jueves, 9 de junio de 2016

El Ministerio de La Verdad ya ha llegado

Por fin. Ya era hora. Estábamos un poco confusos por las noticias, pero ahora vamos a conocer La Verdad que tanto ansiamos: los congresistas de Estados Unidos van a discutir un proyecto de ley de lucha contra la “propaganda extranjera” presentado por Adam Kinzinger y Ted Lieu (1).

En Francia ya existe. El gobierno de Manuel Valls ha creado una página web para desmentir las informaciones equivocadas, los errores, los rumores, las teorías de la conspiración, los bulos, las difamaciones y demás maguferías. Cuando alguien quiera saber La Verdad debe acudir a ella y, en su defecto, a la Wikipedia.

Pero a los congresistas Kinzinger y Lieu sólo les preocupan las mentiras que llegan de fuera, por lo que va a quedar sin regulación la propaganda autóctona, es decir, aquellas mentiras que ellos trasladan a los medios de comunicación extranjeros y la que fabrican para sí mismos. Sólo la CNN, el New York Times, Life, Boston Globe, Radio Liberty, Washington Post y Play Boy cuentan La Verdad.

Al centrarse sólo en la propaganda extranjera, es evidente que se trata de una medida de guerra porque toda guerra empieza con la propaganda de guerra, es decir, con un diluvio de mentiras, falsedades y calumnias.

“Una gran parte de la información que se obtiene en la guerra es contradictoria, otra parte más grande es falsa y la parte mayor es, con mucho, dudosa”, escribió Clausewitz.

Vivimos tiempos de pura intoxicación sicológica de masas, a gran escala, y los peores son, con diferencia, precisamente esos que quieren librarnos de ella. Son como esos chorizos que, para despistar gritan “¡al ladrón!” después haberle robado el bolso a la anciana.

La propaganda se ha convertido en un asunto militar de primer orden. “La desinformación y la manipulación extranjeras amenazan la seguridad y la estabilidad” del mundo entero, dicen los congresistas.

“De Ucrania al Mar de China Meridional, las campañas extranjeras de desinformación expanden sentimientos anti-occidentales, manipulación la percepción del público alterando los hechos sobre el terreno y perjudicando la democracia y los intereses de Estados Unidos”, ha declarado Lieu (2).

No obstante, el congresista no oculta contra qué país se dirige su proyecto de ley, Rusia, al que califica como “la amenaza más importante”.

“Rusia sigue ocultando su desinformación y sus mentiras, minando a Estados Unidos y sus intereses en lugares como Ucrania y alimentando la inestabilidad en esos países”, ha manifestado por su parte Kinzinger en un comunicado publicado en su sitio oficial en internet.

Los sicólogos de la CIA inventaron el término “teoría de la conspiración” para desacreditar las versiones alternativas sobre la muerte de Kennedy. Ahora se han propuesto, por fin, acabar con ellas para siempre, y cuando la CIA se propone algo... ¡Temblad magufos! ¡La culpa de los chemtrails la tienen los rusos!

(1) http://kinzinger.house.gov/news/documentsingle.aspx?DocumentID=399320
(2) http://www.zerohedge.com/news/2016-06-07/propaganda-bill-congress-could-give-america-its-very-own-ministry-truth

No hay comentarios:

Publicar un comentario