viernes, 30 de septiembre de 2016

El velo islámico llega a la portada de Play Boy

Nur Taguri, posa en Playboy
El mundo está degenerando a pasos agigantados, y todo por culpa del islam, que es una religión que está incrementado el mercado textil una barbaridad, así como los desfiles de modas de París y Milán.

Los nudistas ya no tienen cabida en este mundo. En octubre del año pasado la revista Play Boy anunció que suprimía las fotografías de desnudos de sus páginas que, casualmente, siempre eran de mujeres y el último número del kiosko nos viene con la foto de una mujer, la periodista Nur Taguri, que posa con hijab y, además, se confiesa musulmana.

Además de pasar por alto que pose vestida, lo del hijab en la portada de Play Boy es un exceso que demuestra hasta qué punto los islamistas llegan a todas partes, incluso a un santuario del nudismo femenino, como la revista made in USA por antonomasia.

Menos mal que en Francia, donde han prohibido el hijab, el niqab y el burka, es posible que secuestren la revista de los kioskos para defender a su población de las miradas torcidas y lasa segundas intenciones.

En una sociedad capitalista el reclamo femenino lo vende todo, sobre todo a las propias mujeres y si nos aburrimos de ver desnudos en las portadas, pasamos a los vestidos y cuando más anatomía vestida, mejor.

Nunca nos importó demasiado que la moda islámica pasara de la calle a la playa. Lo que ya nadie puede consentir es que el burkini llegue a la Guardia Civil, sobre todo a la Agrupación de Tráfico:


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