viernes, 7 de octubre de 2016

La transición es incuestionable para la fiscalía fascista

Madrigal les deja sin consuelo
En una orden interna, la Fiscal General del Estado español, Consuelo Madrigal, afirma que “el proceso político que siguió a la dictadura de Franco” es incuestionable, sobre todo si quien quiere cuestionarlo es una jueza argentina, como María Servini.

La historia no la escriben los pueblos, ni siquiera los historiadores, sino los leguleyos. Los libros de historia son como los libros de leyes: su contenido no se puede alterar. Por eso los pueblos antiguos las esculpían en piedra: para que nadie pudiera decir nada distinto.

La orden de Madrigal va dirigida a las fiscalías provinciales y les dice que deben oponerse a las declaraciones de los criminales fascistas a los que investiga la jueza Servini.

“La transición fue voluntad del pueblo español”, dice Madrigal y así debe seguir para siempre. No fue una voluntad contra el pueblo español, sino al revés. La policía franquista sólo aporreaba a los manifestantes que en la calle se oponían a la voluntad del pueblo español.

No hay que olvidar que el pueblo español tiene las leyes que quiere darse a sí mismo. Por ejemplo, no tiene una ley que prohíba el paro porque no la quiere, ni la necesita, y muy posiblemente porque ni siquiera hay paro.

El gobierno de Rajoy repite infatigable que hay que respetar las decisiones judiciales, pero en sus órdenes Madrigal dice lo contrario, posiblemente porque los jueces argentinos son un mierda en comparación con los españoles.

Los jueces españoles son apolíticos, pero no se puede decir lo mismo de los argentinos, que “persiguen intereses distintos a la justicia” y, además, inviables. Los fascistas no son los jueces españoles sino los argentinos, ya que han abierto una “causa general” como la que abrieron los franquistas contra el Frente Popular en 1939.

No les bastó ganar la guerra; quisieron hacer un simulacro de juicio porque ese tipo de circos siempre les han entusiasmado.

En su larga parrafada la jefa de los fiscales divaga sobre la ley de amnistía de 1977 y sobre la ley de la memoria histórica para justificarse. De lo que no dice nada es de que cuando les interesa se pasan esas y otras leyes por el forro.

Por ejemplo, entre un montón de bobadas Madrigal dice que los crímenes franquistas han prescrito. Sin embargo, como los crímenes contra la humanidad no prescriben, se le ocurre el argumento de que eso no se puede aplicar retroactivamente. Entonces, ¿cómo es posible que tanto la Audiencia Nacional como el Tribunal Supremo aplicaran retroactivamente la “doctrina Parot”?

Porque los fiscales y los jueces españoles no hacen justicia sino magia.

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