sábado, 27 de agosto de 2016

La colaboración entre Rusia e Irán se resquebraja

Guerrilleros kurdos del movimiento Komala
En una entrada anterior ya expusimos los problemas que empezaron a surgir entre Rusia e Irán respecto al uso de las bases aéreas iraníes por la aviación estratégica rusa.

Abundando sobre dicha información, cabe añadir varios aspectos al rompecabezas de la guerra de Siria y la situación en Oriente Medio.

El primero es que, como ya apuntamos, la alianza entre Rusia e Irán no es tan sólida como parecía. Por el contrario, parece más bien circunstancial y puede comprometer proyectos estratégicos aprobados en la reciente cumbre de ambos países con Azerbaián.

El segundo es están apareciendo discrepancias internas en el régimen de Teherán sobre el alcance de la alianza con Rusia. Vamos a exponer algunas.

Cuando el Ministerio ruso de Defensa confirma la utilización de la base aérea iraní de Nojeh para el bombardeo de las posiciones yihadistas en Siria, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Chamjani, afirma que la cooperación irano-rusa tiene un carácter estratégico.

El presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani, responde el 17 de agosto recordando que la Constitución prohíbe el uso de bases aéreas por ejércitos extranjeros, y mucho menos con carácter permanente.

El lunes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Bahram Ghasemi, anuncia que “por el momento” la aviación rusa no podrá utilizar la base aérea iraní de Nojeh para bombardear a las tropas yihadistas en Siria.

Al día siguiente vuelve a tomar la palabra Ali Larijani, el Presidente del Parlamento para desmentir al anterior y decir que Rusia seguirá utilizando las bases aéreas iraníes “para reavituallarse de combustible”.

La intervención rusa en la Guerra de Siria ha reventado las frágiles costuras de los nacionalistas iraníes, que hasta ahora parecían formar un bloque monolítico. Por un lado, eso demuestra la importancia que tiene para Irán la Guerra de Siria y la intervención en ella de Rusia.

Pero hay otro aspecto importante que está flotando en esa Guerra desde el principio, la cuestión kurda, que a Irán le plantea cuatro problemas diferentes:

1. Los kurdos son una minoría nacional también en Irán, donde el PKK utiliza las siglas PJAK (Partido de la Vida Libre) desde 2004, llevando a cabo una importante escalada guerrillera

2. Detrás de los kurdos y, muy especialmente, del PJAK están los padrinos imperialistas

3. Irán no está de acuerdo con la actitud contemplativa de Rusia hacia los kurdos

4. Por el contrario, está bastante de acuerdo con la que tiene Turquía hacia el mismo asunto, lo que explica la luna de miel actual entre ambos gobiernos

La desconfianza iraní tiene su explicación: a pesar de que el PKK está calificado como organización terrorista tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea, el máximo dirigente de su sucursal en Irán vive en Alemania y en 2007 fue invitado a viajar a Washington.

El PJAK se creó con la ayuda financiera de Estados Unidos e Israel y sus milicianos fueron entrenados por consejeros sionistas en el Kurdistán irakí después de la invasión del país por los imperialistas. En la actualidad las tropas de operaciones especiales que el Pentágono tiene desplegadas en el norte de Siria no sólo adiestran al PKK-PYD-YPG sino también al PJAK.

El PKK no sólo ha reactivado la lucha armada en Turquía, sino también en Irán donde el 10 de julio se produjo un atentado contra el diputado Hechmatollah Falahatpiche y un prefecto regional en el que resultaron heridos, muriendo el chófer que conducía el vehículo.

No obstante, lo mismo que en el caso de Siria, la relación del gobierno de Teherán con las organizaciones kurdas y, en particular, con el PKK, ha ido cambiando en función de la situación política en Oriente Medio. De 1980 a 2004 el gobierno de Teherán también armó y respaldó al PKK.

También hay que tener en cuenta que el PKK-PJAK no es la única organización kurda que existe en Irán sino que, por el contrario, son unos recién llegados y en muy malas compañías. El partido tradicional del Kurdistán iraní es el PDKI y, además, hay otro tipo de organizaciones armadas, como Komala.

Las relaciones de estas organizaciones con cada uno de los gobiernos de la región es muy diferente, como también es muy diferente las mutuas relaciones entre ellos. Pero se equivocan quienes creen que son problemas propios de las diferentes organizaciones kurdas, o de algún país en particular, como Irán en este caso, ocultando que ahí no hay otra cosa que imperialismo.

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