miércoles, 4 de abril de 2018

La historia no tan lejana de los crímenes perpetrados por Gran Bretaña en Gran Bretaña

Finucane, abogado asesinado en Gran Bretaña
Tras el envenenamiento de los Skripal, la Primera Ministra Theresa May dijo ante la Cámara de los Comunes que el Kremlin estaba involucrado en el incidente debido al “historial de asesinatos patrocinados por Rusia”.

Su tono hipócrita no es de recibo: nadie más que la Gran Bretaña tiene una historia tan negra de asesinatos patrocinados por el Estado. May sugería que su país estaba en el Eje del Bien en comparación con Rusia y que nunca iría tan lejos como para asesinar a opositores políticos en suelo extranjero.

Cualquiera que tenga un conocimiento básico de la política británica sabe que es mentira, pero para quienes no hayan tomado nota es conveniente refrescar el terrorismo de Estado “made in England”, por ejemplo, contra Irlanda.

En 1989 Irlanda del norte se encontraba en el apogeo de una sangrienta guerra en la que los militantes republicanos irlandeses estaban llevando a cabo una campaña guerrillera contra las fuerzas británicas para poner fin a la dominación británica.

Para contrarrestar la amenaza planteada por el IRA y otros grupos similares, Westminster decidió que cualquier persona acusada de actividad republicana en los seis condados ocupados sería llevada ante un tribunal sin jurado (“Diplock”), para asegurarse las condenas y encarcelamientos.

Sin embargo, Pat Finucane, un abogado de Belfast empezó a destacar en la defensa de los republicanos irlandeses ante este tipo de tribunales. Finucane atrajo la atención pública por primera vez con su campaña a favor de los presos políticos republicanos durante la huelga de hambre de 1981 en los bloques H o módulos de aislamiento de los presos irlandeses.

A lo largo de los ochenta el abogado convirtió en una espina clavada en el costado de la clase dirigente británica al defender a los republicanos en varios procesos muy conocidos. En noviembre de 1988 la gota que colmó el vaso fue cuando defendió con éxito a un voluntario del IRA en un caso relacionado con la muerte de dos soldados británicos.

El 12 de febrero de 1989 un comando de asesinos unionistas de la Asociación de Defensa del Ulster (UDA) irrumpió en la vivienda de Finucane y le disparó 14 veces mientras cenaba el domingo por la noche con su esposa e hijos.

Entonces la Asociación de Defensa del Ulster era una organización legal bajo el control de la FRU (Force Research Unit), una unidad militar secreta británica encargada de transformar la UDA en una organización más “profesional”.

La participación del Estado británico en el asesinato fue aún más importante que la del ejército. En las semanas previas a la muerte de Finucane, el entonces ministro Douglas Hogg deploró que hubiera abogados en Irlanda del norte que simpatizaran “indebidamente con la causa del IRA”.

Nelson, la abogada asesinada
Sin embargo, el asesinato de Pat Finucane no fue un incidente aislado, ni siquiera una táctica confinada por los británicos a períodos de guerra intensa en Irlanda, como ocurrió en los años ochenta.

Diez años después del asesinato de Finucane, la escalada de la guerra en Irlanda había disminuido considerablemente tras la capitulación del IRA Provisional en 1998.

Sin embargo, la “paz” ha sido y sigue siendo mantenida por la amenaza terrorista del Estado británico que, en caso de que algo saliera mal, interrumpiría el status quo.

Eso es lo que finalmente llevó al asesinato de Rosemary Nelson, otra abogada como Pat Finucane. Nelson también se labró un nombre defendiendo con éxito a los republicanos en Estados Unidos.

Una de sus defensas más conocidas fue la de los familiares de Robert Hamill, un joven irlandés que fue linchado hasta la muerte por una multitud unionista en 1997 bajo la presencia de la RUC, la policía unionista de Irlanda del norte.

El 15 de marzo de 1999 Rosemary Nelson fue asesinada por un coche bomba fuera de su casa en Armagh, en la Irlanda ocupada. El ataque fue reivindicado por los Red Hand Defenders (RHD), una facción disidente de la UDA.

En los días posteriores a su asesinato, se hizo evidente que miembros de la División Secreta Especial de la RUC habían participado en un operación de vigilancia cerca de la casa de Nelson el día antes de su muerte, con la excusa de seguir la pista a los miembros del IRA.

A pesar de la intensa vigilancia del área que rodea la casa de Nelson, ningún policía vió a los miembros del RHD que cometieron el atentado. Al igual que Pat Finucane, Rosemary Nelson se convirtió en otra víctima del sangriento historial de terrorismo de Estado de Gran Bretaña.

En materia de asesinatos patrocinados por el Estado, el gobierno de Londres no tiene parangón. Sería preferible que May se callara su sucia boca, no sea que sigamos recordando historias no tan lejanas que no quisieran recordar.

https://www.mintpressnews.com/britains-not-so-distant-history-of-state-sponsored-assassinations/238974/

1 comentario:

  1. Pequeño matiz.Para ser mas exactos,el titulo deberia ser los asesinatos comentidos en el Reino unido/UK.united kingdom.Pues la ocupada colonia,nor-irlandesa.Desde 1801,forma parte de uk,nunca de gran bretaña

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