domingo, 27 de agosto de 2017

Terrorismo en Barcelona, ¿parte de una guerra global?

Darío Herchhoren

El jueves 17 de agosto de 2017 se produjo un acto de barbarie terrorista en Barcelona que se saldó provisionalmente con la siega de 15 vidas inocentes que paseaban tranquilamente en una noche de verano. Digo provisionalmente por el hecho de que hay algunos heridos que se encuentran en estado crítico y que podrían aumentar el número de muertes.

Hay algunos hechos que se produjeron luego de ese ataque en días posteriores, que forman parte de  la liturgia habitual en estos casos, donde los medios de comunicación oral y escrita llenan sus espacios con las opiniones de algunos notables, que inciden en lugares comunes como las habituales condenas al terrorismo.

El episodio de Barcelona es uno más de la ya larga lista de atentados que se vienen sucediendo en diversas ciudades europeas con resultados parecidos. En el caso de Barcelona, todos los comentaristas señalaron al terrorismo yihadista como el responsable último del mismo, y muy curioso que ninguno de los opinantes dijera una sola palabra sobre algo esencial como es el financiamiento del terrorismo. ¿Por qué será? ¿Será acaso por el hecho de que está probado que los USA y miembros de la OTAN y Arabia Saudí son los que arman el brazo criminal? Uno de los comentaristas citado para opinar en la cadena SER, fue Javier Solana Madariaga, un siniestro personaje, servidor de la CIA, protegido de la policía franquista, que tenía orden de no molestarlo por su actividad “opositora” al régimen y ex Secretario General de la OTAN, y por supuesto socialista del PSOE. Obviamente Solana Madariaga sabe mucho de terrorismo, ya que fue el Secretario General de la OTAN, que es como decir que fue el jefe de los criminales.

Lo curioso de todo esto es que todos saben que el “estado islámico” está armado y financiado por Arabia Saudí y por los USA. Saben también que Turquía ayudó a los criminales y compraba el petróleo robado al estado sirio, utilizando unas flotas de camiones cisterna que eran propiedad de un hijo del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, pero nadie abre la boca. ¿Es posible que de la noche a la mañana aparezca en Siria y en Irak, un ejército de 50 mil hombres, perfectamente armados, calzados y vestidos?, ¿De dónde sacan todo eso?

Lo de Barcelona es sin duda un hecho gravísimo, y vaya por delante mi solidaridad con las víctimas y sus familias.

Me asaltan dudas y preguntas: parece que la CIA alertó al gobierno español sobre un posible atentado en España. La CIA sabe de posibles atentados, por el simple hecho de que es ella la que los patrocina. Todo el mundo sabe que Arabia Saudí es la teta que amamanta al wahabismo, una interpretación fundamentalista del islam, y que patrocina al estado islámico, y por ello, Trump en su última vista a Arabia Saudí ha vendido a ese reino de demócratas armas por 100 mil millones de dólares, que en realidad serán 100 mil millones de dolores. Un detalle del atentado de Barcelona ha sido la presencia del Rey Felipe VI. La monarquía española desde la coronación de Juan Carlos I, ha recibido favores de los saudíes. El primero de ellos fue el “regalo” de mil millones de pesetas que le hicieron a Juan Carlos al asumir su reinado. Actualmente la familia real española visita habitualmente Arabia, y hace grandes viajes en compañía de inversores españoles. Favor con favor se paga. Mientras tanto, el gobierno pepero de España está preocupado por los derechos humanos en Venezuela y en Cuba, mientras mira para otro lado con la barbarie desatada en Siria, y con las ejecuciones en Arabia.

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