miércoles, 19 de octubre de 2016

‘Pay it no mind’ (o sea, ‘Ni puto caso’)

El domingo la emisión del programa “60 Minutes” de la cadena NBC, consagrado al vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden, ya metió ruido con antelación porque se mostró a la prensa antes de salir en antena.

Biden lanzó un advertencia “muy severa” a Putin que, en pocas palabras decía “os vamos a atacar”. A partir de ahí las especulaciones se desataron por dos motivos: 1) nadie supo decir en qué se va concretar dicho ataque, y 2) el que ataca no avisa previamente.

Realmente ya nada importa nada, y menos las palabras, porque ahora ya no se habla de otra cosa que de guerra. El historiador Eric Zuesse asegura que Biden se refirió a un ataque nuclear, es decir, a una Tercera Guerra Mundial en la que se emplearán armas nucleares.

Es importante tener en cuenta el contexto de las declaraciones, que está marcado por: 1) las elecciones del mes que viene, y 2) la injerencia (real o falsa) de Putin en favor de Trump en las elecciones. La Casa Blanca, pues, tiene miedo de que Clinton no salga elegida. Por eso en Estados Unidos algunos periodistas dicen que las palabras de Biden no eran una amenaza a Putin sino a su propio electorado.

Pero da lo mismo una cosa que otra porque la única política exterior de Clinton es la guerra, ya que Estados Unidos sólo puede salir así del agujero en el que se ha metido.

Hasta Snowden se ha burlado de Biden. Algunos dicen que el vicepresidente se refería a un ciberataque de la CIA contra Rusia en respuesta a los ataques de los piratas rusos contra el Partido Demócrata (reales o falsos, ya todo da lo mismo).

En su cuenta de Twitter el antiguo espía Snowden, que sabe mucho de estos asuntos, dice que la CIA no puede ejecutar un ciberataque contra Rusia, algo que está reservado a la Agencia de Seguridad Nacional en exclusiva. Pero, según Snowden, la Agencia de Seguridad Nacional es reacia a lanzar operaciones “secretas”, y menos en época electoral.

El espía añade, por otro lado, que alguien tiene que explicarle a Biden lo que significa una operación secreta: no se puede poner previamente en conocimiento del enemigo.

Sin embargo, metidos hasta el cuello en una guerra, ya todo les da igual: tan provocador es lanzar armas nucleares como piratear sistemas informáticos. No dejan de ser diferentes formas de agresión militar.

En Washington han perdido los papeles definitivamente. Viven los momentos más bajos de sus dos siglos de historia y eso explica el follón de declaraciones que se suceden cada día, lo que contrasta con la impecable puesta en escena de Dimitri Peshkov, el portavoz de Putin, en el Kremlin, donde a nadie se le arruga el traje.

En unas declaraciones Peshkov puso de manifiesto “la imprevisibilidad y la agresividad” de Estados Unidos, que no cesan de aumentar, dijo sin levantar la voz. Naturalmente, ellos no se toman las palabras en vano, adoptarán las medidas de precaución necesarias, aunque la situación no sólo es peligrosa para ellos, sino “para el mundo entero”.

Pero lo mejor se pudo oír el sábado en Lausana, Suiza, donde Kerry y Lavrov siguen charlando todos los días sobre Siria. Cuando se iban a sentar en la mesa, el ruso le dice con sorna a su homólogo:

- Entonces John, parece que nos vais a atacar...

Se refería a las declaraciones previas de Biden, pero Kerry también había amenazado, por su parte, con atacar al ejército regular sirio. Más en concreto sus palabras fueron que él era partidario “al 120 por ciento” de un ataque militar contra el gobierno de Damasco. Pero si esas palabras hubieran sido pronunciadas con un mínimo criterio, no tenía ningún sentido seguir hablando en Suiza. ¿Para qué?

Quizá la explicación esté en uno de los correos electrónicos de Hillary Clinton publicados por Wikileaks en el que dice que “hay que tener una posición privada y una posición pública”, es decir, que hay que hacer lo contrario de lo que se dice de cara a la galería. Eso explica la respuesta de Kerry a la indirecta de Lavrov:

- ‘Pay it no mind’

una jerga que nosotros traducimos por “No hagas ni puto caso de esas declaraciones de Biden”. La respuesta de Kerry nos recuerda a otra igual que se produjo cuando en setiembre de 2014 Obama pronunció su discurso en la ONU en el que enumeraba los peligros que tenía Estados Unidos: el primero era el virus del Ébola, el segundo era Rusia y el tercero el Califato Islámico.

En aquella ocasión Lavrov le pidió explicaciones a Kerry por el discurso de Obama y, ¿saben la respuesta de Kerry? La misma que la del sábado: “Pay it no mind”. Esa respuesta tan repetida puede significar muchas cosas. Una de ellas es que a los gringos les da lo mismo decir una cosa que otra. O que en Washington nadie hace ni puto caso de lo que dice a Obama. Finalmente, también puede significar que no confían en solucionar nada con bravuconadas y ya sólo piensan en la guerra.

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