viernes, 28 de abril de 2017

La alianza del Estado de Israel con los yihadistas en la Guerra de Siria

Degollamiento de Steven Sotloff
Desde el inicio de la Guerra de Siria, la toma de partido de Israel no ha dejado lugar a dudas: está abiertamente en contra del gobierno de Bashar Al-Assad y hace todo lo posible para derribarlo. Sus baterías han atacado las posciones del ejército sirio y sus aviones han bombardeado las infraestructuras del país con el objetivo de no dejar piedra sobre piedra.

Para ello, el criminal gobierno israellí no ha vacilado en sostener a la sucursal de Al-Qaeda en Siria, el Frente Al-Nosra, para poner de manifiesto, otra vez, que en Oriente Medio no hay ninguna clase de la lucha entre musulmanes y judíos, sino una lucha contra el imperialismo, del que Israel es uno de los puntales de la región.

También damos aquí por sabido que esa colaboración de Israel con Al-Qaeda también muestra que el denominado fenómeno “terrorista”, del que ambos forman parte, Israel y Al-Qaeda, no es en nada diferente del propio imperialismo. Israel es un estado terrorista y Al-Qaeda es una organización terrorista. Es, pues, lógico que ambos colaboren porque ambos son piezas maestras del mismo entramado criminal.

Lo que nunca había quedado en evidencia era la colaboración del Estado de Israel con el Califato Islámico, que siempre se ha mantenido en un segundo plano, hasta que un antiguo ministro de Defensa, “Bogie” Yaalon, lo reconoció el sábado en Afula, al norte de Israel, ante un grupo de periodistas.

Este reconocimiento tiene una enorme dosis de cinismo, como corresponde a los servidores de un Estado que siempre se ha caracterizado precisamente por eso: por su cinismo. Por un lado, se lamentan de que ellos son la primeras víctimas del islamismo; por el otro, lo promocionan, lo sostienen y lo fomentan. Ciertas formas de islamismo no sólo son funcionales al imperialismo sino a Israel. No es nada distinto de las tradicionales alianzas de Israel con los Países del Golfo sino todo lo contrario, una continuación de las mismas.

Yaalon fue el brazo derecho de Netanyahu en el gobierno hasta que en mayo del año pasado surgieron divergencias entre ambos. El sábado sabía muy bien de lo que estaba hablando porque él ha sido un protagonista principal de esa coloaboración entre isarelíes y yihadistas. Ahora está tratando de crear su propio partido para presentarse a las elecciones y sus posibilildades electorales son casi nulas. Por eso se ha ido de la lengua.

“En Siria hay numerosas facciones”, dijo Yaalon a los periodistas. “El régimen, Irán, los rusos e incluso Al-Qaeda y elk Califato Islámico. En unas circunstancias así, hay que elaborar una política responsable y cuidadosamente equilibrada para que proteger sus intereses, por una parte, sin intervenir, por la otra. Porque si Israel interviene en nombre de una parte, servirá a los intereses de otra; por ello hemos establecidos líneas rojas. Quien se enfrente a nuestra soberanía sentirá inmediatamente todo el peso de nuestro poder. En la mayor parte de los casos, los tiros proceden de regiones bajo el control del régimen. Pero una vez, los tiros llegaron de las posiciones del Califato Islámico, y se excusaron inmediatamente”, añadió el ex ministro.

Cuando los obuses de los yihadistas caen sobre Israel, son tan educados que piden excusas, un gesto amable que no procede cuando ponen bombas en los autobuses repletos de niños o cuando cortan cabezas. Hay que recordar que entre las cabezas que han rodado por el suelo está la de Steven Sotloff, un judío estadounidense que vivió en Israel y del que ya nadie se acuerda, lamentablemente.

El gobierno de Damasco no es tan educado con Israel. Cuando son sus obuses los que caen, no piden excusas. Es algo que define exactamente la verdadera naturaleza de la Guerra de Siria.

https://www.richardsilverstein.com/2017/04/23/breaking-former-israeli-defense-minister-confirms-israeli-collaboration-isis-syria/

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