miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Quién está trasladando a los yihadistas del Califato Islámico hasta Afganistán?


Maria Zhajarova, la lúcida portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, no quiso ser muy explícita sobre el reciente desembarco de los mercenarios del Califato Islámico en el noreste de Afganistán. Tiró la piedra y escondió la mano. No explicó lo fundamental: quién traslada a los yihadistas hasta Afganistán.

Zhajarova se refería a sólo 50 terroristas que habían sido trasladados en helicóptero a la vista de todo el mundo a las grutas de Tora-Bora. Ha habido varios traslados más que fuentes locales han denunciado en repetidas ocasiones: no teníamos bastante con los talibanes y ahora llegan los del Califato Islámico...

El diputado provincial Zahir Kadyr fue más explícito que la rusa y da la respuesta que sospechábamos: han sido los gringos (1). Naturalmente: en Afganistán el espacio aéreo lo controla la OTAN. No se mueve una mosca sin que ellos dirijan el vuelo.

Desde mayo se han producido otros desplazamiento parecidos, de modo que al caos afgano hay que sumar ahora un tercero en discordia que se está implantando en las provincias septentrionales, fronterizas con Turkmenistán (Djaozdjan, Faryab y Sar-i-Poul).

Los helicópteros parten de la provincia de Nangarhar, donde los yihadistas están sólidamente implantados, pero también de otras zonas del sur, es decir, que se están concentrando en las regiones fronterizas del norte. Actualmente su fuerza se calcula en unos 5.000 milicianos y para tener una estimación más clara de lo que eso significa hay que decir que el ejército gubernamental cuenta con 8.000 efectivos.

La estrategia es la misma que en Oriente Medio: interponerse en las zonas fronterizas. Si en un caso fue entre Irak y Siria, ahora es entre Afganistán y Turkmenistán. El Califato Islámico ya controla en su totalidad la provincia de Djaozdjan, con excepción de la capital: Chibergan. Si esta ciudad cae sería la primera vez que el gobierno pierde una capital a manos de fuerzas que no son talibanes.

¿Por qué Estados Unidos recurre a una fuerza, como el Califato Islámico hostil a los talibanes? Porque hace tiempo que éstos han dejado de ser dóciles a las pretensiones del imperialismo y negocian en secreto con los rusos.

Afganistán es un país ubicado en el corazón del continente asiático, en una posición estratégica que permite seguir de cerca a todas las potencias nucleares de la región: China, Rusia, India y Pakistán.

Es otro plan de desestabilización mundial que hasta el momento parece seguir varias finalidades.

La primera consiste en establecer una base de apoyo en la parte septentrional, poblada por habitantes que no son pastunes, el sostén fundamental de los talibanes.

La segunda consiste en desestabilizar Turkmenistán, con el objetivo de sabotear el gasoducto de Galkynych, explotado de manera conjunta con los chinos, que se encuentra a una decenas de kilómetros de la frontera común.

Desde la ocupación de Afganistán en 2001, los países de la OTAN han perforado, sólo en la cuenca del Amu Daria, 322 pozos en busca de petróleo, donde se estima que hay entre 500 y 2.000 millones de barriles de crudo.

La tercera consiste en desestabilizar Kirguistán, que celebra elecciones en octubre de este año, a través de los valles uzbekos de Kachka-Daria y de Surjan-Daria, con la posibilidad de controlar el valle de Fergana y una parte de Tayikistán.

La cuarta es completar el cerco de Irán (el “segundo frente” o frente oriental), país que en caso de guerra con Estados Unidos, se enfrentaría a un ataque por lados opuestos: Irak y Afganistán (2).

La quinta es situarse a las espaldas de Rusia y China, boicotear la nueva Ruta de la Seda y la Organización de Cooperación de Shanghai, envolviendo a toda el Asia central en un estado de caos mayor al que ya padece.

El antiguo secretario de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, Nikolai Bordiuja, ya ha manifestado que los países vecinos están dispuestos a prestar asistencia militar a Turkmenistán para asegurar sus fronteras.

No obstante, la mayor parte de los comentaristas consideran que el verdadero objetivo estadounidense en Afganistán es China, considerada por el Pentágono como la gran amenaza a su hegemonía.

(1) https://www.diploweb.com/Nouvelle-donne-en-Asie-centrale-l-Etat-islamique-face-a-l-Amou-Daria.html
(2) http://blogs.rediff.com/mkbhadrakumar/2017/08/20/afghanistan-is-ripe-for-proxy-war/

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