viernes, 10 de junio de 2016

La siempre extraña luna de miel entre Rusia e Israel

Netanyahu ha viajado a Moscú, donde permanecerá dos días entrevistándose con Putin, Lavrov y otros altos dirigentes de Rusia. Este año es la cuarta vez que conversarán Netanyahu y Putin. El dirigente sionista sólo ha coincidido con Obama una única vez...

El motivo no puede ser más alegórico: es el 25 aniversario de la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países, interrumpidas en 1967 como consecuencia de la Guerra de los Seis Días. Entonces aún existía la URSS.

Siempre se alude a los estrechos vínculos entre Israel y Estados Unidos, pero con Rusia los vínculos lo son aún más. En Israel se habla casi tanto ruso como hebreo. La mayor parte de los israelíes son originarios de Rusia y los antiguos países de la URSS, de donde fueron emigrando en oleadas sucesivas desde el surgimiento del nuevo Estado en 1948.

La existencia del Estado de Israel resultaría impensable sin el reconocimiento diplomático de la URSS en 1948 y el posterior apoyo militar cuando estalló ola primera guerra contra los países árabes.

Lo más sorprendente es que, con excepción del lapsus de 1967 a 1991, la URSS y luego Rusia hayan podido mantener buenas relaciones con los países árabes sin merma de las relaciones con Israel, hasta hoy mismo.

El motivo real de la visita, aparte de las solemnidades oficiales, es la cooperación militar entre ambos países en Oriente Medio. Se trata de poner en marcha un mecanismo “no conflictivo” para asegurar que los aviones rusos puedan operar libremente encima de la frontera con Siria.

Hay otras cuestiones en la agenda, como la lucha común contra el terrorismo (¿a qué llaman “terrorismo” Israel y Rusia), las relaciones israelo-palestinas o el mantenimiento del alto el fuego en Siria. Un medio tan solvente como Sputnik llega a sugerir que “Rusia puede reemplazar a Estados Unidos como el primer aliado de Israel en Oriente Medio”.

En la misma información Sputnik se enorgullece al recordar que las relaciones de Rusia con Israel no se han visto entorpecidas por las relaciones con Irán y Hezbollah, ni siquiera cuando Moscú vendió SS-300 a Teherán.

En el otro costado, el Jerusalem Post destaca las palabras de Netanhayu en las que reconoce que Rusia es una potencia mundial y, sobre todo, que las buenas relaciones entre ambos países se mantienen a pesar del bloqueo impuesto por Estados Unidos. Los israelíes siempre son los únicos que pueden olvidarse de seguir las instrucciones que llegan al mundo entero procedentes de Washington. Ni siquiera la Unión Europea se puede librar de esa pesada carga.

Dicho bloqueo fue impuesto en 2014 con la excusa de la anexión de Crimea y entonces Israel se abstuvo en la votación de condena de la Asamblea General de la ONU. Este tipo de expresiones diplomáticas hubieran puesto a cualquier otro país dentro del Eje del Mal, pero con Israel siempre hay que hacer una excepción. Las reglas nunca van con ellos. Siempre tienen dos varas de medir.

1 comentario:

  1. "¿Obama y Putin van a repartirse el Medio Oriente?
    En un artículo publicado en Rusia el 26 de enero de 2013, Thierry Meyssan expone el nuevo plan de partición del Medio Oriente en el que trabajan actualmente la Casa Blanca y el Kremlin. El autor revela los principales parámetros de la negociación en marcha sin emitir juicios sobre la posibilidad de un acuerdo definitivo ni sobre su aplicación. El interés de este artículo reside en que permite la comprensión de las ambiguas posiciones de Washington, que está empujando a sus aliados hacia un callejón sin salida para imponerles próximamente una nueva distribución de cartas que simplemente los deja fuera del juego[...]"
    http://www.voltairenet.org/article177603.html

    ResponderEliminar