domingo, 29 de octubre de 2017

ETA no se acabará nunca y la ‘kale borroka’ tampoco

Da igual el desarme, las declaraciones públicas, el arrepentimiento o la disolución. Es el cuento de nunca acabar. La Audiencia Nacional funciona a pleno rendimiento, deseosa de nuevos detenidos, terroristas o no, que justifiquen su existencia, sus juicios, sus sentencias, sus leyes y... sus sueldos.

Ahora se ha apoderado de la causa abierta por los desórdenes que tuvieron lugar durante una manifestación celebrada en marzo en el Casco Viejo de Iruña. Un centenar de encapuchados lanzaron piedras y cócteles molotov contra la policía y provocaron destrozos en el mobiliario urbano y los bancos de la zona.

¡Cómo no! El asunto ha caído en las zarpas de la jueza Carmen Lamela, la misma que se ocupa de instruir el Caso Altsasu. Los acusados por ese incidente, sucedido meses antes de la manifestación de Iruña, están acusados de “delitos de terrorismo” y se enfrentan a una petición fiscal de 50 años.

Vuelve la moda de los 90 y la “kale borroka” está en pleno apogeo. Ya tienen 17 cabezas de turco, de los que 13 se enfrentan a penas de hasta 12 años de prisión. Otros cuatro, menores de edad, se juegan el internamiento en centros.

Desde hace algún tiempo el Ministerio del Interior le está preparando la cama al Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión, conocido como ATA, que fue quien convocó la concentración y no comunicó nada a la Delegación del Gobierno en Iruña.

Si antes todo es ETA ahora todo es ATA.

En marzo el Casco Viejo de Iruña volvió a conocer graves disturbios que se prolongaron durante horas. Además de los tradicionales artefactos incendiarios, los encapuchados portaban bolsas con piedras que arrojaron contra la policía. Hubo lesionados y daños en vehículos, papeleras, contenedores, escaparates de bancos...

Tres de los imputados, todos ellos de la localidad de Rentería, permanecen en prisión desde la concentración. Bildu la condenó con el típico comunicado baboso: la protesta buscaba “entorpecer el camino elegido por la mayoría de la sociedad para avanzar hacia un escenario de paz, de convivencia y de normalización política”...

Por su parte, además de llamar a la “autodefensa ante la represión”, ATA culpó a la policía y al gobierno: “La manifestación de ayer tiene una particularidad, ya que esa represión, que tantas veces queda oculta, esta vez ha quedado a la vista de todo el mundo”.

Acusaron a Bildu de “amortiguar las ansias de lucha y encaminar a las ovejas negras al redil de las instituciones fascistas”. Los miembros de dicha organización “son el mayor soporte para los pilares de la violencia estructural del sistema capitalista” y un “elemento básico para la perpetuación del sometimiento de la clase trabajadora”, aseguró entonces ATA.

4 comentarios:

  1. Hay ciertos errores en este texto. Por un lado,no se lanzaron cócteles Molotov. Si otros objetos(piedras,botellas etc)todo ello enmarcado en el derecho a la autodefensa.
    ATA, no fue convocante de nada. Se adhirió a la manifa. De todas formas,comparto ke el estado prepara la cama para criminalizar este movimiento. Un saludo. Borroka da bide bakarra !

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  2. Interesante blog de opinión personal con noticias sin fuentes

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  3. Así es: para que exista un contrario dialéctico tiene que existir el otro. Mientras exista un Estado armado, habrá lucha armada, por algo tan simple como que en un combate de boxeo hay dos púgiles, y no uno solo boxeando contra el aire.

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  4. Este artículo vuestro parece un resumen del artículo de el Confidencial, incluida la foto que no es del día de la manifestación.

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