miércoles, 9 de noviembre de 2016

Manifestación por la amnistía en Bilbao, 26 de noviembre

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión

La existencia de presos, refugiadas y deportados políticos es la consecuencia de más de 50 años de lucha, concretamente de la lucha de un pueblo para hacer frente a la opresión nacional y social de los Estados español y francés.

ETA surgió en la época del franquismo como expresión política para enfrentarse a las salvajadas de la dictadura y, con su nacimiento, los distintos sectores populares comenzaron a construir las bases de lo que sería un amplio movimiento popular que trabajaría a favor de la independencia de Euskal Herria y el socialismo.

Desde entonces han sido muchos los pasos dados en el camino de la liberación nacional, tanto en el apartado cultural como en el frente obrero, siendo un logro general la propia supervivencia por medio de la lucha de una conciencia nacional vasca que estaba a punto de desaparecer como consecuencia de las violencias imperialistas española y francesa.

Sin embargo, a medida que la lucha y las ansias de libertad del Pueblo Trabajador Vasco iban creciendo, la represión derivada de los estados ha sido aún más severa. Las fuerzas de ocupación de los estados han golpeado con especial dureza a quienes han participado en la lucha armada y también en la kale borroka, pero también al resto de expresiones políticas, sociales y culturales que han trabajado a favor de la libertad de Euskal Herria en cualquiera de los ámbitos de la vida. Han extendido las detenciones, torturas, secuestros y asesinatos desde las militantes clandestinas hasta los trabajadores de los periódicos, pasando por las Gazte Asanbladas o por quienes trabajaban el internacionalismo, entre otros.

Al cumplirse 5 años del final de la lucha armada, seguimos siendo un pueblo oprimido y seguimos teniendo casi 400 presos y presas y decenas de refugiadas y deportados. El estado de salud de muchos presos es de enorme gravedad, las condiciones de vida de muchos refugiados son penosas y los deportados viven en un limbo legal que les condena al exilio hasta el día de su muerte, sin olvidar a quienes aún les quedan 35 años de cárcel por cumplir.

Nos corresponde a todas y todos dar una salida definitiva a estas situaciones y, la amnistía, entendida como la resolución de las razones que son raíz del conflicto, será la única alternativa que garantizará que ni hoy ni tampoco en el futuro vuelva a haber represaliados y represaliadas políticas.

Por eso, hacemos un llamamiento a Euskal Herria a participar en la manifestación nacional a favor de la amnistía que el 26 de noviembre partirá a las 6 de la tarde desde el Sagrado Corazón de Bilbo, y muy especialmente a todos los hombres y mujeres que de una u otra manera han participado en esta lucha desde el seno del Movimiento de Liberación Nacional Vasco.

¡No es tiempo de quedarse en casa, sino de salir a la calle, organizarse y luchar!
Jo ta ke amnistia eta askatasuna lortu arte!

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