresiva dicen que se planificó desde hace algún tiempo. La operación implica riesgos significativos de una escalada de la Guerra Fría Digital entre Washington y Moscú. Aunque ha estado en marcha desde al menos 2012, la estrategia estadounidense es más ofensiva, con la instalación de aplicaciones piratas potencialmente paralizantes en el corazón de la red rusa de una forma agresiva como nunca se había visto hasta la fecha.

El jefe del Mando Cibernético de Estados Unidos define el ataque a la red rusa (que afecta a todo, desde el suministro de agua, los servicios médicos y el transporte hasta el control de armas nucleares), como una defensa preventiva porque “no nos tienen miedo” (1).

En Estados Unidos saben que juegan con fuego y se pueden quemar. “Puede que tengamos que arriesgarnos a que nos rompan algunos huesos... A veces tenemos que aceptar que nos sangre la nariz para que no nos disparen en la cabeza más tarde”. Por supuesto, son las referencias metafóricas que hacen en Washington a una guerra nuclear.

En este tipo de asuntos Trump pinta menos que nada; ni siquiera le han informado sobre la colocación de “implantes” en la red eléctrica rusa porque podría ordenar su cancelación o discutirlo con mandatarios extranjeros. De hecho, Trump publicó un mensaje alocado cuando leyó el artículo del New York Times.

No hace mucho tiempo los liberales de la corriente mayoritaria y el propio New York Times se habrían indignado por las revelaciones acerca de unos ”implantes digitales” instalados en Rusia sin autorización del Presidente. Ahora ya no hay protestas, ni de los liberales, ni de los demócratas, ni de otras fuerzas convencionales.

Sin embargo, el significado político de todo esto parece bastante claro. Las filtraciones del New York Times y la publicación del artículo llegaron en un momento en el que Trump preparaba una entrevista con Putin aprovechando la reunión del G-20 en Japón (2).

La cumbre entre Eisenhower y Jruschov, que estaba programada para celebrarse en París en 1960, tuvo que ser cancelada cuando un avión espía estadounidense fue derribado sobre la Unión Soviética, un vuelo intrusivo aparentemente no autorizado por el Presidente Eisenhower.

Hoy el sabotaje del gatillo parece repetirse de nuevo. El partido belicista de Washington, entusiasta de la Guerra Fría, está en acción. En repetidas ocasiones Trump ha visto frustrados sus intentos de relajar las relaciones con Moscú, principalmente por las desacreditadas acusaciones del “Russiagate”, que siguen siendo apoyadas por el partido de la guerra, a pesar de la evidente falta de pruebas.

La distensión con Rusia siempre ha sido una búsqueda política marcada por una oposición feroz y una crisis. Ningún presidente estadounidense puede lograrlo sin el amplio apoyo de ambos partidos, del que claramente carece Trump.

(1) https://www.nytimes.com/2019/06/15/us/politics/trump-cyber-russia-grid.html
(2) https://www.thenation.com/article/washingtons-dr-strangeloves/

La Guerra de Corea 1950-1953: la primera guerra de la Guerra Fría aún no ha terminado


Kim Bullimore

En 1871 el imperialismo estadounidense había intentado por la fuerza establecer acuerdos comerciales con la dinastía Joseon de Corea. Sin embargo, después de que Japón se anexionó la península de Corea en 1910, los gobiernos estadounidenses mostraron poco interés.

Hasta 1943 Estados Unidos no se preocupó por la “esclavitud de los coreanos” por parte de Japón, prometiendo apoyar a Corea como nación libre e independiente “a su debido tiempo”. Este interés repentino no facilitó una independencia real. La principal preocupación de Estados Unidos fue la de controlar las antiguas colonias japonesas para extender su influencia en Asia.

Cuando las tropas soviéticas entraron en Corea en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, un mes antes de la llegada de las tropas estadounidenses, Estados Unidos propuso la división de la península en el paralelo 38. Aparentemente, el objetivo era supervisar la rendición de las fuerzas japonesas, con Estados Unidos y la Unión Soviética facilitando conjuntamente la “descolonización” de Corea a ambos lados de una frontera “temporal”.

La selección del paralelo 38 no fue arbitraria. En un memorando de 1950, publicado 17 días después del comienzo de la Guerra de Corea, el futuro Secretario de Estado de Estados Unidos, Dean Rusk, explicó que fue elegido para “armonizar el deseo político de los estadounidenses de viajar lo más al norte posible para recibir la rendición de las tropas japonesas y la obvia limitación de la capacidad de las fuerzas estadounidenses para llegar a esta zona”.

En otras palabras, se eligió el paralelo 38 para facilitar el control estadounidense de la mayor parte del territorio de Corea.

La ocupación militar de Corea, que duró casi cuatro años, comenzó oficialmente el 8 de septiembre de 1945, cuando el general John Reed Hodge llegó al país. El historiador James Matray señala que Hodge, así como los soldados bajo su mando, eran “arrogantes y despectivos hacia todo lo que era coreano”.

Fuertemente anticomunista y considerando el territorio bajo control estadounidense como una “zona enemiga”, Hodge estableció un régimen militar autocrático, explotador y políticamente represivo. Según Matray, para muchos coreanos, Hodge y el gobierno militar de Estados Unidos en Corea (Usamgik) simplemente habían reemplazado al odiado Gobernador General de Japón en la cima de una “pirámide de poder represivo”.

Dos días antes de la llegada de Hodge, cientos de militantes independentistas coreanos que habían luchado contra el colonialismo japonés establecieron la República Popular de Corea (RPC). Kim Il-sung y Syngman Rhee, que se convirtieron en los dirigentes de la recién dividida Corea del Norte y del Sur respectivamente, se encontraban entre los 55 candidatos elegidos para formar el nuevo gobierno coreano.

Aunque el partido progresista KPR no era originalmente un partido comunista, pidió reformas radicales. El mismo día en que Hodge llegó a Corea, el periódico del KPR pidió “una revolución social para una segunda liberación”, que incluyera la emancipación total de la mujer, una jornada laboral de ocho horas y un salario mínimo, la redistribución de la tierra, las industrias y los bancos, el control de los alquileres, la libertad de expresión, de reunión y de religión, y el fin del analfabetismo. El KPR también prometió cooperar con los Estados Unidos, la URSS y otras potencias.

La República Popular de Corea y las ideas que expresó recibieron un amplio apoyo del pueblo coreano. Según George Katsiaficas, en su libro “Unknown Uprisings” (Levantamientos desconocidos), una encuesta norteamericana de 8.500 coreanos en agosto de 1946 reveló que el 70 por ciento estaba a favor del socialismo, el 7 por ciento del comunismo, el 14 por ciento del capitalismo y el 8 por ciento no tenía opinión.

En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, con el Japón de rodillas, los coreanos establecieron comités populares de base en todo el país. En diciembre de 1945, más de 2.500 personas actuaban como gobiernos de facto en aldeas, distritos, condados, ciudades y provincias. También se crearon más de 1.000 nuevos sindicatos. En noviembre de 1945 se creó el Consejo Nacional de Sindicatos Coreanos, que representaba a más de medio millón de trabajadores al sur del paralelo 38.

El Usamgik se negó a trabajar con los comités populares del KPR y reclutó a empresarios y propietarios de la reacción, muchos de los cuales habían colaborado con los japoneses. Según el periodista John Gunther, Hodge y el Usamgik instalaron “una heterogénea variedad de expatriados, colaboradores, reaccionarios fascistas, asesinos profesionales e intelectuales confundidos”.

El 12 de diciembre, apenas tres meses después de su llegada a Corea, Hodge prohibió el KPR y los comités populares, los declaró “enemigos públicos” y detuvo a sus dos dirigentes. Cuatro días antes, había prohibido las huelgas y el 18 de diciembre creó una nueva fuerza policial, de la que más del 80 por ciento eran antiguos colaboradores japoneses.

Bajo la protección del Usamgik, Syngman Rhee -el candidato elegido por Estados Unidos para convertirse en el dirigente permanente de la nueva Corea del Sur- utilizó esta nueva fuerza policial para aplastar a las fuerzas progresistas. Las detenciones arbitrarias, la extorsión, la tortura y la represión de manifestaciones políticas se convirtieron en algo habitual.

En respuesta a las acciones represivas del Usamgik y Rhee, medio millón de coreanos se manifestaron en las calles de Seúl el 1 de marzo de 1946. Siete meses más tarde, los coreanos se levantaron contra la ocupación colonial estadounidense y la revuelta comenzó con una huelga general de trabajadores ferroviarios en Busan. La huelga se extendió rápidamente a Daegu y otras regiones.

Según el periodista Mark Gayn, fue una “revolución a gran escala”, con cientos de miles, si no millones, de personas. Los militares estadounidenses declararon la ley marcial y abrieron fuego contra los manifestantes, matando a más de 1.000 de ellos (algunos hablan que 7.000 muertos) e hiriendo a más de 20.000 personas. Después, entre 20.000 y 30.000 personas fueron detenidas y encarceladas.

Estados Unidos facilitó la elección de Rhee en mayo de 1948, a pesar de las muchas objeciones de los coreanos a las elecciones mientras la península seguía dividida. Un mes antes de las elecciones aprobadas por la ONU, los coreanos en la isla de Jeju organizaron manifestaciones masivas para expresar su oposición, atacando colegios electorales y comisarías de policía. Rhee y el Usamgik enviaron tropas a la isla para reprimir brutalmente el levantamiento, matando a más de 30.000 personas.

En octubre de 1949, horrorizados por la masacre de Jeju, casi 2.000 soldados progresistas -junto con estudiantes y trabajadores- en la provincia sureña de Jeolla también desencadenaron un levantamiento contra Rhee y el Usamgik. Apoyado por las tropas imperialistas, Rhee declaró la ley marcial y aplastó la rebelión.

Estados Unidos puso fin oficialmente a su ocupación militar en junio de 1949, cuando su candidato tomó las riendas del poder. Sin embargo, un año después, estalló el primer conflicto armado de la Guerra Fría cuando Kim Il-sung lanzó una ofensiva para unir a las dos Coreas.

Estados Unidos reaccionó con una fuerza brutal lanzando más napalm y bombas sobre ciudades al norte del paralelo 38 que durante toda la campaña del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. La guerra, que afectó a todas las familias coreanas en el norte y en el sur, finalmente condujo a un punto muerto.

El número de muertos, heridos y desaparecidos en aquella guerra se estima en más de 4 millones de personas, incluidos 3,3 millones de coreanos (unos 1,3 millones en el sur y 2 millones en el norte).

Aunque se firmó un armisticio en 1953, nunca hubo un tratado de paz. Así que la guerra nunca terminó oficialmente. Sesenta y cinco años después, Estados Unidos sigue amenazando a Corea del Norte con una invasión o la aniquilación.

https://redflag.org.au/node/6486

martes, 23 de julio de 2019

La Marina de Guerra británica envía un submarino nuclear al Golfo Pérsico tras la captura por Irán de un petrolero británico


Un submarino de ataque nuclear de la Marina de Guerra británica, que transporta misiles de crucero Tomahawk, navega hacia el Golfo, a medida que aumentan las tensiones entre el Reino Unido e Irán.

Una fuente de la Marina británica ha subrayado que el submarino de clase Astute desempeñaría un papel puramente defensivo, ha informado el diario londinense The Express. “Su papel es una postura de inteligencia encubierta, simplemente recolectando información para apoyar los convoyes de escolta de los petroleros.

“La clase Astute controla una importante capacidad de guerra electrónica y no necesita estar presente en el Golfo para ser efectiva”.

Irán incautó un petrolero de bandera británica, en represalia por una operación en la que un petrolero iraní fue detenido en aguas próximas a la colonia británica de Gibraltar.

Los submarinos Astute de 7.400 toneladas podrán trazar movimientos y transmisiones de voz desde una distancia de 200 millas. Su equipamiento de guerra electrónica puede interceptar y descargar todas las conversaciones con lingüistas especializados a bordo. Las fuentes dicen que centrará su atención en el puerto iraní de Bandar Abbas y en la flotilla de los llamados submarinos enanos, que representan una amenaza cada vez mayor para el transporte marítimo internacional a lo largo del Estrecho de Hormuz.

Los submarinos de clase Astute también están armados con torpedos antisubmarinos Spearfish. Con un peso de casi dos toneladas, el spearfish es “capaz de destruir y lanzar fuera del agua a submarinos o barcos enemigos”, dice la Royal Navy.

A toda velocidad, el torpedo Spearfish puede atacar a un objetivo a 14 millas de distancia (22,5 km). A baja velocidad, eso aumenta a más de 30 millas (48,3 km).

“Se guía por un cable de cobre o se acerca a su objetivo utilizando su sónar incorporado, lo que genera una carga explosiva de 660 libras (300 kg). Eso detona cuando golpea el casco de un submarino enemigo, o por medio de un fusible de proximidad acústico debajo del objetivo”.

La web de la Marina británica dice que “los submarinos de clase Astute son los submarinos de ataque más grandes, avanzados y potentes jamás operados por la Royal Navy, que combina sensores, diseño y armamento líderes en el mundo en un buque versátil.

A principios de 2012 demostraron su capacidad para preparar y lanzar misiles Tomahawk, disparando con éxito 2 misiles desde el Golfo de México y alcanzando con precisión los objetivos del campo de prueba situado en el norte de Florida.

“El Tomahawk IV, conocido en la Marina británica como TLAM (Tomahawk Land Attack Cruise Missile), permite a los submarinos atacar objetivos terrestres a cientos de kilómetros tierra adentro con una precisión milimétrica.

http://galaxiamilitar.es/la-royal-navy-envia-un-submarino-nuclear-a-la-zona-del-golfo-tras-la-captura-por-iran-de-un-petrolero-britanico/

Desmantelada una red de espionaje de la CIA que operaba en sectores sensibles de Irán

Entre marzo de 2018 y marzo de 2019 fueron detenidos 17 iraníes que formaban parte del desmantelamiento de una red de espionaje de la CIA y varios de ellos han sido condenados a muerte.

El desmantelamiento de una red de espionaje que actúa en interés de Estados Unidos fue anunciado por Teherán el 18 del pasado mes de junio.

“Aquellos que traicionaron deliberadamente a su país fueron llevados ante la justicia. Algunos han sido condenados a muerte y otros a largas penas de prisión”, dijo el jefe de contrainteligencia del Ministerio de Inteligencia iraní a los periodistas, cuya identidad no ha sido revelada.

Los sospechosos estaban empleados “en sectores sensibles” o en actividades privadas relacionadas con estos sectores, dijo sin dar más detalles. Añadió que los sospechosos actuaban independientemente unos de otros, sin especificar cuántos habían sido condenados a muerte.

Algunos habían sido reclutados cayendo en una trampa tendida por la CIA mientras buscaban visas para viajar a Estados Unidos, según el funcionario iraní.

“Algunos se acercaron mientras solicitaban sus visas, otros ya tenían visas pero fueron presionados por la CIA cuando fueron renovados”, dijo.

Este anuncio se produce en un contexto explosivo entre Irán y Estados Unidos, un año después de la retirada estadounidense del acuerdo internacional sobre energía nuclear iraní, y en un momento en el que las tensiones aumentan día a día en el Golfo Pérsico.

lunes, 22 de julio de 2019

Los ataques terroristas contra el ejército regular sirio se dirigen desde Israel y Jordania

El Secretario del Parlamento sirio, Jalid Al-Abud, informó ayer de que los ataques contra el ejército sirio se organizan desde Israel y Jordania, y que los ataques terroristas contra las fuerzas armadas del país en la provincia de Deraa están aumentando.

El canal de noticias en árabe Al-Mayadin citó a Al-Abud diciendo que los grupos terroristas que recientemente atacaron a las fuerzas armadas sirias en la provincia de Deraa son aquellos que tienen contactos con la Sala de Mando de Operaciones Militares (MOC) y que reciben órdenes de Jordania y de los servicios de inteligencia israelíes.

Añadió que los actos de agresión de estos grupos no se limitan a las fuerzas del ejército sirio porque han atacado a las fuerzas rusas y a los civiles y también han quemado miles de hectáreas de tierras agrícolas.

Al-Abud sostuvo que el MOC se ha convertido en un nuevo centro que pretende utilizar los ataques contra el gobierno de Damasco y la inseguridad en el sur de Siria como palanca para presionar.

Los puestos de avanzada de seguridad y los vehículos militares del ejército sirio fueron atacados recientemente, un año después de que el ejército tomara el control de la provincia y amnistiara a los yihadistas que depusieron las armas.

Según la cadena Al-Arabi Al-Jadid, que cita a un comandante del llamado “ejército libre de Siria” (ASL), Estados Unidos quiere trasladar a los 65.000 terroristas que ha entrenado en Al-Tanf a la frontera entre Siria e Irak.

Las tropas de Estados Unidos han reanudado el adiestramiento militar de los terroristas en la zona de al-Tanf, cerca de la frontera con Jordania, tras un año de interrupción a principios de este mes.

El jueves la agencia de noticias turca Anadolu confirmó que los terroristas de Jeish Al-Maqawir afiliados al “ejército libre de Siria” estaban siendo entrenados una vez más por las fuerzas estadounidenses.

El adiestramiento se estaba llevando a cabo en la base de Al-Tanf, en el triángulo fronterizo entre Siria, Jordania e Irak, y en algunas bases de Jordania. La agencia señala que los militantes del “ejército libre de Siria” estaban recibiendo adiestramiento especial, incluidas operaciones de helicópteros y combate, así como de lucha en condiciones adversas.

Varios oficiales del ejército y de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, así como varios asesores de la coalición dirigida por Washington, supervisan la formación militar.

Mientras tanto, las fuerzas estadounidenses en la zona de Al-Tanf han allanado el camino para el reclutamiento de militantes adicionales para el grupo terrorista Jeish Al-Maqawir.

Un analista militar ruso reveló el año pasado que Estados Unidos estaba entrenando a terroristas en 19 bases militares de Siria para alcanzar sus objetivos militares y políticos en ese país.

Un informe reciente del Instituto de Estudios de la Guerra (ISW), con sede en Estados Unidos, sobre el renacimiento de los terroristas del Califato Islámico en Irak y Siria, afirma que la CIA ha creado y prepara el regreso a la región de varios grupos terroristas, incluido el Califato Islámico.

El informe indica que Estados Unidos no busca establecer la paz en la región y que la retirada del Califato Islámico de Raqqa tuvo lugar por orden de la CIA y no por una derrota en la guerra contra los kurdos de las FDS.

Un experto militar sirio en organizaciones terroristas, Hessam Shoaib, asegura que las FDS forman parte de los planes de la CIA para Siria: “Estados Unidos ha aprendido que no puede llevar a cabo ninguna operación militar contra Irán y, por lo tanto, ha utilizado la reactivación de los grupos terroristas para llevar a cabo ataques terroristas, un escenario mucho menos costoso para la región”.

Shoaib señala que Washington utiliza a los grupos terroristas en la región como palanca de presión y que el objetivo de revitalizar a las organizaciones terroristas es una preocupación para los ejércitos de los países de la región, incluídos Irak, Siria e Irán.

sábado, 20 de julio de 2019

Los campos de concentración en Estados Unidos: de los indios a los emigrantes pasando por los vietnamitas

Brett Wilkins

La diputada Alexandria Ocasio-Cortez ha provocado una ola de críticas, tanto en la “izquierda” como en la “derecha”, así como en los medios de comunicación, al describir los centros de detención de inmigrantes en Estados Unidos como “campos de concentración”. A pesar de ello Ocasio Cortés no se retractó, citando a expertos académicos y acusando al gobierno de Trump de detener por la fuerza a los emigrantes indocumentados en lugares “donde son maltratados, en condiciones deshumanizantes y donde mueren”.

“Estados Unidos ya organizó campos de concentración cuando reunimos a los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial”, escribió en Twitter. “Es una historia tan vergonzosa que la ignoramos en gran medida. Estos campos aparecen en el curso de nuestra historia. Igual que ahora”. Lo que sigue es un resumen de los campos de concentración civiles en Estados Unidos a lo largo de los años. Los campos de prisioneros de guerra, por horribles que sean, han sido excluidos debido a su condición jurídica en virtud de los Convenios de Ginebra.

Medio siglo antes de que el presidente Andrew Jackson firmara la Ley de Traslado de Indios en 1830, un joven gobernador de Virginia, Thomas Jefferson, proclamó el genocidio y la limpieza étnica como la “solución” a lo que más tarde se llamaría el “problema indio”. En 1780 Jefferson escribió “debemos hacer campaña contra estos indios y el objetivo debe ser su exterminio o desplazamiento a través de los lagos del río Illinois”. A partir de Jackson se introdujeron los llamados “depósitos de emigración” como parte integrante de la política oficial de traslado de los indios de Estados Unidos. Decenas de miles de Cherokis, Muscoguis, Seminolas, Chickasaw, Choctaw, Ponca, Winnebago y otros pueblos indígenas fueron forzados a punta de pistola a abandonar sus hogares y trasladados a campos de prisioneros en Alabama y Tennessee.

El hacinamiento y la falta de instalaciones sanitarias provocaron brotes de sarampión, cólera, tos ferina, disentería y tifus, mientras que la falta de alimentos y agua y la exposición a los elementos causaron muertes e inmensos sufrimientos. Miles de hombres, mujeres y niños murieron de frío, hambre y enfermedades en los campos y en las marchas de la muerte, incluida la famosa ruta de las lágrimas, que tenía cientos y a veces incluso más de 1.600 kilómetros de largo. El presidente Jackson explicó que esta traslado genocida fue una “política benévola” del gobierno de Estados Unidos y que los amerindios “no tienen ni la inteligencia, ni la industria, ni los hábitos morales, ni el deseo de mejorar” necesarios para vivir en paz y libertad. “Establecidos en medio de una... raza superior, y sin apreciar las causas de su inferioridad... deben necesariamente ceder a la fuerza de las circunstancias y a la larga desaparición”, dijo Jackson en su discurso sobre el Estado de la Unión en 1833, el hombre al que Donald Trump nombró su presidente favorito.

Décadas después, cuando los sioux y otros pueblos indígenas resistieron la invasión blanca y el robo de sus tierras, el gobernador de Minnesota, Alexander Ramsey, respondió con un nuevo llamamiento al genocidio y la limpieza étnica. “Los indios sioux de Minnesota deben ser exterminados o expulsados permanentemente más allá de las fronteras del estado”, dijo en 1862, ofreciendo una bonificación de 200 dólares (más de 5.000 dólares en dinero actual) por el cuero cabelludo de cualquier indio fugitivo o resistente. Alrededor de 1.700 mujeres, niños y ancianos de Dakota fueron llevados a la fuerza a un campo de concentración construido en un lugar sagrado. Muchos nunca llegaron. Según Jim Anderson, presidente de la tribu Mendota Dakota, “muchos de nuestros seres queridos murieron durante aquella marcha. Fueron asesinados por los colonos cuando cruzaban pueblos pequeños. Los bebés fueron sacados de los brazos de sus madres y asesinados, luego las mujeres... fueron fusiladas o perforadas con bayonetas”, los supervivientes tuvieron que sufrir severas tormentas invernales, enfermedades y hambre. Muchos no sobrevivieron al invierno”.

Dos años después, el general de la Guerra Civil James Henry Carleton, un asesino indio, obligó a 10.000 navajos a caminar 480 kilómetros en pleno invierno desde su tierra natal en el área de Four Corners hasta un campo de concentración en Fort Sumner, Nuevo México. Formaba parte de una campaña de tierra quemada durante la cual el famoso pionero Kit Carson trató de eliminar a los navajos, cientos de los cuales murieron o fueron esclavizados por colonos blancos y tribus rivales durante lo que se conoció como la Larga Marcha. Los que sobrevivieron a la marcha de la muerte a Fort Sumner sufrieron hambre, falta de leña para calentar y cocinar, frío extremo y enfermedades devastadoras. Las humillaciones diarias incluían la prohibición de las oraciones, las ceremonias espirituales y los cantos.

Se estima que aproximadamente 1.500 personas murieron durante su internamiento en Fort Sumner, muchas de ellas bebés y niños.

Más o menos al mismo tiempo, el ejército de la Unión [nórdico, “antiesclavista”] buscaba esclavos liberados en los territorios confederados y los obligaba a trabajar en los llamados “campos de contrabando” asolados por las enfermedades porque los soldados del norte consideraban a los esclavos fugados o liberados como botín de guerra. “Hay muchas enfermedades, sufrimiento y miseria”, escribió James E. Yeatman, de la Comisión de Salud, después de visitar uno de estos campos cerca de Natchez, Mississippi, en 1863. “No hay una casa en la que no haya entrado la muerte... 75 personas murieron en un solo día... algunas regresaron a sus amos a causa de su sufrimiento”. En un campamento ubicado en Young’s Point, Louisiana, Yeatman de las “terribles enfermedades y muertes”, con 30 a 50 personas muriendo cada día de enfermedad y hambre. Un campamento cerca de Natchez, Mississippi, albergaba hasta 4.000 refugiados negros en el verano de 1863; para el otoño, ya habían muerto 2.000 personas, la mayoría niños infectados con viruela y sarampión.

Los suburbios del infierno

Después de que los pueblos indígenas dejaron de obstaculizar su “destino manifiesto”, Estados Unidos se propuso convertirse, por medio de la conquista y la expansión en el extranjero, en una potencia imperial hegemónica. Tras el derrocamiento de la monarquía en Hawai y la anexión de sus islas, se libró una guerra contra España, que llevó a la toma de las primeras colonias americanas en Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. Cuando los filipinos se resistieron, los comandantes estadounidenses reaccionaron con extrema crueldad. Haciéndose eco de Andrew Jackson, el presidente William McKinley llamó a esta operación “una asimilación benévola” de Filipinas al creciente imperio estadounidense.

Mientras que el general, “Infierno” Jake Smith ordenó a sus tropas “matar a todos los mayores de 10 años”. En Samar, el futuro presidente William Howard Taft, administrador colonial norteamericano del archipiélago, lanzó una campaña de “pacificación” que combinaba tácticas contrainsurgentes de tortura y ejecuciones sumarias con la deportación y el encarcelamiento en los llamados campos de concentración reconcentrados, que un comandante denominó “los suburbios del infierno”. El general J. Franklin Bell, que espera ansiosamente su nuevo puesto como comandante de las infames batangas reconcentradas, dijo que “toda consideración y respeto por la gente de este lugar cesará desde el día en que me convierta en comandante”.

Lo decía en serio. En diciembre de 1901 Bell dio a los habitantes de los batangas dos semanas para que dejaran sus casas y fueran al campo. Todo lo que dejaron atrás. Sus hogares, granjas, ganado, suministros de alimentos y herramientas, fue robado o destruido por las tropas estadounidenses. Los que se negaron a presentarse en el campo fueron asesinados a tiros, al igual que los prisioneros al azar, cuando los insurgentes mataron a un estadounidense. Las condiciones fueron más allá del horror en muchos reconcentrados. El hambre, las enfermedades y la tortura, incluido el submarino, una simulación de ahogamiento, eran frecuentes. En algunos campamentos, hasta un 20 por ciento de los internados muerieron.

Cuando trataron de apoderarse de comida, 1.300 prisioneros batangas fueron forzados a cavar fosas comunes antes de ser fusilados, 20 a la vez, y enterrados allí. “Para mantenerlos prisioneros, los soldados tenían que recibir raciones más reducidas”, explicó un soldado. “No había más remedio que matarlos”.

Durante las dos guerras mundiales, miles de alemanes, germano-americanos y latinoamericanos fueron encarcelados en campos de concentración a lo largo de Estados Unidos. Sin embargo, su raza y su grado de asimilación relativamente alto los salvó. El internamiento y las condiciones de la mayoría de los estadounidenses de origen alemán eran mucho mejores que en los campos estadounidenses anteriores. Los estadounidenses de origen japonés no tuvieron tanta suerte.

Tras el ataque a Pearl Harbour, Roosevelt emitió el Decreto 9066 en virtud del cual todas las personas de ascendencia japonesa que vivían en la costa oeste debían ser reunidas y encarceladas en docenas de centros de reunión civiles, donde estaban hacinadas, a menudo obligadas a dormir en establos sobre el estiércol, centros de realojamiento, bases militares y “centros de aislamiento ciudadano”, campamentos de cárceles oscuras en el desierto, donde se encarcelaba a los “prisioneros problemáticos”, incluidos aquellos que se negaban a jurar lealtad a Estados Unidos-. Las condiciones variaban de un campamento a otro, pero el hacinamiento, la falta de agua, la escasez de combustible y el racionamiento de los alimentos eran comunes. Muchos campos estaban ubicados en desiertos aislados, infestados de escorpiones y serpientes.

Curiosamente, miles de estadounidenses de origen japonés se ofrecieron como voluntarios para luchar por el país que los encarceló por su origen étnico. Fueron algunas de las tropas estadounidenses más condecoradas de la guerra. Al mismo tiempo, el Tribunal Supremo se unió al gobierno en tres casos presentados por estadounidenses de origen japonés para impugnar la constitucionalidad de su detención. Atrapado en la histeria racista del “peligro amarillo”, la población estadounidense consintió claramente un encarcelamiento inconstitucional masivo. El internamiento duró toda la guerra, a veces más tiempo, ya que muchos detenidos descubrieron que sus casas, negocios y propiedades habían sido robados o destruidos tras su liberación definitiva. El presidente Ronald Reagan se disculpará oficialmente y firmó una indemnización de 20.000 dólares anuales para los ex detenidos en 1988.

Además de japoneses y algunos alemanes, un número menor de italianos e italo-americanos también fueron encarcelados durante la Segunda Guerra Mundial. Lo mismo ocurre con los nativos aleutianos de Alaska, que fueron evacuados por la fuerza antes de que sus aldeas fueran completamente quemadas para evitar que cualquier invasión de las fuerzas japonesas las utilizara. Casi 900 alemanes fueron encarcelados en fábricas abandonadas y otras instalaciones, sin agua, electricidad ni retretes; la comida decente, el agua potable y la ropa de abrigo eran escasos. Cerca del 10 por ciento de los detenidos en los campos murieron. Otros fueron esclavizados y obligados a cazar focas.

Campos de concentración para los comunistas

En los primeros años de la Guerra Fría, el Congreso aprobó la Ley de Control de Actividades Subversivas de 1950 sobre el veto del Presidente Harry Truman, que condujo a la construcción de seis campos de concentración para contener a comunistas, pacifistas, defensores de los derechos civiles y otros que podrían representar una amenaza en caso de que el gobierno declarara el estado de emergencia. Esta ley fue confirmada por el Tribunal Supremo durante los años de McCarthy del “pánico rojo”, aunque en la década de 1960, el Tribunal Supremo dictaminó que las disposiciones que exigían a los comunistas que se registraran con el gobierno y que les prohibían tener un pasaporte o un empleo en el gobierno eran inconstitucionales. Los campos, que nunca se utilizaron, se cerraron a finales de la década.

En una atrocidad poco conocida, al menos 3.000 okinawenses murieron de malaria y otras enfermedades en campos establecidos por las tropas estadounidenses después de conquistar las islas japonesas en los violentos combates en 1945. Durante y después de la guerra, las tierras y hogares de los pueblos indígenas, las armas de fuego y las granjas fueron demolidas o quemadas para dejar paso a docenas de bases militares estadounidenses. Unos 300.000 civiles se vieron obligados a ingresar en esos campos; el superviviente Kenichiro Miyazato recordó entonces que “había muerto demasiada gente, por lo que los cuerpos tuvieron que ser enterrados en una sola fosa común”.

Por su alcance, ningún régimen de campos de concentración de Estados Unidos podría competir con el Programa Estratégico de Hamlet. En 1961, el presidente John F. Kennedy aprobó el traslado forzado, a menudo a punta de pistola, de 8,5 millones de campesinos de Vietnam del sur a más de 7.000 campos fortificados, rodeados de alambre de púas, campos minados y guardias.

Esto se hizo para matar de hambre a la creciente insurgencia del Vietcong, privándola de alimentos, refugio y nuevos reclutas. Sin embargo, pocos “corazones y mentes” se ganaron, y muchos se perdieron, cuando las tropas estadounidenses y vietnamitas del sur prendieron fuego a los hogares de sus habitantes ante sus ojos antes de que los alejaran de sus tierras y de sus lazos espirituales más profundos con sus venerados antepasados.

Aunque la investigación de los campos de concentración estadounidenses no incluye los campos de prisioneros de guerra, la guerra mundial contra el terrorismo que comenzó durante el gobierno de George W. Bush después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos ha desdibujado las fronteras. Detención de combatientes y civiles. Según el coronel Lawrence Wilkerson, jefe de gabinete del entonces secretario de Estado de Bush, Colin Powell, la mayoría de los hombres y niños encarcelados en la prisión militar de Guantánamo eran inocentes, pero estaban detenidos por razones políticas o para obtener un “mosaico” de inteligencia. Civiles inocentes también han sido encarcelados en prisiones militares, algunas de ellas secretas, en Irak, Afganistán y otros lugares. Muchos detenidos fueron torturados y murieron bajo la custodia de Estados Unidos. Algunos de estos hombres han estado detenidos sin cargos ni juicio durante 17 años, mientras que otros, considerados demasiado inocentes para ser acusados, siguen encarcelados en GITMO, a pesar de podían haber sido liberados hace muchos años.

Ahora es el turno de los migrantes, y a pesar de las feroces protestas de quienes cometen o justifican el crimen de capturar a bebés y niños de los brazos de sus padres y encarcelarlos en celdas gélidas, que los funcionarios del gobierno de Trump han descrito eufemísticamente como “campamentos de vacaciones”, no cabe duda de que los campos de concentración están de nuevo operativos en suelo estadounidense. El intento del gobierno de Trump de describir el encarcelamiento de niños como algo feliz recuerda inmediatamente a las películas de propaganda de la Segunda Guerra Mundial que muestran a los prisioneros de origen japonés felices de vivir... detrás de un alambre de púas.

El actor George Takei, que fue internado con su familia durante la guerra, era todo menos feliz. “Sé lo que son los campos de concentración”, dijo en medio de la controversia actual. “Me internaron en dos de ellos. En Estados Unidos. Y sí, de nuevo estamos abriendo ese tipo de campos”. Takei observó una gran diferencia entre ayer y hoy: “Al menos durante el internamiento de estadounidenses de origen japonés, nosotros y los demás niños no fuimos privados de nuestros padres”, escribió, añadiendo que “‘al menos durante el internamiento’ eran palabras que pensé que nunca más tendría que repetir”.

https://www.counterpunch.org/2019/06/21/a-brief-history-of-us-concentration-camps/

Los trabajadores de Amazon establecen las primeras bases de la lucha sindical en Estados Unidos

Los días de mayor venta de Amazon  el 15 y 16 de julio -llamados Prime Days- han estado marcados por la huelga de los trabajadores y las protestas en Estados Unidos y Alemania. Las protestas estuvieron semicoordinadas, apuntando a Amazon cuando sus almacenes están operando a plena capacidad y la empresa está bajo el fuego de los medios de comunicación.

En Alemania los trabajadores de Amazon organizandos en el sindicato Ver.di han estado en huelga durante dos días como parte de una lucha salarial sostenida. El sindicato dijo que 2.000 trabajadores participaron en siete instalaciones.

Mientras tanto, en Estados Unidos un pequeño grupo de trabajadores abandonó el centro de ejecución de Shakopee cerca de Minneapolis. Otros en un almacén de Chicago se acercaron a su jefe directamente con demandas. Trabajadores y simpatizantes de la región se reunieron para manifestarse frente a dos almacenes en Portland, Oregón.

Al mismo tiempo, organizaciones de derechos de los inmigrantes organizaron manifestaciones en ocho ciudades de Estados Unidos para denunciar la colaboración de Amazon con la policía de inmigración y aduanas (ICE). Amazon aloja la base de datos en línea que la policía usan para rastrear a los inmigrantes que están tratando de deportar. El mitin de la ciudad de Nueva York se llevó a cabo en la terraza de una vivienda de 80 millones de dólares de Jeff Bezos, el propietario de Amazon.

El centro de ejecución de Shakopee, un suburbio de Minneapolis, fue el escenario de algunas de las manifestaciones más conflictivas y exitosas hasta la fecha. Dos veces en el último año, los trabajadores de los almacenes de Amazon han parado para protestar contra objetivos de productividad cada vez mayores y la discriminación contra los trabajadores musulmanes.

Estas acciones, apoyadas por el Awood Center, un centro de trabajadores del este de África con sede en la comunidad de Minnesota, condujeron a las primeras negociaciones entre Amazon y una organización sindical estadounidense. Los trabajadores afiliados al centro se han organizado en torno a la declaración “Somos humanos, no robots” y también hacen campaña contra las represalias y los problemas de salud y seguridad.

Apoyados por el ejemplo de Minneapolis, los trabajadores de un centro de reparto de Amazon en Chicago el 16 de julio iniciaron su propia acción el Prime Day. Entrevistaron a sus compañeros de trabajo para formular demandas y acordaron tres: aire acondicionado, seguro médico y un salario de 18 dólares por hora a lo largo de cada semana de trabajo.

30 trabajadores del turno de noche ocuparon la oficina de un jefe de equipo durante un descanso a las 2:30 de la madrugada para dar a conocer sus demandas. Después de un animado regreso, acordaron reunirse con el gerente del almacén.

“Nuestro objetivo de hoy era conseguir una reunión con la persona que tiene la capacidad de tomar decisiones sobre nuestras exigencias”, dijo uno de los que participó en la acción. “Sabíamos que el mejor escenario era conocer al encargado del sitio y eso es lo que hicimos”.

Después de la reunión, la delegación volvió al trabajo y completó su programa. Los trabajadores que no habían participado estaban ansiosos por saber qué había sucedido. “Otros trabajadores vieron que podíamos hacer que la empresa se ocupara de nosotros”, dice un trabajador que clasifica los paquetes para la entrega. “La gente me hacía preguntas, se ponía en contacto conmigo después de la acción. Esto ha aumentado nuestra visibilidad”.

Los centros de entrega son el último paso en la cadena de almacenes de Amazon. Los artículos llegan ya empaquetados de instalaciones situadas en el inicio de la cadena de suministro, incluidos los centros de procesamiento de pedidos como Minnesota. Los trabajadores de los centros de entrega clasifican los paquetes y los cargan en furgonetas para su entrega. Estas instalaciones han proliferado en los principales centros urbanos como parte del esfuerzo de entrega en un día o en el mismo día.

Los trabajadores del almacén de Chicago normalmente ganan 15 dólares la hora. Como incentivo los jefes han prometido pagar 18 dólares por cada hora extra trabajada a turnos, pero la tarifa más alta sólo se aplica a las horas extras y no a todo el horario de trabajo.

Muchos trabajadores no tienen suficientes horas de trabajo para disfrutar sel seguro médico de la empresa. En Estados Unidos el seguro médico depende en gran medida del tipo de contrato de la empresa.

Un almacén de Amazon puede calentarse mucho porque sus paredes y techo son de metal. En 2012 la empresa anunció que estaba instalando aire acondicionado en sus centros de ejecución después de un cuidadoso escrutinio público e incidentes de alto perfil. Pero el aire acondicionado no se ha instalado en otros almacenes.

En el de Minnesota los trabajadores organizaron una huelga el 15 de julio y se unieron a los piquetes. Informaron que los jefes y la policía estaban vigilando la salida del almacén para averiguar quién paraba, lo que tuvo un efecto disuasivo sobre la participación.

Los organizadores esperaban que 100 trabajadores dejaran la empresa. Al final lo hicieron muchos menos. Sin embargo, los trabajadores y los partidarios de la huelga organizaron un piquete, bailaron y se reunieron hasta que la lluvia y una tormenta terminaron con la acción.

En el mitin estuvo al menos un miembro del sindicato local de trabajadores del transporte 1224, el Sindicato de Pilotos Aéreos Atlas, que es responsable del transporte de las mercancías de Amazon. El sindicato 1224 fue bloqueado durante las negociaciones del contrato con Atlas Air y públicamente atacado por Amazon. En mayo, los miembros convocaron un piquete frente a la junta de accionistas.

Uno de los temas importantes de la huelga de Minnesota fue el alto índice de accidentes debido a la búsqueda constante de productividad. Amazon mantiene una unidad de cuidado en el lugar, AmCare. Los trabajadores dicen que esta unidad es insuficiente para satisfacer sus necesidades en un lugar de trabajo con muchos problemas de salud y seguridad.

“Incluso si se lo pido [a un médico] no te lo da”, dijo Mohamed Hassan, un empleado de Shakopee, a través de un traductor. “No hay médicos en la unidad, ni siquiera una enfermera. Uno de los jefes de Amazon está presente”.

“La gente tiene miedo de ir a AmCare en mis instalaciones”, dice Kimberly Hatfield-Ybarra, una trabajadora de Dallas Amazon que voló a Minneapolis para apoyar la acción. “Porque es tu primer paso hacia la puerta”, dijo en referencia al despido.

El aumento de las cuotas de productividad de Amazon obliga a los trabajadores de los almacenes a elegir entre su salud y el cumplimiento de los estándares cuantitativos (digitalizados). Muchos de ellos se rinden rápidamente debido a la presión o son despedidos.

“Si no vas lo suficientemente rápido, ¿cómo vas a ir al baño?”, dijo Sahro Sharif, un recogepedidos de la fábrica de Shakopee. “Si tienes miedo de no cumplir los objetivos, no quieres correr el riesgo. Las personas mayores, que no pueden alcanzar los objetivos, tienen aún más miedo a perder su trabajo”.

La batalla del agua

Los trabajadores de la planta de Chicago ya han tomado medidas para obtener agua potable decente.

“Sólo había dos o tres estaciones de agua de tanque en el almacén, que siempre estaban sucias y vacías”, dice un trabajador. Los trabajadores hicieron circular un pliego de firmas, que recogió 140 firmas -cerca de un cuarto de la fuerza de trabajo- y la entregaron en una reunión durante el cambio de turno.

La acción tuvo resultados rápidos. Los jefes se apresuraron a comprar agua y a distribuirla a todos durante las horas de trabajo de los equipos. En pocas semanas habían instalado sistemas de agua filtrada y distribuido agua embotellada a todo el mundo.

Después de esta victoria los organizadores escribieron una declaración describiendo lo que habían hecho y cómo habían ganado y la distribuyeron a sus colegas en media página de papel. “Recibimos muchos comentarios positivos”, dice Miller. “La gente ha empezado a sugerir que también nos ocupemos de otros asuntos”.

Los militantes de Chicago se inspiraron en la huelga de Shakopee y esperan inspirar a otros trabajadores de Amazon. “Me gustaría que otros escucharan sobre lo que hacemos y lo tomaran como algo propio”, dice un trabajador. “Demostramos que es factible, y que la gente debería intentar algo en vez de no hacer nada”.

viernes, 19 de julio de 2019

Rusia blinda sus fronteras frente al despliegue militar de la OTAN

Sistema de rades rusos en el Ártico
Valentin Vasilescu

Rusia es un baluarte A2/AD (antiacceso/denegación de zona), equipado con radares de alto rendimiento y sistemas de misiles antibalísticos que hacen impenetrable todo el territorio del país.

Los ejércitos de Estados Unidos y los principales socios de la OTAN y de la región del Pacífico se basan en grupos de invasión naval, con helicópteros y portaaviones que transportan aviones F-35 que son “invisibles” al radar. Con fuerzas de invasión muy grandes, la infraestructura de mando es un mosaico de sistemas cibernéticos que sólo serán compatibles con su despliegue en el teatro de operaciones.

Aunque es miembro de la OTAN y ocupa una posición estratégica en el flanco oriental de la organización, Rumania no representa mucho debido a la falta de conocimiento de la ciencia militar, teniendo en cuenta los planes implementados por el Ministerio de Defensa Nacional.

Rusia no ha adoptado el mismo método que Occidente, pero ha invertido mucho en equipos automatizados para la gestión de todas las categorías de fuerzas armadas. Posteriormente, ha desarrollado sistemas C4I (mando, control, comunicaciones, informática, inteligencia) que integran y unifican las categorías de fuerzas en un teatro de acción bajo un mando único. Cada C4I dispone de sus propias instalaciones de memoria y servidores, equipados con potencia de procesamiento de última generación, utilizando microprocesadores y equipos de comunicación por satélite. Un capítulo en el que Rumanía brilla por su ausencia a pesar de que, en 1989, contaba con el complejo Almaz 2 para la gestión de la aviación y la defensa AA durante los combates.

El C4I es la interfase operativa de todos los sistemas de armamento de reconocimiento, guerra electrónica y defensa que ha permitido la creación de baluartes impenetrables A2/AD. Los sensores gestionados por un sistema C4I incluyen redes de radar convencionales y antibalas (Voronezh VP, DM y M, Daryal, Volga con un alcance de 2.000 a 6.000 kilómetros). Al mismo tiempo, el C4I utiliza sistemas de radar rusos OTH capaces de detectar los llamados aviones “invisibles”, como el radar 29B6 Container y Podsolnukh-E. El C4I también gestiona todos los equipos de guerra electrónica que evitan la vigilancia aérea y espacial, interfiriendo los sistemas de detección y orientación a bordo de los aviones de ataque enemigos (1RL257 Krasucha-4, 1L267 Moscú-1 y Borisoglebsk-2).

El C4I toma el control de las bases aéreas (incluyendo aviones armados con misiles Kinzhal hipersónicos y misiles de crucero KH-101 “invisibles” al radar), defensa antiaérea (Pantsir, Buk, S-350, S-400, etc.). Cada C4I también subordina los sistemas de misiles tierra-tierra Iskander M, los sistemas antibuque K-300P Bastion-P y Bal, los sistemas de misiles de crucero Kalibr y Zirkon a bordo de los buques y submarinos de las distintas flotas (Báltico, Mar Negro, Mar del Norte), etc.

Rusia ha creado bastiones A2/AD alrededor de San Petersburgo, el enclave de Kaliningrado, Moscú, Crimea y la base aérea de Lattakia (Siria). ¿Qué ha impedido a Rumanía construir algo similar a Dobrogea, incluso a nivel microscópico, en los últimos 30 años?

Los bastiones A2/AD se están instalando en unas 5 ó 6 grandes bases aéreas terrestres en la zona polar. Las fuerzas pertenecen al 14 Cuerpo del Ejército ruso en cooperación con la flota rusa del Norte y la 6 Fuerza Aérea que defiende las regiones de Murmansk, Arjangelsk y Nenets.

https://www.ziaruldegarda.ro/unde-are-rusia-bastioanele-invizibile-a2-ad-cu-radare-clasice-si-antibalistice-care-fac-impenetrabil-teritoriul-tarii/

 

Países islámicos apoyan la política del gobierno chino hacia los uigures y musulmanes

Regularmente las grandes cadenas de prensa y las ONG que alimentan sus intoxicaciones se reinventan a sí mismas con los campos de concentración en los que el gobierno chino recluye a un millón de musulmanes uigures.

Forma parte de la doblez con la que el imperalismo y sus medios de propaganda tratan al islam. Por un lado, desde 2001 lo utilizan en sustitución de la URSS y el comunismo. Nos meten el miedo en el cuerpo con el islam, su fanatismo, sus atentados y sus “lobos solitarios”.

Por el otro, el islam es rentable cuando se trata de Rusia o de China. Entonces los musulmanes no nos deben dar miedo sino pena porque en esos países viven oprimidos. Hay que apoyarles y suministrarles misiles portátiles Stinger tierra-aire.

¿Qué opinan los musulmanes del trato que reciben sus correligionarios en Rusia y en China?, ¿no se solidarizan con ellos?, ¿no exigen a Putin y a Xi Jinping que los liberen de los campos de concentración?, ¿por qué los musulmanes no se manifiestan en Estambul, por ejemplo, ante las embajadas de Rusia o China para protestar contra los campos de concentración?

37 países, entre ellos países musulmanes como Arabia saudí, Qatar, Siria y Argelia han escrito a la ONU en apoyo de China, después de la carta enviada por unos 20 países, las grandes potencias imperialistas y sus sicarios, denunciando el internamiento de los musulmanes en la provincia china de Xinjiang.

La intoxicación propagandística ha aprovechado muy bien los tópicos creados a lo largo del tiempo para embaucar a los más cretinos. Por ejemplo, en China no sólo los uigures son musulmanes, sino prácticamente todo la población del noroeste del país practica dicha confesión. ¿Por qué la intoxicacion imperialista insiste en llevar la cuestión a Xinjiang?

También quieren dar la impresión de que el islam en China es un religión marginal o de reciente implantación, cuando la primera mezquita china abrió sus puertas hace más de mil años.

Como todo lo que tiene que ver con las religiones, en Xinjiang no hay absolutamente ningún problema con los musulmanes, ni ningún problema religioso. Es una disputa estratégica entre China y Estados Unidos, donde el islam es un ariete, una herramienta.

Estamos impacientes. Llevamos tiempo esperando que llegue lo inevitable, el punto culminante de cualquier campaña de propaganda, que es la fotografía del campo de concentración, o incluso un vídeo obtenido subrepticiamente por una ONG defensora de los derechos humanos en la que viéramos a unos musulmanes famélicos, desnutridos y hambrientos detrás de unas rejas. Con algo así casi nos hubieran hecho dudar hasta de nosotros mismos.

¿No hay Cascos Blancos en Xinjiang?, ¿no van a llevar a un equipo de rodaje de Netflix?, ¿no hay en Hollywood nadie capaz de escribir un buen guión?

De la alta sociedad a la más baja política

Trump y la alcahueta Maxwell
La red pedófila de Jeffrey Epstein corría en paralelo con una red de espionaje, según denunció Alexander Acosta, el fiscal de Florida encargado de asegurar la impunidad. Acosta lo soltó para autodefenderse: no me quedó otro remedio que llegar a un chanchullo con el pedófilo porque tenía muy bueos padrinos, reconoció.

La historia la ha reconstruido la periodista Vicky Ward para el Daily Beast (1). En 2007 Acosta concluyó un pacto para liberar a Epstein de la cadena perpetua y, a cambio, le recompensaron con un cargo en el gobierno de Trump: la cartera de Trabajo.

El asunto era conocido porque se lo preguntaron a bocajarro a Acosta en el Senado antes de confirmar su nombramiento. “Me dijeron que Epstein pertenecía a un servicio de inteligencia y que debía dejarlo tranquilo”. A los parlamentarios la explicación de Acosta les debió parecer más que suficiente.

Ahora bien, ¿a qué servicio de inteligencia se refería Acosta? Dado que Epstein es judío, parece obvio que se trataba del Mosad, pero trabajar para el Mosad entre la alta sociedad estadounidense ni siquiera es un trabajo.

Para entender el alcance del asunto hay que prestar atención a sujetos como Leslie Wexner, el magnate de la marca de ropa Victoria’s Secret y la hija de Robert Maxwell, Ghislaine, la alcahueta de la red, porque Maxwell trabajó como agente doble para el Mosad israelí y el MI6 británico, y posiblemente Wexner también (2).

Como todos los degenerados, Wexner tiene una fundación que financia iniciativas sionistas, como “Birthright Israel”, un programa que permite a jóvenes judíos estadounidenses viajar a Israel de forma gratuita. El proyecto es una iniciativa de capitalistas y asesores políticos.

Además Wexner dirige también un grupo de presión, Mega, que incluye a otros 20 grandes grupos que proporcionan cobertura al Mossad para influir sobre la política de guerra de Estados Unidos en Oriente Medio.

En 2003 se publicó “Wexner’s Analysis: The Priorities of Israeli Communication” (3), un documento recomendaba a los sionistas invocar repetidamente el nombre de Saddam Hussein durante la invasión de Irak aquel año como pretexto.

Un antiguo oficial de la CIA, Robert David Steele, también cree que Epstein está vinculado a las operaciones de chantaje del Mosad. Las instalaciones de Epstein en la isla estaban equipadas con cámaras de vídeo para comprometer a los pedófilos (4).

Esto explica la liviana sentencia dictada contra Epstein por delitos tan graves, como la violación de niñas. También explica el comentario del fiscal Acosta.

A partir de aquí comenzará la típica ola de especulaciones, más o menos sensacionalistas, más o menos conspiranoicas, para encubrir lo más obvio: que la pedofilia no es más que alta política internacional y un instrumento con el que los degenerados sea chantajean unos a otros.

(1) https://www.thedailybeast.com/jeffrey-epsteins-sick-story-played-out-for-years-in-plain-sight
(2) https://www.wrmea.org/003-september/book-review-robert-maxwell-israel-s-superspy.html
(3) http://wilsonweb.physics.harvard.edu/HUMANRIGHTS/PALESTINE/luntzwexneranalysis.pdf
(4) http://themillenniumreport.com/2017/02/former-cia-officer-robert-david-steele-lays-out-the-purple-revolution-plan/


Más información:
- Además de explotar a los trabajadores, los capitalistas violan a su hijas como hacían los señores feudales

La industria carcelaria en Estados Unidos: cuantos más internados más beneficios

Los niños migrantes y su detención en condiciones inhumanas son un negocio lucrativo en Estados Unidos. Pero además, enriquecen a exfuncionarios que pasaron por el gobierno de Donald Trump. Seis menores murieron mientras estaban retenidos por el Departamento de Seguridad Nacional. La última víctima fue una nena salvadoreña de 10 años que falleció en un hospital de Omaha, Nebraska, en septiembre de 2018. En este registro no se incluyen a casos como el de Angie Valeria Martínez Avalos, que se ahogó con su padre cuando intentaban cruzar el río Grande, en la frontera con México. Quienes sobreviven de a miles en forma penosa están alojados en centros privados como el de Homestead, Florida. Las instalaciones son regenteadas por la empresa Caliburn, cuya junta directiva es integrada por John F. Kelly, exjefe del Comando Sur y exsecretario de Seguridad Nacional del actual presidente. Es tal el descaro con que operan este tipo de compañías, que aquella reconoció como una oportunidad de crecimiento ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores la política de inmigración de EE.UU.

Caliburn es una especie de ave carroñera de las guerras o grandes tragedias humanitarias. Opera en Afganistán, Irak y a través de su filial Comprehensive Health Services (CHS) lo hace fronteras adentro de Estados Unidos. Se financia además con créditos del Bank of América que decidió retirarle su apoyo después de enviar emisarios a visitar Homestead, informó el Nuevo Herald de Miami en junio. Su negocio top es la administración de centros de detención de menores migrantes, donde viven separados de sus padres. La investigadora de Human Rights Watch, Clara Long, denunció que hay niños retenidos cuyos padres viven legalmente en EE.UU. Se ha llegado a ese contrasentido.

CBS News publicó que CHS recibió unos 222 millones de dólares solo para operar entre el 7 de julio del 2018 y el 20 de abril de este año. De esa suma se deduce que en 270 días, Caliburn y su subsidiaria cobraron unos 800.000 dólares cada 24 horas, que volcaron a su faena de alojar en condiciones penosas a menores que ingresan sin papeles a Estados Unidos.

En el marco de redadas que profundizó por estas horas el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas -ICE por su sigla en inglés-, siguen conociéndose datos sobre la situación de los menores detenidos en centros como el de Homestead. Hasta ahí se ha derivado a una buena parte de los niños y adolescentes después de que se cerrara un campo para alojarlos en Tornillo, Texas. La obscenidad de las cifras de financiamiento que tiene este costado de la política migratoria de Trump se resume en un dato: su gobierno lleva gastados al menos 3.800 millones de dólares en subvenciones y contratos para el programa de “Niños extranjeros no acompañados” (UAC).

Caliburn International Corp, que amplió la capacidad de albergar menores en Homestead –es el centro más grande en su tipo de EE.UU-, había planificado cotizar acciones en la bolsa por 100 millones de dólares. Desistió en marzo pasado, acaso por las críticas y protestas que hubo contra sus instalaciones. Ese mismo mes abrió sus puertas a la prensa para que recorriera el predio situado en el estado de Florida. Un vocero de la empresa dijo que desde marzo del 2018 habían pasado por ahí 6.000 niños y que se habían “liberado” –ese fue el verbo que utilizó- a 4.450 con quienes los acogen, que en su mayoría son sus padres o familiares en Estados Unidos. Todo lo que se vio por las cámaras de Telemundo parecía prolijo y en su sitio, como una escenografía planificada y montada para la ocasión.

Pero el rentable centro de Homestead –sobre el que pesa un masivo pedido de cierre de la sociedad civil y la oposición demócrata- no es el único sitio al que van a parar los niños migrantes. El lugar de detención temporal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos en Clint, Texas, es un golpe demoledor a la sensibilidad de cualquier ser biennacido. No parece el caso de Mark Morgan, su director interino, nombrado por el propio Trump. En enero de este año, le dijo al presentador de Fox News, Tucker Carlson: “Me acerqué a estos individuos a los que se llama ‘menores’ de 17 años de edad o menos, y los he mirado. Los miré a los ojos y me dije: ‘Estos son los que pronto serán miembros de la pandilla MS-13”.

La contracara de esas declaraciones es el testimonio que brindó Warren Binford, profesora de derecho de la Universidad de Willamette, quien pudo ver las condiciones en que se encontraban los niños en Clint: “Estaban enfermos. Estaban tosiendo. Les goteaba la nariz. Estaban muy sucios. Inmediatamente comenzaron a describir el nivel de hambre que estaban sufriendo”. El equipo integrado por la docente y abogada comprobó que “nadie cuidaba a estos niños directamente, que estaban encerrados en estas celdas las 24 horas del día. En muchas de esas celdas solo hay baños abiertos. No hay jabón, no hay forma de lavarse las manos. Y muchos de ellos se ven obligados a dormir directamente sobre el piso debido a la escasez de camas y colchonetas y espacio para dormir”.

Esta es la declamada política de seguridad nacional que tuvo a su frente John F. Kelly, el integrante de Caliburn. Antes había sido jefe del Comando Sur de EE.UU –entre 2012 y 2016-, hasta que Trump lo designó primero como secretario de Seguridad Nacional y después como jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Cuatro meses más tarde de retirarse del gobierno se había sumado a la multinacional que lucra con los menores migrantes.

https://www.pagina12.com.ar/206299-caliburn-la-empresa-que-lucra-con-la-detencion-de-ninos-migr