sábado, 30 de abril de 2016

En el paso fronterizo de Elenovka, el Donbas sigue escondiendo a sus víctimas

Karine Bechet-Golovko

El miércoles por la noche el ejército ucraniano disparó contra una fila de vehículos detenidos que esperaba en la entrada del puesto fronterizo entre Donbas y Ucrania. El resultado fue de 4 muertos, entre ellos una embarazada, 8 heridos y casas afectadas y un hospital. Este crimen de guerra, del que nadie habla, ha sido sin embargo planificado, fríamente, y ejecutado también fríamente.

Los puntos de paso entre el Donbass y Ucrania están cerrados por la noche. La gente llega en coches, estacionan y esperan tranquilamente a pasar por la mañana. Es una costumbre habitual, y es lo que hacían los que esperaban a la entrada del puesto fronterizo de Elenovka. Lo que no sabían es que algunos días antes, Ucrania había efectuado algunos disparos de reconocimiento, al menos tres, teniendo en cuenta los cráteres hallados cerca de la zona de tiro. Son disparos que permiten corregir las coordenadas de tiro, afinándolas. Sin olvidar que la víspera un dron efectuó un vuelo de reconocimiento.

En la noche del miércoles, a las 2:45 de la mañana, los disparos fueron acertados. Los vehículos y sus pasajeros dormidos fueron sacados de su sueño por disparos de mortero, pero algunos no tuvieron tiempo de despertarse. La OSCE, avisada, no quiso en principio presentarse, pero finalmente asistió durante el día.

Las autoridades de Donetsk no descansarán hasta que no identifiquen a los responsables de este crimen de guerra. Las explicaciones varían: clausurar el paso antes de las fiestas de Mayo, que son ideológicamente muy sensibles para el poder en Ucrania, especialmente los riesgos de arrebato patriótico ante el 9 de Mayo, sin contar el triste aniversario de Odesa. A Odesa y a Saakachvilli han llegado ya algunos centenares de miembros de la Guardia Nacional para mantener el orden.

Igualmente se tiene en cuenta la parálisis en la que se encuentra el poder ucraniano, añadido a la ejecución de los acuerdos de Minsk, poniendo así en la palestra los grupos extremistas. Los ucranianos evidentemente niegan toda implicación: los habitantes del Donbas se han bombardeado ellos mismos, algo que se ha convertido en costumbre. Es algo de lo que no merece la pena hablar.

[...] Hay que decir que la Unión Europea admite la ausencia de visas y la integración de este país tan altamente democrático. Si la realidad no se corresponde con el discurso, se esconde la realidad.

Al final ¿qué queda del alto el fuego? Sangre, pero un poco menos. Tanques, pero algunos menos. Muertos, pero unos pocos menos. Si lo he entendido bien, el alto el fuego es cuando una parte dispara sobre otra que está a la defensiva y cuando la gente sigue muriendo... sólo que un poco menos. ¿Quisiera alguien decirme cuantas víctimas hay que alcanzar para que suponga la ruptura del alto el fuego?

Fuente: http://www.comite-valmy.org/spip.php?article7100

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