lunes, 25 de abril de 2016

La Unión Europea lava su mala conciencia dando dinero a Turquía

De aquí a julio la Unión Europea entregará 1.000 millones de euros a Turquía para sufragar proyectos que tiendan a mejorar las condiciones de vida de los refugiados sirios en Turquía, según anunció el sábado el comisario europeo Frans Timmermans, que visita aquel país.

Es literalmente así: la Unión Europea no pretende solucionar el problema de los refugiados sino mejorar sus condiciones de vida en esos nuevos campos de concentración, es decir, que sigan siendo refugiados toda su vida.

Junto con Merkel, el Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk y otros dirigentes de la Unión Europea, el comisario visitó un campamento de refugiados y un centro de proyección de la infancia en el sur de Turquía, en la provincia de Gaziantep, muy cerca de la frontera con Siria.

Además del circo organizado en una visita tan mediática y propagandística, Timmermans no se privó de largar una de las estupideces mayores que se van escuchar en este siglo: “El mayor desafío que tienen los sirios es la educación”.

No sabemos si se refería a todos los sirios o sólo a los refugiados. Tampoco aclara si considera que la educación de los sirios es “buena” o “mala” (posiblemente esta última) y sólo le faltó decir que ahí estaba el origen de la guerra, por lo que la paz se conseguirá con un buen sistema educativo... en Turquía.

Ciertamente, no hay comentarios que estén a la altura del payaso de Timmermans, salvo que haya pretendido decir que a los refugiados hay que recibirles a tiro limpio, como acostumbra el ejército turco.

Pero el motivo de la visita de los dirigentes de la Unión Europea a Turquía no fueron los campos de refugiados que hay junto a la frontera con Siria, sino el de entrevistarse con el Primer Ministro turco Ahmet Davutoglu.

El plan alemán no es el cortar el flujo de refugiados que llegan a Europa porque necesita mano de obra barata. Lo que quiere el regular y controlar el número de los que llegan, para lo cual va a adelantar las oficinas europeas hasta Turquía, cuyos funcionarios actuarán como delegados de Schengen en las fronteras avanzadas de la Unión Europea.

La segunda de las estupideces del día llegó cuando Merkel aseguró que Turquía era el “mejor ejemplo” de la manera en que se debe tratar a los refugiados, que fue la manera ridícula de justificar el cheque que le entregaron a Turquía como anticipo de la colaboración mutua.

Por lo tanto, de las declaraciones de sus capitostes se deduce que la Unión Europea no vislumbra el final de la guerra en Siria, ya que tiene intención de instalar escuelas para los niños sirios... en Turquía pagadas con dinero europeo, rodeadas de alambradas, de policías y militares armados hasta los dientes...

¿Por qué no las instala en Siria y entrega el dinero al gobierno de Damasco?

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