viernes, 2 de septiembre de 2016

Los imperialistas tratan de proteger al PKK de los ataques de Turquía en Siria

El lunes un portavoz de la Casa Blanca declaró que este fin de semana Obama y Erdogan se entrevistarán, en un clima de enfrentamiento creciente entre Estados Unidos y Turquía. El encuentro tendrá lugar en China, aprovechando la intervención de ambos en la cumbre del G20.

En el momento del anuncio, varios responsables estadounidenses criticaban las acciones del ejército turco en el norte de Siria, lo que contribuye a comprender el verdadero significado de su entrada en Jarablus.

La mayor parte de los comentaristas, como Global Research, critican la invasión turca por pura reacción simétrica causada por el apoyo de los imperialistas a la misma. Pero el comunicado oficial era una trampa. Cinco días después se demuestra que Estados Unidos no quiere al ejército turco en Siria.

En Jarablus un aliado de la OTAN, Turquía, está combatiendo a otro aliado del imperialismo, el PKK, lo que está conduciendo a incrementar el desbarajuste político y militar que ha engendrado Obama en Oriente Medio.

Desde otro punto de vista, los choques entre el ejército turco y el PKK-PYD-YPG en Siria son una continuación de los que hay entablados en el interior de la propia Turquía con los mismos protagonistas.

Las fuerzas de YPG no se han desplazado hacia el este del río Eufrates, como exigía Turquía, sino hacia el sur, por lo que Manbi se ha convertido en el centro neurálgico de la invasión turca.

YPG había capturado la ciudad de Manbi en poder del Califato Islámico con ayuda de las tropas estadounidenses después de casi dos meses de combates. Ahora todo apunta que el ejército turco se dispone a tomar Manbi, algo que los imperialistas tratan de impedir.

Las amenazas verbales contra Erdogan han comenzado a menudear entre los portavoces de Washington. Su enviado especial para la “lucha” contra el Califato Islámico, Brett McGurk, ha escrito en Twitter que cualquier enfrentamiento que no vaya dirigido contra el Califato Islámico es rechazable, sobre todo si se trata de fuerzas que deberían ser aliadas en dicha “lucha”.

El secretario de Defensa, Ashton Carter, ha repetido lo mismo y tendrá ocasión de repetírselo en persona al ministro turco de Defensa, Fikri Iski, durante laa entrevista que ambos mantendrán la próxima semana en Europa: “Hemos llamado a Turquía para que se concentre en la lucha contra el Califato Islámico” y no ataque a las fuerzas kurdas.

Los aliados de Estados Unidos en sus “luchas” deben mantener una buena relación mutua, no siendo aceptables los enfrentamientos internos. El consejero de seguridad nacional de Obama, Ben Rhodes, ha hablado de la necesidad de un “frente único” contra el Califato Islámico.

Si se analizan despacio esas declaraciones y otras muchas que han aparecido estos últimos días, se observa que los imperialistas no se dirigen a ambas partes, sino exclusivamente a Turquía, a pesar de que -al menos retóricamente- Estados Unidos no sólo ha apoyado la invasión de Siria sino que ha pedido a los kurdos que se retiren al este del río Eufrates.

Que Estados Unidos ponga en un mismo plano a un Estado que a una organización a la que oficialmente califica de “terrorista” es la peor de las humillaciones que le pueden hacer a Ankara.

Portavoces turcos han desmentido la firma de una tregua temporal de dos días con los kurdos, como había anunciado un alto oficial del Pentágono, poniendo de manifiesto el fisco total de todos y cada uno de los planes del imperialismo, incluso entre quienes considera sus aliados.

El portavoz del presidente turco, Ibrahim Kalin, dijo que “Estados Unidos tiene  que revisar su política de apoyo a las fuerzas kurdas”.

Mientras, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, ha declarado al canal de televisión turco NTV que van a defender la integridad territorial de Siria, que no están en guerra con dicho país y que su presencia en la frontera es puramente temporal.

También los imperialistas alemanes protegen al PKK

También los imperialistas alemanes protegen al PKK de los ataques de Turquía en Siria, a pesar de que se trata de una organización calificada de “terrorista” por la Unión Europea.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ha criticado la invasión militar turca de Siria y ha llamado a Turquía a unirse a la lucha contra el Califato Islámico, en lugar de combatir a las milicias kurdas.

El periódico alemán Die Welt considera que la operación Escudo del Éufrates, es peligrosa porque puede generar un conflicto impredecible en Siria y Oriente Medio, con repercusiones para Europa.

Según el periódico, la invasión puede llevar a Turquía a sumergirse en una guerra a gran escala. Los ataques turcos contra las fuerzas kurdas son “inaceptables” y podrían llevar a una mayor tensión en la relación entre Ankara y Washington.

El periódico alemán añade que “es improbable que la invasión haya sido coordinada dentro de la OTAN”, poniendo de manifiesto que el ejército de Turquía actúa al margen de la alianza imperialista.

2 comentarios:

  1. No me acabo de explicar la alianza de los yankees con el PKK...

    ResponderEliminar
  2. A caso cree el PKK que los yankees van a ayudarles por la autodeterminación y el socialismo? El PKK está tomando por idiota al pueblo que dice representar.

    ResponderEliminar