lunes, 22 de agosto de 2016

El submarino nuclear Kursk fue hundido por la Marina de Estados Unidos

Alexandre Artamonov

Decididamente, agosto es un mal mes para la marina nacional rusa. El 12 de agosto de 2000 se hunde en alta mar el  submarino nuclear “Kursk”. El 30 de agosto de 2003 otro submarino nuclear soviético se fue a pique, el “K-159”. El 7 de agosto de 2005, junto a la línea costera de la península de Kamchatka se accidentó un batiscafo ruso, evitando lo peor por los pelos. Pero con diferencia es el “Kursk” lo que sigue impresionando a la gente; todavía no se llega a comprender el verdadero escenario de la catástrofe.

Un año después de la pérdida del submarino, el sitio Pravda.ru fue la primera publicación rusa en publicar la versión más cercana de todas  a una pesadilla: un grupo de científicos se manifestó diciendo que, según ellos, el submarino en cuestión fue atacado por otro submarino, tal vez de origen norteamericano. Según nuestras fuentes, esa información fue considerada al más alto nivel estatal. Sin embargo, no se proporcionó respuesta oficial alguna. Hasta hoy, esta versión todavía no se ha descartado.

Hay que recordar que el 141 “Kursk”, submarino nuclear lanzador de tipo crucero sumergible dotado de misiles, es un aparato del tipo 949 “Anthé”. Fue construido en “Sevmach” en 1992 y botado el 30 de diciembre de 1994, pasando oficialmente a formar parte de la marina nacional rusa. Entre 1995 y 2000,  el “Kursk” estuvo asignado en la parte norte de Rusia, fondeado en el puerto de Vidiayevo. Se hunde en el mar de Barents, a 175 kilómetros de Severomorsk, a una profundidad de 108 metros. Su desaparición tuvo lugar el 12 de agosto de 2000. Los 118 miembros de la tripulación que se encontraban a bordo perecieron. En la escala rusa de gravedad de los accidentes de submarinos desde 1945, el “Kursk” ocupa el segundo lugar, siendo el primero la explosión del submarino B-37 hundido tras la explosión de sus municiones a bordo.

Inmediatamente tras la catástrofe numerosos almirantes y altas personalidades mencionaron la hipótesis del torpedeo del “Kursk” por un submarino nuclear norteamericano. A continuación, esta versión desapareció, en favor de la versión oficial emitida por las autoridades. Los almirantes fueron obligados a callarse.

Sin embargo, el realizador Jean-Michel Carré rodó un documental titulado “‘Kursk’, un submarino en aguas turbulentas” (*). El film se proyectó el 7 de enero de 2005 en una de las principales cadenas de la televisión francesa. Los franceses afirman que el “Kursk” fue torpedeado por el submarino nuclear de ataque norteamericano, el “Memphis”. Según la versión de Carré, el “Kursk” efectuaba un ejercicio de tiro con los nuevos misiles “Rafale”, (Shkval en ruso), cerca de dos submarinos nucleares de Estados Unidos, el “Memphis” y el “Toledo”, quienes lo intimidaban.

Hay que indicar que tal situación no tiene nada de extraordinaria, porque según la práctica existente, los submarinos rusos y los de la OTAN se vigilan mutuamente durante las maniobras y en el marco de misiones de rutina. Tal procedimiento permite a los profesionales ejercitar al personal embarcado en condiciones cercanas a un combate verdadero. Pero esta presencia de la flota “enemiga” se hace normalmente teniendo en cuenta cuestiones de seguridad.

Por lo que respecta al “Toledo”, se aproximó peligrosamente al “Kursk” cubierto por el ruido de los motores del “Memphis”. En un momento dado los dos aparatos entraron en colisión (de lo que es testigo el casco del “Kursk” que reposa en el fondo del mar, abierto en toda su longitud). Para evitar el disparo del “Kursk” contra el “Toledo” (una de las versiones expone que el sonido de la válvula del torpedo abriéndose es perfectamente audible en la grabación de audio), el “Memphis” hubiera disparado usando el torpedo Mk-48, que alcanza de pleno al “Kursk”. Esta versión tiene el apoyo de muchos marinos de graduación que hoy están ya retirados. Hay que decir también que si un día se sabe la verdad no será, desgraciadamente, pronto. Sea cual sea, el “Kursk” era por excelencia el elementos mas dañino para Estados Unidos y su flota. No hay de que extrañarse.

Un año antes de su pérdida, el “Kursk” provocó el pánico generalizado en la OTAN. En el período entre agosto y octubre de 1999 esa embarcación, denominada por la OTAN “el asesino de los portaviones”, participó en una misión autónoma en el Atlántico y en el Mediterráneo. Justo antes de estos hechos, el resultado de sus disparos de misil fue anotado por el comandante de la marina rusa.

Infiltrándose furtivamente por Gibraltar, el submarino nuclear alcanzó el Mediterráneo. “Eso fue un hecho bélico extraordinario”, confió recientemente a Pravda.ru el ex comandante de la flota del norte de Rusia, almirante Popov. El “Kursk” tenía como misión la persecución de la escuadra de la Sexta Flota de las fuerzas navales de Estados Unidos en el Mediterráneo, que tenía como núcleo duro al portaviones “Theodore Roosvelt”, cuyos aviones estaban bombardeando Serbia durante la operación de la OTAN contra Yugoslavia. En el curso de esa misión, el “Kursk” realizó cinco ataques de entrenamiento contra blancos reales. Tras su regreso a la base, 72 miembros de la tripulación fueron condecorados. De hecho, el “Kursk” hubiera podido intervenir de manera real a lo largo de la costa yugoslava impidiendo la operación de la OTAN contra Yugoslavia. En cualquier caso, consiguió dificultar la maniobra de la OTAN.

La súbita aparición en pleno Mediterráneo del “asesino de portaviones” ultra sofisticado provocó el pánico en las filas de la marina estadounidense. Todos los países miembros de la OTAN limítrofes con el Mediterráneo se sumaron a la búsqueda del “Kursk”, que seguía danzando por las costas de Italia y Francia. Finalmente el submarino ruso multiplicó sus enemigos, dejando una herida abierta en el amor propio norteamericano. Los rusos se comportaban como un barco fantasma, yendo y viniendo a su voluntad. ¡Esto era totalmente intolerable!

Justo después de los hechos narrados, numerosos oficiales de la marina de muy alto rango, incluyendo el jefe de la base de defensa antiaérea de Gibraltar, fueron pasados a la reserva. El “Kursk” fue considerado el enemigo número 1 de la flota de Estados Unidos. El comandante del submarino, capitán de navío Guennadi Liatchin, recibió el mayor mérito militar, el título de Héroe de Rusia. Pero debido a su muerte a bordo nunca pudo asistir a la ceremonia.

Durante el último año del siglo XX el capitán Liatchin preparaba a su tripulación para un nuevo crucero de larga duración, esta vez no en solitario, sino encuadrado en una potente flotilla. Rusia se preparaba para entrar en el Mediterráneo por primera vez tras la implosión soviética.

(*) http://www.canal-u.tv/video/cerimes/koursk_un_sous_marin_en_eaux_troubles.13454

1 comentario:

  1. Les recomiendo ver un documental hecho por la televisión publica Rusa, trata sobre el incidente del Kursk y dejan muy claro que Vladimir Putin sabia en aquel momento con que motivo se hizo esto, no fue mas que una mera provocación para probar a Putin y el sabía que contestar a ese ataque sería un movimiento en falso. Además en ese documental se muestran los daños causados al Submarino donde es apreciable el impacto de un torpedo, no hay que ser muy listo.

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