domingo, 8 de julio de 2018

El verdadero papel de los colonialistas británicos en India

Lo mismo que los españoles en América, los británicos en India han expuesto al mundo una fantasía del colonialismo como factor de modernidad, de civilización y de elevación del nivel de vida de la población.

En su libro sobre la dominación en India (“Imperio Inglorious: What the British did to India”) Shashi Tharoor muestra la otra cara de la moneda (*).

Antes de la llegada de los británicos, India representaba más del 20 por ciento del PIB mundial (textil, siderurgia, construcción naval...) y esto, durante siglos. Cuando los británicos la abandonaron se había reducido al 3 por ciento.

Los británicos rompieron los telares indios y cortaron los pulgares de los tejedores para que no puedan reconstruir los telares y reanudar la producción.

La industria textil de exportación de India fue destruida porque los indios fueron obligados a vender algodón a Gran Bretaña y luego volver a recomprar los productos textiles británicos, de calidad inferior.

Los ferrocarriles hicieron poco para beneficiar a los indios antes de que los británicos se fueran.

Desde el siglo III antes de nuestra era, India fabricaba espadas con una técnica especial de crisol con alto contenido de carbono y la exportó a Oriente Medio, donde ganó fama como las “Espadas de Damasco”.

Los colonialistas cerraron las fundiciones aduciendo porque eran amenazan con una revuelta armada de los nativos.

Los británicos introdujeron la división y el antagonismo entre hindúes y musulmanes. Para oponerse a los británicos, los hindúes y los musulmanes se unieron y lucharon bajo una única dirección. Los británicos respondieron implementando políticas que crearon la hostilidad entre ambas religiones: la vieja táctica de “divide y vencerás”.

Con el fin de acumular reservas para hipotéticas guerras en Europa, Churchill desvió el grano de las zonas donde millones de personas estaban muriendo en India para llevarlas a Gran Bretaña, provocando la muerte de millones de indios.

Churchill declaró públicamente que las muertes eran culpa de los bengalíes, que se “reproducen como conejos”.

En su obra Tharoor relata que en la metrópoli hubo muchas voces británicas que denunciaron lo que estaba sucediendo, pero ocurre como ahora: los que tienen el poder y los medios a su disposición silencian la realidad y marginan a quienes lo hacen.

En la actualidad en la metrópoli se han formado movimientos que exigen que los colonialistas reconozcan sus crímenes y poaguen una indemnización a las víctimas en el Tercder Mundo.

(*) https://www.irishtimes.com/culture/books/inglorious-empire-what-the-british-did-to-india-1.2981299
https://www.asiasentinel.com/book-review/inglorious-empire-what-british-did-to-india/

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