jueves, 20 de octubre de 2016

La armada rusa del Báltico se desplaza hacia Siria con armamento nuclear

Desde los peores tiempos de la Guerra Fría no se había visto semejante despliegue de un cuerpo aeronaval ruso, que ha salido del puerto de Severomorsk para dirigirse al Mediterráneo oriental. La noticia ha sido confirmada por fuentes militares noruegas, asombrados por el imponente desfile naval junto a sus costas.

En rueda de prensa la portavoz del Centro de Operaciones del Ejército noruego, la comandante Elisabeth Eikeland, relató el lunes que una fragata de la Marina de Guerra noruega siguió a lo largo de sus costas a ocho navíos rusos adscritos a la Flota del Báltico que se dirigen hacia Siria. La Armada fue fotografiada por un avión de patrulla marítima P3 Orion y posteriormente los buques rusos serán vigilados por los de la OTAN a lo largo de su recorrido en aguas internacionales.

Entre los buques rusos está el portaviones Almirante Kuznetsov, que inicia así su primera operación militar. Está defendido por el crucero de propulsión nuclear Piotr Veliky (Pedro El Grande), el destructor Severomorsk de la clase Udaloi o Proyecto 1155, junto a otros cinco navíos.

La comandante Eikeland reconoció que los intercambios por radio con el mando naval ruso han sido amistosos y entregó a los periodistas fotografías en las que, además, se observa a un submarino nuclear de la clase Delta IV capaz de lanzar misiles (SNLE). No se aprecian submarinos de ataque SNA, por lo que se deduce que el despliegue no tiene intención de participar en combates navales.

Para llegar a Siria, la Flota del Norte deberá atravesar las costas británicas y, posiblemente, el Canal de la Mancha y Gibraltar, para acabar muy cerca del portaviones francés Charles De Gaulle que ya está en el Mediterráneo oriental.

El portaviones Almirante Kuznetsov es único en el mundo, ya que tiene un poderoso arsenal de autodefensa. En el resto del mundo los portaviones no son más que aeródromos flotantes. El Almirante Kuznetsov está armado hasta los dientes y por eso no necesita tanto acompañamiento como los demás. Tiene doce sistemas antibuque Granit, seis cañones automáticos AK-630, dos lanzacohetes antisubmarinos UDAV (Boa), 60 cohetes de profundidad contra submarinos, el sistema de misiles de defensa aérea Kinzhal y un complejo de cohetes de artillería Kortik que no permiten que el enemigo se acerque ni por el aire ni por el agua.

Para defender a la fuerza aérea rusa desplegada en Siria, que está siendo amenazada por el Pentágono, lleva aviones SU-33, MiG-29KR y MiG29-KUBR. La travesía hasta llegar a Siria se prolongará durante 3 ó 4 meses, según dijo a la prensa el almirante retirado Igor Kasatonov en el mes de julio.

Actualmente el grupo naval ruso en Mediterráneo oriental está formado por al menos seis buques de guerra y tres o cuatro naves auxiliares.

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