domingo, 12 de febrero de 2017

Los grandes medios de comunicación estafan a los anunciantes, además de engañar a los lectores

La semana pasada el diario New York Times, siempre catalogado como “serio”, “riguroso” e “influyente” (a diferencia de otros), publicó un artículo en el que anunciaba el gran incremento de suscriptores experimentado gracias a la victoria electoral de Trump. Su formato digital tiene 276.000 suscriptores adicionales. Habían ganado más abonados en los últimos tres meses que en todo el año 2015.

Es mentira, publicidad engañosa y un verdadero camelo. Para subsistir el periódico, que está en bancarrota, ha tenido que alquilar ocho plantas del edificio que tiene en Nueva York.

Nosotros no tenemos datos para valorar si es cierto o no que el número de suscriptores ha aumentado. Lo que sí sabemos es que el número de visitas a su sitio en internet subió a partir de primeros de diciembre y lo mismo les ha ocurrido a otros periódicos (también “prestigiados”) como el Washington Post o The Guardian.

Este incremento de visitas choca con la evolución de otros medios de prensa internacionales, cuyos sitios de internet se hunden hasta cifras marginales. Para buscar una explicación hay que analizar el tráfico que llega al New York Times según el país de origen de los visitantes. Entonces encontramos que los procedentes de China se disparan, pasando del 5 al 50 por ciento.

Pero eso es muy extraño porque desde 2012 las visitas al New York Times están censuradas en China y el mes pasado Apple recibió una orden para retirar dos aplicaciones del periódico neoyorkino e impedir acceder a él desde los móviles que operan en China.

Hay un truco para evitar la censura, que consiste en utilizar lo que se llaman “proxies” o VPN (Virtual Private Networks) para sortearla. Pero la explicación no se encuentra ahí, sino en comparar el crecimiento del New York Times con el del Washington Post o el The Guardian, que no están censurados por China.

El Washington Post y el The Guardian, lo mismo que el New York Times, han pasado de tener un número de entradas procedentes de China casi insignificante a porcentajes por encima del 50 por ciento, es decir, aumentos espectaculares que los hace ponerse a la cabecera de los sitios de información más visitados y, por lo tanto, muchos más ingresos por publicidad, que es lo realmente importante de todo esto.

Los medios internacionales no sólo engañan a sus lectores sino también a sus anunciantes. Desde el año pasado esos medios utilizan servidores automáticos instalados en China para generar supuestos visitantes que, en realidad, no son más que programas informáticos de descargas. Dicho con otras palabras: es una estafa, porque dichos medios cobran en función de un número de visitas que no tienen.

Donde más influyen, pues, los medios de comunicación internacionales es en los servidores informáticos que les visitan para inflar las estadísticas. Juzguen ahora Ustedes si eso es un comportamiento “serio” y “riguroso”.

Los últimos cálculos indican que la mitad aproximadamente del tráfico en internet procede de un autómata informático. Es puramente ilusorio creer que todos los “amigos” que los usuarios de redes sociales tienen en sus perfiles, son seres humanos como él mismo. Es una burbuja, el verdadero mundo “matrix” del que se aprovechan los listillos de siempre a costa de los más incautos.

Fuente: http://ibankcoin.com/zeropointnow/2017/02/09/fake-newsflow-are-the-ny-times-guardian-and-wapo-buying-clicks-china-jumps-from-trickle-to-half-of-all-traffic-in-two-months/

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