jueves, 29 de junio de 2017

El rey condecora a un ministro franquista perseguido por crímenes contra la humanidad

El antiguo ministro franquista Rodolfo Martín Villa recibió el miércoles de manos del rey la condecoración otorgada a los miembros de las Cortes que aprobaron la Constitución de 1978, a pesar de su negro pasado como Ministro del Interior, responsable del asesinato de cinco obreros en Vitoria en 1976 (entre otraas hazañas).

El criminal estaba invitado al acto de homenaje organizado por el Congreso como miembro de las Cortes apañadas durante las “elecciones” del 15 de junio de 1977, que algún atrevido ha calificado como “constituyentes”.

El viejo ministro de la represión tiene una orden internacional de busca y captura para ser entregado a los tribunales argentinos, que están reclamando a España su extradición para juzgarle por crímenes de lesa humanidad, lo que el gobierno ha denegado.

En marzo el Ayuntamiento de Barcelona retiró, por una decisión de la mayoría de su Pleno, la Medalla de Oro de la Ciudad a Martín Villa, una distinción que se le había concedido apenas un mes después de los sucesos de Vitoria.

Martín Villa hizo toda su carrera política en el franquismo. Fue ministro de Relaciones Sindicales (1975-1976) y de Interior (1976-1979), responsable de la represión ejercida durante la transición contra las luchas populares.

Durante los sucesos de Vitoria del 3 de marzo de 1976 ordenó la muerte de cinco obreros y ocasionó heridas a otros 150 durante una movilización sindical. Por este motivo la jueza argentina María Servini emitió en 2014 una orden de detención en su contra.

Además, los franquistas no sólo no se juzgan sino que se condecoran entre ellos y en 1977 el viejo ministro franquista le concedió la medalla al “mérito policial” al torturador Roberto Conesa y al sanguinario González Pacheco, alias Billy el Niño.

Los hombres que hicieron la transición eran todos como Martín Villa: fascistas y criminales que se impusieron gracias al terrorismo de Estado.

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