jueves, 7 de junio de 2018

60 años después

Jon Iurrebaso Atutxa
expreso político de ETA

Después de más de 60 años de una lucha heroica y desigual por parte del MLNV frente a los dos Estados que ocupan y oprimen a Euskal Herria, la fracción que se sitúa en la posición pequeño burguesa, reformista, burócrata y entreguista que hoy representa la  IA Oficial y reformista (IAO), vuelve los ojos, que realmente nunca quitó, al principal redil donde nació. Este no es otro que el PNV vasco-español de siempre y no independentista. Todo ello después de mendigar ante cierto sector de la burguesía vasco-española de un lado, y reformistas de “izquierda” no independentistas por otro. En ambos casos han sido alianzas fallidas y es de subrayar que ninguna de las dos fuerzas deseaban, ni desean, un futuro independentista y socialista para Euskal Herria.

Y este hecho de volver al redil, hubiera parecido imposible de creer a lo largo de estas largas décadas de represión, torturas, cárcel, muerte y también de ilusión y convencimiento pleno de luchar por una Euskal Herria independiente y socialista. Sin embargo, no es tan imposible de creerlo si analizamos ese periodo desde una perspectiva histórica y dialéctica, es decir desde un análisis basado en la lucha de clases.

No sabemos si todas y todos los que se identifican con la IAO (Sortu) y EHBildu lo saben, pero lo que si parece evidente es que, además de la estructura de Sortu, hay muchas personas que son conscientes de todo lo que está ocurriendo en la IAO desde el ya lejano 2009 y, algunas también desde antes de ese año. En todo caso, recordemos que se abandonaba un instrumento de lucha para siempre (un instrumento de lucha para la defensa del pueblo trabajador vasco), bajo el argumento de que la sociedad vasca ya era mayorcita y bajo la promesa de que en adelante se implementaría de una manera unilateral la DESOBEDIENCIA hasta conseguir la emancipación de los Estados ocupantes y opresores.

Y lo que está ocurriendo es una apuesta por desmantelar (además del propio MLNV), en la parte que le tocaba a la IAO, el movimiento popular, el movimiento social, el ya moribundo movimiento obrero y meter el reformismo y el pragmatismo en lo poco que su actividad abarca e implementa. Sin olvidar, claro está, la práctica parlamentarista burguesa más convencional. Una actividad parlamentaria de encefalograma plano y sin ninguna conexión con la subversión y resistencia al sistema que impone el invasor y que, evidentemente, no impulsan. Esa es la triste realidad que nos muestra EHBildu en Madrid optando por un PSOE que ya decidió antes de su congreso de Suresnes (1974) ser una pieza más del capital, y periódico recambio teatral del PP. Así ha quedado demostrado a lo largo de los años. Hoy, ante un instrumento desgastado, se coloca a otro semejante para la supervivencia del capital y de su entramado político, administrativo, económico y judicial de clase. Ante ello, EHBildu lo apoya. En concreto apoya “por higiene democrática” los presupuestos que rechazó hace unos días. En realidad, las vascas y vascos no hacemos nada en los parlamentos de los Estados que nos ocupan si no es legitimarlos. Esa debiera ser la primera cuestión que se evita plantear por todos los medios y artimañas.

Esa posición sumisa no genera contradicción insuperable alguna ni para las instituciones emanadas de la ocupación, ni para los poderes reales de los Estados que nos ocupan, ni para el resto de partidos que acatan el sistema a pies juntillas. Y eso se traduce en pactar el preámbulo de la NO independencia precisamente con los que la han rehuido y abiertamente manifestado, por activa y por pasiva. Es decir, no hay pacto con el PNV si no se acepta la partición de EH en general y de Hego EH en particular entre Vascongadas (Euskadi) y Nafarroa Garaia. No hay pacto si no se admite el estatus-quo actual de sumisión a los Estados y aceptación del sistema de libertades y prohibiciones que el capital extranjero y vasco-español nos imponen y que le son imprescindibles para su propia supervivencia, reproducción y dique contra las aguas del pueblo trabajador vasco. El PNV jamás luchará por la independencia pues lo pactado con los poderes reales del Estado, con los que están por encima de los gobiernos de turno, es únicamente la gestión del caserío vascongado y hacer de freno para el pueblo trabajador vasco que pretenda una EH independiente y socialista.

Y no nos extraña la actitud de Sortu y de EHBildu pues quien mantiene relaciones amistosas con la administración yanqui puede llegar a hacer cualquier cosa salvo luchar radicalmente a favor del pueblo trabajador vasco. ¿Como se puede tener relación con una administración imperialista manchada de sangre hasta las cejas que en el caso de Obama invadió 6 países y agredió y subyuzgó a muchísimos más, durante su mandato? ¿Por qué hay gente del entorno de la IAO y reformista que todavía no se cree que la carta de felicitación a Trump y sus ejemplares elecciones electorales es un hecho cierto y sobradamente reconocido? ¿Por qué, siendo público también, hay gente que ignora y, en todo caso, no se cree que también EHBildu felicite a las fuerzas represivas españolas por salvaguardar la democracia española?

La IAO y reformista se ha esforzado por meternos en la sangre el derecho, los valores y la democracia de nuestros enemigos nacionales y de clase. Esto es, paz a secas. Proceso de paz donde la única violencia que desaparece es la legítimamente defensiva. Logro de una “situación democrática” explicada como conquista al desaparecer la lucha armada, cuando lo único que significa es la asunción y práctica de la ley de partidos o ley de nuestro enemigo. Monopolio de la violencia para los Estados o, lo que es lo mismo, auténtica sumisión al sistema ocupante y al capital.

Cientos de actuaciones, declaraciones, mentiras y medias verdades para hacernos dudar de la justeza de la lucha de los últimos 60 años. Mientras, por aquí y por allí, se pide perdón y, a menudo, se medio dice o dice que nunca debiera haber pasado, manifestando tímidamente que los primeros que empezaron fueron otros… En definitiva, nos están intentando meter un sentimiento de culpabilidad y errónea práctica pasada, para justificar su actuación reciente, actual y futura. En este sentido, y aunque parezca mentira, todavía nos queda mucho por ver.

Así, nos martillean con mensajes y conceptos que obedecen a la filosifía burguesa y a nuestros enemigos o adversarios más directos. ¿Por qué es supuestamente democrático reivindicar todos los derechos para todas las personas sin ninguna especificación más? ¿Es que los que nos arrancan la plusvalía, los que pretenden ocuparnos para siempre, los que niegan un futuro en manos del pueblo trabajador vasco tienen los mismos derechos y obligaciones que éste? Esa y otras perlas por el estilo, como aceptar la partición para luego federarse...

Es una práctica repetitiva el hecho de que en la misma intervención pública nos muestren evidentes contradicciones sin sonrojo alguno. Se criticaba al PNV por aceptar la partición y ahora hacen un proyecto de futuro partiendo de esa misma partición. Sus antecedentes, sin ningún debate, vienen de hace unos 10 años, cuando el lobby que dio el golpe de mano en la Izquierda Abertzale comenzó a hablar de vascos y navarros preparando el terreno de su actual política. La hemeroteca esta ahí. Ya en ese tiempo ese lobby hizo suyo el discurso y concepto y términos del enemigo al hablar de Comunidad Vasca y Comunidad Navarra.

¿Qué podemos esperar de quien ante la requisa por el ocupante de bienes particulares de represaliados, en calidad de botín de guerra, manifiesta que hay que darle un nuevo empuje….?  ¿A qué? ¿Con quien? ¿Para qué? Es como si los de a pie fuéramos disminuidos mentales sin ninguna capacidad de razonamiento o de análisis. Es, sencillamente, esquizofrénico.

Es así en todos los ámbitos. En las cárceles también lo es. La vía-Sortu es aceptada al parecer por la mayoría del colectivo de presos políticos vascos con la salvedad y líneas rojas del arrepentimiento y la delación. Pues bien, no nos cansaremos de recordar que la línea político penitenciaria del Estado español requiere el arrepentimiento, pedir perdón, abandonar el colectivo de presos políticos vascos, renunciar a medios y fines, delatar y asumir en su conjunto la legislación penitenciaria vigente. No tener castigos para progresar de grado e ir avanzando hacia los permisos y más adelante poder obtener la condicional. Mirar para otro lado ante una agresión a un compañero, acarreando más represión para otros compañeros cuando algunos se pliegan a la legislación y al mandato de los
carceleros... Un largo etc. Y una situación insostenible, no ya en el tiempo, sino desde el minuto cero.

¿Cómo resuelven las presas y presos políticos vascos este dilema? ¿Cómo evitar la contradicción de no arrepentirse si así lo exige nuestro enemigo? ¿Qué ocurre? ¿Qué la vía Sortu hizo un mal cálculo? Pensamos que los que hicieron la vía Sortu tenían y tienen pleno convencimiento de lo que estaban haciendo y de la contradicción que dejaban en manos de los presos. ¿Se saltan la línea roja? ¿Y si no se la saltan? Pues si no se la saltan no hay progresión de grados. Hay quien no quiere oírlo pero tenemos que manifestar que no hay otra solución que la AMNISTIA TOTAL y la consiguiente lucha para conseguirla.

Mientras, tendremos cientos de presos (de los de hoy y de los que por desgracia e inevitablemente habrá) para el día de la independencia de Euskal Herria que en enero del pasado año dirigentes de Sortu situaron el año 2026 como una fecha “realista y viable”, “o antes, si la sociedad vasca lo desea”. Es decir, dentro de 8 años es viable y real un Estado de las Vascongadas, otro de Nafarroa Garaia y otro de Iparralde que estarán federados para luego “pelear” por el socialismo y más tarde por el feminismo y… En fin.

Con las sucesivas reformas de la LOGP española, en el mejor de los casos y si no cambia la situación, algunas presas y presos políticos vascos que hoy están encarcelados, alcanzarán el tercer grado hacia el 2043, la condicional hacia el 2048 y nunca la libertad penitenciaria definitiva pues saldrán bajo libertad vigilada. En el peor de los casos y con varias condenas importantes, su cómputo para lograr el tercer grado o la condicional no se hará sobre 40 años sino sobre el total de las penas impuestas. De esa manera cumplirán toda la condena en prisión, que en el caso que mencionamos se produciría en el año 2051.

No nos estamos inventando nada. Miles de vascos saben de qué hablamos porque han estado en las cárceles o cerca de esta realidad por ser familiar, militante, amigo, compañero de trabajo, etc. Eso es lo que marca la ley del ocupante español después de ser reformada una y otra vez para destruir a sus enemigos, en este caso la resistencia vasca que lucha por la independencia y el socialismo.

Y volviendo al comienzo del artículo, 60 años después, es evidente que si deseamos un futuro independiente y socialista, solo el pueblo trabajador vasco podrá ser sujeto y protagonista de su propio futuro. No  podemos dejarlo en manos de nadie más. Y no podemos dejar para mañana lo que es tarea de hoy. Y ese quehacer diario nos exige implementar un reflejo constante de lo que será nuestro futuro.

No hay otro modo de conducir una dinámica de liberación hacia nuestros objetivos principales. Con esas claves tan difíciles de llevar a cabo habrá que revisar o construir las estructuras acordes y las dinámicas permanentes y de futuro.

Ante el reformismo que hace bandera de lo posible calificando de quimera lo imposible, y sabiendo que lo posible es, sobre todo, lo aceptable e imprescindible para el enemigo, nosotras y nosotros haremos posible lo imposible. Es cuestión de conciencia, voluntad y tenacidad. Como muchos ya habrán dicho y hecho antes que nosotros y nosotras: “soñar es imprescindible con la condición de creer en nuestros sueños”. Y tenemos muy presente lo que en su día acuñó Jon Idígoras: “Sin el PNV será difícil conseguir la independencia,  con el PNV imposible”.

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