lunes, 18 de julio de 2016

La carnicería que se ocultó tras los atentados de noviembre en París

Interior del Bataclán tras la matanza
Tras los atentados de noviembre del año pasado en París en la sala de fiestas Bataclán, en Francia se creó una comisión de investigación parlamentaria cuyas conclusiones se publicaron el día 5 de este mes. Ocupan casi mil páginas con los interrogatorios de 190 testigos a lo largo de cinco meses de investigación.

Como las noticias para la burguesía son de usar y tirar, igual que todo lo demás, nunca más se supo, ni de los atentados ni de la comisión de investigación, a pesar de que hay episodios extraordinariamente sorprendentes, de los que los medios nunca hablaron.

Uno de ellos son los actos de barbarie cometidos por los asesinos dentro de la sala de fiestas que, hasta ahora, eran sólo un rumor. La investigación confirma, por el contrario, que durante las cuatro horas que los matarifes estuvieron dentro del local, no sólo mataron a todo el que pudieron, sino que los mutilaron salvajemente.

El padre de uno de los fallecidos confirma que a su hijo le cortaron los testículos y se los metieron en la boca. También asegura que le abrieron el vientre en canal, desparramándose las vísceras. Cuando llegó a la morgue para ver el cadáver de su hijo trataron de disuadirle de que lo hiciera y, al final, sólo le enseñaron el costado izquierdo.

No es el único caso. A otros les hicieron lo mismo. En algunos casos les arrancaron los ojos. Sin embargo, el prefecto de policía de París, Michel Cadrot, dice a la comisión parlamentaria que no tiene “ninguna constancia” de las mutilaciones y que en el local no había ningún cuchillo ni instrumento para descuartizar los cadáveres.

Otro funcionario de la Brigada Crminal que estuvo presente en el lugar de los hechos le desmiente al prefecto y dice que los heridos gemían a causa de las heridas. Un diputado le pregunta entonces si las mutilaciones se llevaron a cabo en el segundo piso del local y el policía asiente. Dice que en el piso inferior sólo había heridos de bala pero que los gemidos de los mutilados eran diferentes de los heridos del piso inferior.

Muchos cuerpos no fueron mostrados a sus familiares porque padecían decapitaciones, degollamientos y destripamientos, continúa relatando el policía ante la comisión. Las mujeres también sufrieron mutilaciones genitales, hasta el punto de que muchos policías rompieron a llorar y a vomitar ante la horripilante escena.

En el lugar de los hechos se tomaron muchas fotos que, dos días después de los hechos, la policía impidió divulgar. Los políticos y periodistas desencadenaron una campaña contra los medios alternativos que publicaron las primeras fotos del interior del local. Incluso algunos medios convencionales, como M6, fueron acusados de connivencia con la extrema derecha por difundir imágenes de la matanza o de falta de respeto al duelo y a la dignidad de las familias.

A nosotros este tipo de imputaciones nos parecen justas, pero la campaña no trataba de eso; no se trataba de hablar de si las fotos se debían publicar o no sino de lo que realmente ocurrió en el interior de la sala de fiestas Bataclán. Finalmente, no sólo se censuraron las fotos sino que se impuso el silencio sobre las mutilaciones.

Twitter y Facebook fueron los primeros en imponer la censura, borrar las fotos e imponer una censura absoluta. Ocho meses después, cuando la comisión parlamentaria ha confirmado la barbarie, el acontecimiento tampoco ha recibido la atención en los medios. El duelo ha acabado pero la censura sigue.

Afortunadamente, en Francia cada vez son más los familiares de las víctimas que se están querellando contra el Estado, como responsable en última instancia de la ola salvaje de yihadismo. En el caso de Bataclán, se sabe que en las inmediaciones de la sala de fiestas había una patrulla del ejército que dejó pasar a los asesinos y permaneció pasiva durante las cuatro horas que permanecieron dentro. “Haremos todo lo posible por lograr una condena del Estado francés”, ha declarado la abogada de los familiares afectados.

No sería la primera vez que los tribunales reconocen que, en efecto, el Estado no es víctima sino responsable de los atentados yihadistas en Francia. Por ejemplo, en el “Caso Merah”, autor de una matanza en 2012 en Toulouse, el tribunal administrativo de Nîmes acaba de condenar a Estado como responsable de una de las muertes.

1 comentario:

  1. sin ofender, no se si os habeis dado cuenta de que es 18 de julio y que hace exactamente 80 años franco dio su golpe de estado, lo digo sin ofender, es para que prepareis un buen articulo al respecto

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