martes, 12 de abril de 2016

Los transgénicos conducen al suicidio a 300.000 campesinos en India

Massimo Mazzucco

El gobierno de India ha decidido poner fin a la explotación por Monsanto del cultivo de algodón sobre su suelo, disminuyendo el porcentaje de royaltis pagados, cercanos al 70 por ciento de las semillas.

“Es el momento de poner fin a esta avidez basada en los porcentajes”, ha declarado el ministro indio de Agricultura Sanjeev Kumar Balyan.

Imponiéndose en el mercado de semillas genéticamente modificadas, Monsanto ha llegado a controlar el 90 por ciento de la producción india de algodón y a suministrar sus productos a más de 7 millones de pequeños campesinos independientes.

Pero el coste de los royaltis, sumado al elevado precio del grano y a los costos adicionales ligados a ese tipo de cultivo, han llevado a la quiebra a centenares de miles de pequeños campesinos.

El problema principal de los cultivos genéticamente modificados está en al hecho de que requieren una cantidad de agua para la irrigación bastante superior a la normal y eso engendra, evidentemente, costos adicionales para los pequeños campesinos locales que a menudo viven en regiones pobres en agua.

Alexis Baden-Mewyer, director de Organic Consumers Association, afirma que el costo del cultivo del algodón genéticamente modificado es un 8.000 por ciento más elevado que el del algodón normal. El problema es que los granos de algodón normal ya no se pueden encontrar en India, precisamente porque Mosanto ha tomado el control casi total del mercado.

Tras haber sido obligados a pasarse al cultivo de algodón genéticamente modificado, los pequeños campesinos indios han sido obligados a endeudarse para continuar. Y el suicidio del cultivador indio que pierde sus propias tierras porque es incapaz de devolver sus deudas figura entre los diversos hechos cotidianos.

Según cifras de la Oficina Nacional del Crimen, cerca de 290.000 campesinos indios se han suicidado en el curso de los últimos 20 años. Naturalmente, todos no se han suicidado por haber adoptado cultivos genéticamente modificados, pero es claro que estamos en presencia de cifras exorbitantes.

Hoy el gobierno indio ha decidido intervenir, tratando al menos de calmar la situación desde el punto de vista de los royaltis. Pero Monsanto, en luchar de inclinarse, ha reaccionado denunciando en los tribunales a la comisión gubernamental que la quiere privar de sus beneficios, sosteniendo que “el gobierno no tiene derecho de interferir en las reglas del libre mercado”.

Para quienes quieran degustar lo que podría ocurrir en Europa con el TTIP, gracias al cual las multinacioinale podrían denunciar ante un tribunal a los gobiernos que obstaculicen sus negocios, el caso Monsanto en India puede ser rico en enseñanzas.

Fuente: http://www.luogocomune.net/LC/index.php/18-news-internazionali/4368-suicidio-da-monsanto

1 comentario:

  1. Curioso, hace apenas una semana, por comentar esto mismo a un personaje de IU, no solo se rió de mi, sino que me dijo mas o menos con estas palabras: "las multinacionales de los transgénicos son las que van a quitar el hambre en los paises pobres". Así que no sabeis cómo me he alegrado de ver que no soy una "magufa ricachona", entre otras cosas.
    Abajo el imperialismo!!
    Viva la Revolución Socialista!!

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