lunes, 17 de octubre de 2016

Dos guardias civiles borrachos provocan una pelea en un bar de Altsasu

Una asamblea popular celebrada en la localidad de Sakana, en Nabarra, denuncia que los medios de comunicación han manipulado la pelea en un bar de la localidad, que fue provocada por los dos guardias civiles borrachos, un teniente y un sargento.

A pesar de ello, la Policía Foral no ha detenido a los borrachos sino a dos personas a las que acusa de haber tomado parte en la pelea.

La pelea tuvo lugar en las inmediaciones de un bar sobre las cinco de la mañana. Los guardias civiles fueron increpados y les pidieron que abandonaran el local. No hubo ninguna agresión multitudinaria, como afirman los medios, sino todo lo contrario, ya que tres personas han sufrido contusiones.

Uno de los detenidos no tiene relación con los hechos y al otro lo detuvieron tras una carga policial a las puertas de la comisaría de la Policía Foral contra quienes exigían la libertad de los detenidos.

La población se congregó para pedir explicaciones por la detención del joven y aprovecharon para detener a otro más. La reunión estuvo vigilada de cerca por decenas de guardias civiles equipados con material antidisturbios, que hicieron uso de sus porras contra varios de los presentes.

El movimiento Ospa! de Altsasu ha denunciado “la situación de represión” que se vive en la localidad nabarra contra quienes quieren aclarar los hechos ocurridos, y recuerdan que la violencia policial en forma de amenazas, agresiones y controles de carretera es cotidiana.

Es habitual la presencia de policías y guardias de paisano en los espacios de ocio, mencionando que en el último Ospa Eguna fueron expulsados varios policías de los conciertos que se celebraban.

Ospa! afirma que “no hubo ninguna emboscada” y critica a los medios de comunicación e instituciones que han propalado la versión de la Guardia Civil. Aseguran que en Altsasu “hay un gran escarmiento en torno a estas situaciones, pues muchas veces han utilizado la manipulación y tergiversación”.

Denuncian que la actitud de los guardias civiles borrachos fue provocadora, que empujaron y amenazaron con frases como “te voy a matar” o “te voy a meter un tiro entre ceja y ceja”, lo que desembocó “en todo lo demás”.

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