miércoles, 14 de septiembre de 2016

El comercio soviético en la época de Stalin

Anatoli V. Gussev

Cuando trabajaba en el libro “La vida cotidiana de los habitantes de Pervouralsk en los años de la Gran Guerra Patriótica”, acumulé una gran cantidad de materiales sobre el país en su conjunto. Todo este material me llevó a pensar: ¿cómo sería la URSS de Stalin si no hubiese sucedido la Gran Guerra Patriótica?

Creo que no es posible dar una respuesta completa a esta cuestión, pero podemos hacernos una idea de la realidad existente en la Unión Soviética en 1939, 1940 y a principios de 1941.

Veamos, por ejemplo, cómo funcionaba el comercio.

Para la mayoría de los ciudadanos rusos y de los países vecinos, el comercio soviético era aquello que se observó en el período de Gorbachov: estanterías vacías, largas colas, etc. Las generaciones más viejas recuerdan, probablemente, el comercio de los años de gobierno de Leonid Brezhnev: precios bastante bajos, disponibilidad de artículos de primera necesidad, pero penuria permanente de aquello que estaba de moda, de artículos de divulgación, de productos importados...

Esto no sucedía en la época de Stalin. ¿Por qué? Porque el socialismo de Stalin era otro y el comercio también.

Inevitablemente tendremos que empezar por el periodo de la Primera Guerra Mundial y de las guerras civiles. Como es bien sabido, el sistema de vales de racionamiento fue introducido en Rusia en los tiempos del zar. El “sistema de vales”, normalmente, presupone un tipo de comercio distributivo, en el que cada persona puede adquirir una cantidad fija de mercancías al precio establecido.

El “sistema de vales” es, generalmente, una característica del tiempo de guerra. Pero no siempre es así. El comercio distributivo por vales existe en la actualidad, por ejemplo, en los EE.UU. Aquí, el “sistema de vales” se destina a apoyar a los ciudadanos que están en una situación difícil.

Después de la guerra civil, las principales organizaciones, a través de las cuales se realizaba el “comercio por vales”, eran las secciones de abastecimiento de los trabajadores (ORS)(1).

Fue una medida necesaria. La Revolución de Febrero, que derrocó la autocracia, se inició con la revuelta de las “ollas vacías”, en un momento en el que las familias trabajadoras ya no conseguían obtener vales para el pan. Los kúlaks, que habían sido creados por las reformas de Nicolás II, fueron los enterradores del zarismo. Por codicia, liquidaron el régimen que los había creado y así se liquidaron a sí mismos como clase.

El poder soviético enfrentó al problema seriamente, y mientras los kúlaks dominaban el campo, las ORS y el sistema de vales se mantuvieron. Con la liquidación de la explotación agrícola de tipo kúlak y la adhesión de la mayoría de los campesinos a las cooperativas, se crearon las condiciones para la abolición de los vales de racionamiento de los productos alimentarios.

Las cooperativas agrícolas (cuy forma principal era el koljós) estaban obligadas a entregar al Estado parte de la cosecha a precios bajos. Por ejemplo, en el Oblast de Sverdlovsk, en vísperas de la guerra, el estándar promedio por hectárea era de 133,5 kg (99,9 kg de suministros obligatorios y 33,6 kg de pago por el trabajo de las MTS (2)). En 1939, estas reglas eran bastante inferiores. Los suministros obligatorios por parte de los koljoses permitieron al gobierno soviético comercializar los productos agrícolas a precios fijados por el Estado.

Una persona que haya vivido en la época de Brezhnev, difícilmente entenderá lo que estamos diciendo. Esto se debe a que en 1939 había varios tipos de precios en el comercio al por menor en la URSS.

El primer tipo eran los precios estatales. Eran precios muy bajos que inicialmente fueron utilizados en el comercio distributivo, a través de las ORS y de otras estructuras.

En 1939, las ORS ya no existían, y los productos de primera necesidad eran vendidos libremente en los establecimientos comerciales del Estado a precios estatales.

¡Los precios estatales en la URSS de Stalin eran precios sociales! Estaban destinados a garantizar a todos los ciudadanos, independientemente de los ingresos, un consumo mínimo. Cuando la industria comenzaba a producir algún artículo en grandes cantidades, por ejemplo, tejidos de algodón, el gobierno tomaba la decisión de efectuar su comercialización en las tiendas del Estado a precios estatales.

A veces, la falta de un producto en el comercio del Estado era causada, no por factores objetivos, sino por factores subjetivos. En 1939 el periódico local de Pervouralsk escribía:

“En la tienda Nº 41, en la localidad de Dinas, no hay algunos productos a la venta. Esta tienda no es abastecida desde el 2 de agosto porque los productos no salen del almacén. El 11 de agosto había paquetes de cigarrillos en el almacén, pero en la tienda no. El mismo día, el almacén tenía salchichas, pero no podía llevarlos a la tienda por falta de transporte...”

La gran afluencia a la “Feria del Libro Escolar”, realizada en una librería de Pervouralsk en 1939, permite comprender por qué la URSS era el país con los más altos índices de lectura. El periódico local escribió lo siguiente:

“En apenas unos días del mes de agosto, la librería Koguiz vendió 1.200 ejemplares de los ‘Informes de Problemas de Aritmética’, 1.380 ejemplares de la ‘Gramática de la Lengua Rusa’, 1.680 ejemplares de libros de lectura, etc. En total fueron vendidos 10.300 libros”.

¡Esto en una pequeña ciudad de provincia!

Otra información confirma que la gente de Pervouralsk no pensaban sólo en pan. En esta ciudad de provincia, con 44.000 habitantes, un único jardín municipal vendía seis mil flores al día. ¿Es poco?... Alrededor de una flor por cada tres mujeres.

Hay que decir que el principal vendedor de flores en Pervouralsk era la empresa local Gorkom-khoz. En 1940 vendió a la población de la ciudad 210.000 flores. ¡Casi diez flores por mujer!

Los ingresos procedentes de la venta de flores fue de 45.000 rublos, es decir, cada flor era vendida a unos 21 kopeks.

Sin embargo, la gente de aquella época no siempre entendía el significado de los precios sociales de las tiendas del Estado. Naturalmente, querían no sólo productos de primera necesidad, sino también que otros artículos fuesen vendidos a esos precios sociales.

Pero cuando el salario de cada uno permite comprar cualquier cosa a precios subvencionados, la escasez es inevitable.

¡Sin embargo, en 1939 no había verdadera escasez de mercancías!

Esto se debe a que, más allá del comercio con precios estatales, también existía el comercio con precios de mercado. Estas tiendas también eran del Estado, pero los precios aquí eran mucho más altos. En diferentes períodos podrían superar los precios estatales en docenas de veces, y al final de la guerra hasta en cientos de veces. Cuando comenzó la guerra, estas tiendas fueron cerradas y sólo volvieron a abrir en 1944.

El Estado trataba de garantizar precios bajos a los ciudadanos sólo en los productos básicos. Para vivir mejor que los demás, la gente tenía que estar trabajando, y gracias que, en la URSS de Stalin (a diferencia de la época de Brezhnev), los salarios eran pagados por pieza o tarea en casi todas partes.

También existía el comercio cooperativo, que estaba particularmente extendido en las zonas rurales. Se trata de las conocidas cooperativas de consumo urbanas y rurales (RAIPO y SELPO)(3).

En mi juventud pude conocer una y otra. Y por lo que recuerdo, más allá de los nombres, no se distinguían de los restantes establecimientos comerciales.

En 1939 las RAIPO y SELPO eran formas de comercio cooperativo reservadas a sus miembros. En la práctica todo se procesaba de manera muy sencilla: fulano suministraba 500 kg de patatas y recibía un producto al precio estatal; mengano tenía 2,5 toneladas de patatas y podía adquirir un reloj y un gramófono a precios estatales. El comercio en las tiendas cooperativas se realizaba a través de listas.

Pero no se puede dejar de mencionar los mercados que existían en la URSS de Stalin. Eran, a menudo, llamados mercados de los koljoses, pero allí todos comerciaban, koljoses y koljosianos, comerciantes individuales, ciudadanos y asociaciones cooperativas.

En la URSS de Stalin, los mercados de los koljoses tenían una enorme importancia. El volumen de sus transacciones tenía una magnitud incomparable con el volumen realizado en los mercados de la época de Brezhnev e incluso actualmente.

He aquí algunas cifras del mercado de Pervouralsk: sólo en junio de 1939 fueron vendidas 31 toneladas de patatas, otras tantas toneladas de cebollas, más de cinco toneladas de pepinos, 4.000 pollos, 213 cerdos, 16 toneladas de carne y casi una tonelada de pequeños frutos.

También había muchas críticas a los mercados. En el periódico local de Pervouralsk se pudo leer:

“En los puestos hay verduras sucias y otros productos a la venta, junto a los cuales están personas con ropa sucia que se sientan en bancos sucios. El comercio de congelados es aún peor”.

El que sólo haya conocido la URSS de la época de Brezhnev no puede tener una noción justa del comercio antes de la guerra. Esto es porque era un comercio completamente diferente. En los mercados de la URSS de Brezhnev sólo se vendían productos de huertas particulares, producción agrícola no procesada y trastos viejos. La venta de artículos nuevos era considerada especulación, una vez que la producción industrial se realizaba sólo en las empresas estatales.

En la URSS de antes de la guerra, una parte significativa de los artículos de gran consumo era producida por cooperativas industriales. Estas, tanto como si utilizaban materias primas propias o compradas sobre la base de un contrato con el Estado, podían vender su producción en el mercado a precios libres.

Los impuestos sobre estos comerciantes eran muy pequeños y algunas categorías de productos estaban exentas de impuestos.

Por supuesto, también había especuladores. En el mercado de Pervouralsk era particularmente frecuente la venta especulativa de cigarrillos. Sin embargo, la venta de tabaco producido de forma individual no estaba prohibida. Se suponía que la gente vendía en los mercados sólo sus propios productos, pero, en realidad, ya en ese momento había intermediarios en los alrededores de los mercados.

Por ejemplo, mi madre tenía un cultivo de tabaco en su huerta en la aldea de Verkh-Tissa, en Krasnoufimsk. Como no podía permanecer mucho tiempo en la ciudad, ya que no tenía dónde vivir, vendía a un precio muy bajo sacos enteros de tabaco a un anciano de la tierra, y este los vendía mucho más caros a la población de la ciudad, midiendo el tabaco en tazas.

El comercio de la URSS antes de la guerra es totalmente desconocido por la gente de hoy en día. Por eso muchos consideran que el período soviético fue todo uniforme, ignorando las diferencias entre la URSS de Stalin y la URSS de Jruschov o Brezhnev.

La televisión muestra las estanterías vacías de la época de la perestroika de Gorbachov en programas sobre la época de Brezhnev. Y la gente se lo cree.

Se usan declaraciones de personas mayores que dicen que en la época de Stalin “sólo había pan y cerillas en las tiendas”, para crear la idea de que había pocas cosas en todas las tiendas, y no sólo en las tiendas del Estado, en donde los productos eran vendidos a precios fijados por el Estado.

Notas:

(1) ORS, acrónimo ruso de Otdel Rabotchevo Snabjenia (Sección de Suministros de Trabajadores) (N. Ed.)

(2) MTS, acrónimo ruso de Machínno-Tráktornaia Stántsia (Estación de Máquinas y Tractores). Al parecer, estas cantidades se refieren a los cereales (N. Ed.)

(3) RAIPO y SELPO, acrónimos rusos de Raionoi Potrbitelskoi Obchestvo y Selskoi Potrbitelskoi Obchestvo respectivamente, asociación de consumo de distrito y asociación de consumo rural. (N. Ed.)

Fuente: https://culturaproletaria.wordpress.com/2016/09/14/la-urss-olvidada-el-comercio-en-la-epoca-de-stalin

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario