martes, 2 de agosto de 2016

El Partido Comunista de Turquía se pronuncia sobre el golpe de Estado

En su último Boletín Internacional, el Partido Comunista de Turquía analiza con detalle el reciente golpe de Estado, poniendo de manifiesto, además, un aspecto importante del mismo: que no sólo concierne a Turquía sino a todos los partidos comunistas y obreros del mundo porque muestra la debilidad actual del imperialismo.

El artículo es el primero de una serie que promete ser muy interesante porque no incurre en ninguno de los tópicos y estupideces que llevamos soportando desde hace dos semanas.

Comienza afirmando que la mayoría de los oficiales implicados en la asonada pertenecen al movimiento Gülen, aunque también intervinieron otros, incluidos burócratas, que estaban al margen de la Cofradía.

Después explica la expansión de la red Gülen, incluida su interncionalización, que tiene su origen en los años noventa y va de la mano de los capitalistas turcos, como los organizados en Tuskon. Las escuelas Gülen, afirma el PCT, forman cuadros pro-americanos y a partir de 2014 empezó a agrupar a su alrededor a los opositores al gobierno islamista del AKP con el objetivo de controlarlo.

Al PCT no se le escapa el protagonismo que en ese proceso ha tenido lo que califica como “actores internacionales”, lo cual no es ninguna ficción, asegura, ya que estaban organizados “profesionalmente”.

El artículo menciona el comportamiento durante el golpe de la agencia de noticias Reuters, así como de Stratfor, para dejar claro que tenían un conocimiento previo de lo que estaba a punto de ocurrir.

En la misma línea, añade que es esclarecedora la utilización de la base aérea de Incirlik, así como la utilización que hace Gülen de su refugio en Estados Unidos y de sus conexiones con la CIA, porque ponen de manifiesto no sólo el apoyo de Estados Unidos al golpe sino su “intervención directa”.

El golpe no sólo tuvo un componente anti-popular sino pro-americano, procedente “de la misma ideología y la misma base clasista que el AKP contra el cual han tratado de dar un golpe de Estado” cuyo objetivo no era el de imponer el poder de la Cofradía Gülen, “como algunos dicen”. El objetivo era Erdogan y su entorno, es decir, el AKP dirigido por Erdogan. Se trataba de apoderarse del AKP y cambiar su dirección.

A continuación el artículo del PCT analiza la evolución del partido islamista, “creado por el imperialismo americano y la burguesía de Turquía a comienzos de los años 2000 para integrar a Turquía en el sistema imperialista e instaurar un nuevo modelo de acumulación”. Este partido es una alianza de fracciones religiosas reaccionarias unidas al imperialismo, a la burguesía y a la red Gülen “instrumentalizada por Estados Unidos para sus operaciones políticas”.

A lo largo de sus 15 años de gobierno, esa alianza ha destruido, en parte, el régimen laico, ha privatizado casi todas las empresas públicas y ha agredido a la clase obrera, dice el PCT.

Hacia 2011 el AKP se había apoderado completamente del aparato del Estado, acabando con cualquier clase de oposición en su contra. Sin embargo, en ese momento se rompe la alianza con la Cofradía, algo que Stratfor ya había previsto con antelación, según muestran los documentos de Wikileaks.

En Turquía, sostiene el PCT, se había producido un cambio en el modelo de acumulación y en la burguesía, que había comenzado a exportar capitales y debía proteger sus intereses en el exterior, para lo cual debía mantener buenas relaciones con Rusia e Irán, sin alejarse de la OTAN y la Unión Europea.

Rusia es un mercado con grandes oportunidades para los capitales turcos que, además, están muy interesados en la llegada del gas ruso y del iraní.

La burguesía turca trataba de equilibrar sus distintos intereses y nadie mejor que Erdogan representa ese intento de equilibrio. La polica expansionista de la burguesía la condujo a intentar lo que el PCT califica como “maniobras políticas independientes y fallidas” que chocaron con sus aliados, formando parte de la política de Estados Unidos en Siria.

Dentro de su política de tensión militar para cercar a Rusia, Estados Unidos no podía tolerar un aliado “indeciso e inestable” como Turquía.

Hace tiempo que la prensa imperialista ha lanzado una campaña contra Erdogan, que se ha intensificado tras el golpe. Aunque se oculta detrás de temas como la democracia y la libertad de prensa, lo que persigue es una Turquía “estable y dócil”.

Sabemos, concluye el PCT, que no son la democracia, ni la laicidad, ni la libertad, los que explican el golpe, cuyos objetivos no eran otros que la salvaguarda de los intereses del imperialismo de Estados Unidos y de la Unión Europea y desembarazarse de Erdogan.

Fuente: http://www.kp.org.tr/en

2 comentarios:

  1. Podrtian aclarar cual partido comunista de los varios de turquia y como obtener enlace al texto completo?Muchas gracias

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    1. El partido es el komunist parti y al final de este articulo pone la fuente

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