jueves, 4 de agosto de 2016

Bajo los adoquines ya no hay arena de playa

‘Sed realistas, pedid lo imposible’
En 2006 la cadena franco-alemana de televisión “Arte” difundió un documental de 50 minutos de duración sobre la infiltración de la CIA en los medios alternativos para controlar la cultura llamada “de izquierda” en diversos países de Europa. Se puede ver en este enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=58QTcf_mFag

El asunto abundaba respecto a la obra de Frances Stonor Saunders sobre la época de la Guerra Fría. El documental añadía que para infiltrar los medios alternativos, la CIA había utilizado a los nazis porque nadie mejor que un fascista sabe combatir a los antifascistas.

Con el fin de la Guerra Fría más que uno pensó que se trataba de cosas del pasado, propias de la URSS, de espías y de stalinistas paranoicos. Se equivocan. La ideología dominante es la ideología de la clase dominante y, en la época del imperialismo, esa ideología procede de Estados Unidos porque es la potencia dominante.

Las ideologías que promueven los imperialistas tienen una única cabeza pero muchos tentáculos, de tal manera que varias de esas redes que se presentan como progresistas, de izquierdas, antimperialistas, alternativas y demás son la CIA, una organización que desde su nacimiento fabrica “cultura”, “contrainformación”, “documentales”, “bibliotecas”, “periódicos”, “radios”, “organizaciones” y “protestas” muy variadas en todo el mundo.

La influencia ideológica de la CIA llega hasta hoy, hasta los nuevos tiempos digitales, de internet y las redes sociales. En Francia algunas páginas web que se presentaban con el membrete de “extrema izquierda” o “anarquistas”, como la red Indymedia en París, estaban financiadas por Soros y la Fundación Ford y una de sus administradoras, la “anarquista” Ornella Guyet había participado en un seminario organizado por el Center for the Study of International Communications y la School of Media and Public Affairs de la Universidad George Washington, un conocido centro de reclutamiento de la CIA.

En ese tipo de eventos es absolutamente habitual ver a alguien como Guyet bajo los auspicios de Lee W. Huebner, un dirigente del Partido Republicano que fue colaborador de Nixon.

En París Indymedia era un medio tan “independiente” que una vez que Sarkozy llegó al gobierno en 2007, cerró durante un tiempo porque ya no había nada que criticar.

No se trata de un caso aislado. Había más medios alternativos, como Article 11, Rue 89 y... el hoy famoso Charlie Hebdo. Incluso había organizaciones con pedigrí, como SOS Racisme, que en 2009 aparecieron financiadas por la Fundación Ford, es decir, por los mismos que financiaron a los mayores racistas que ha conocido la historia: los nazis.

La burguesía y los imperialistas crean sus propios antídotos, su propia oposición, una serie de cortinas de humo que dividen, entretienen y confunden hasta el agotamiento a las verdaderas fuerzas revolucionarias, aprovechando la desorganización, la ingenuidad y la inexperiencia de la mayor parte de las personas y el cúmulo de plumíferos que con sus firmas siempre han vestido y arropado los tinglados del imperialismo para que parezcan lo que no son.

Es cuña de la propia madera, la nefasta herencia del idolatrado Mayo del 68, del París de todas las modas, de lo que entonces se llamaba la “nueva izquierda” y de periódicos mitificados, como Libération, que hacían apología descarada del imperialismo con toda naturalidad y cuyos corresponsales crearon luego Rue89, primero como sitio alternativo y luego como el apéndice de la socialdemocracia que siempre fue, un corto recorrido del izquierdismo al derechismo sin moverse del sitio.

El nombre de la web Rue89 no es un homenaje a la Revolución de 1789 sino a algo mucho más significativo: a la caída del Muro de Berlín, los “sucesos” de la Plaza de Tienanmen, el asesinato de Ceaucescu en Rumanía... el tipo de acontecimientos por los que el imperialismo tanto habían suspirado desde 1917. Los redactores de  Rue89 percibieron una subvención del gobierno de 249.000 euros en 2009, como otra demostración de lo que entienden por “independencia” informativa.

La redacción la integran viejos perros de prensa salidos de las corresponsalías de la Guerra Fría en Moscú o Pekín, cuyas funciones intoxicadores debían travestirse, sin abandonar nunca el anticomunismo visceral, que es su verdadera seña de identidad. Uno de ellos, Pascal Riché, había sido redactor-jefe de la página de opinión de Libération, el buque insignia del izquierdismo francés. Es miembro de la Fundación Franco-Americana, la principal organización dedicada a fortalecer los lazos de amistad entre Estados Unidos y Francia, o en otras palabras, el imperialismo en estado puro.

Los formatos de la izquierda divina se reciclan para que parezcan siempre nuevos, diferentes y, sobre todo, críticos. Cuando se destapó Indymedia París, apareció paris-luttes.info, el típico batiburrillo con los lugares comunes favoritos de la pequeña burguesía radicalizada, servidos por intelectuales pedantes, el origen de cuyo crédito nadie conoce.

Es el tipo de lameculos que en España asociamos con sujetos de la calaña de Alba Rico y el elenco de firmantes de Alliberament99 cuya virtud es siempre la misma, ponerse del lado del imperialismo, y cuya tarea también es siempre la misma: cómo justificar su servilismo.

2 comentarios:

  1. Excelente informe.

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  2. Que no se nos olvide estos otros " La plataforma Solidarnosc, representa a las tradicionales fuerzas reaccionarias, portadoras de ideas trotskistas,anarco-sindicalistas , socialdemócratas y democristianas unidas en una plataforma ideologica que niegan el socialismo." Edward Gierek, Primer secretario del Partido Obrero Unificado Polaco, Año 1980.

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