lunes, 31 de octubre de 2016

La banca espera un hundimiento inminente de la bolsa

El 11 de octubre el director de análisis del banco HSBC, Murray Gunn, envió una nota a sus clientes advirtiendo de un inminente hundimiento de la bolsa a causa de la liquidación masiva de activos causada por los rumores de guerra nuclear, el endeudamiento y las inminentes elecciones estadounidenses.

La nota se fundamenta en el precedente del lunes negro de octubre de 1987, que supuso en mayor desplome bursátil de la historia del capitalismo en una sola jornada.

Este mes se cumplen precisamente 29 años de aquella crisis bursátil de 19 de octubre, cuando el índice industrial Dow Jones que comprende a las 30 mayores empresas cotizadas en la bolsa de Nueva York, perdió el 23 por ciento de su valor, un retroceso aún mayor de los que experimentó durante la crisis de 1929, cuando el descenso máximo diario se quedó en el 13,5 por ciento. En 1987 los especuladores perdieron 550.000 millones de dólares de la época.

Durante el lunes negro de 1987 la bolsa en España cayó un 31 por ciento, a pesar de que Madrid ya había cerrado las puertas cuando Wall Street se hundió.

Otras caídas históricas ocurrieron el 12 de diciembre de 1914 (cuando el Dow Jones cayó un 24 al cierre del último cuatrimestre a consecuencia del estallido de la Primera Guerra Mundial) y el lunes 17 de septiembre de 2001, el primer día de apertura de las bolsas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.

Tanto los desplomes bursátiles como los anuncios de los mismos indican la extraordinaria debilidad de capital financiero a escala mundial, que es imposible de afianzar a pesar de las numerosas medidas de control y vigilancia que las bolsas y los bancos centrales han impuesto desde hace décadas.

En 1987 el Banco de la Reserva Federal tuvo que emplearse a fondo para salir del hundimiento, así como numerosos monopolios, que anunciaron programas de recompra masiva de acciones para apoyar la cotización de los títulos.

Unos días antes de la caída la revista Time llevó a su portada el augurio: “Masacre de octubre en Wall Street”. Todos esperaban lo peor pero no podían hacer nada. Alan Greenspan acababa de tomar posesión de su cargo como presidente del Banco de la Reserva Federal y también sabía que se avecinaban tiempos difíciles. Como reconoció luego en su libro La era de las turbulencias, “Wall Street atravesaba un episodio especulativo”.

También lo había advertido unos meses antes el economista John Kenneth Galbraith  en un artículo publicado en la revista The Atlantic: “Llegará el día de rendir cuentas, cuando el mercado descienda como si nunca fuera a detenerse”.

Fuentes: https://www.cnbc.com/2016/10/13/red-alert-for-us-stocks-with-very-high-chance-of-severe-fall-warns-hsbc.html,
https://investmentwatchblog.com/hsbc-red-alert-get-ready-for-severe-fall-in-stock-market-the-unavoidable-crash-is-coming/

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