jueves, 21 de abril de 2016

El comunismo de guerra

José Guillén

El comunismo de guerra como expresión económica del estado soviético, hay que encuadrarlo en una situación histórica y determinada por unos factores muy delimitados, los cuales hemos resumido en los siguientes:

- La reestructuración de la economía rusa tras la revolución de 1917. Esto es, el paso de una economía capitalista a la construcción de una economía planificada socialista, la cual además es la primera experiencia histórica de dicha configuración y trajo muchos problemas a la hora de su planteamiento.

- El inicio de la guerra civil contra los ejércitos blancos y las potencias imperialistas dentro de la propia Rusia (1917-1923).

- A pesar de la salida de Rusia del conflicto interimperialista (I guerra mundial), esta seguía produciéndose fuera de sus fronteras, pero obviamente seguía repercutiendo en su economía, por la falta de comercio externo que esta traía consigo.

Tras la revolución de octubre, los días 26 y 27, se establece el “Proyecto de Decreto Sobre el Control Obrero”, en la cual se establecen las siguiente pautas a la hora de tratar como se va a empezar a configurar el control político del proletariado de la economía:

1. Los obreros, pasan a controlar la producción, conservación y compraventa de todos los productos y materias primas en todas las empresas (De más de cinco obreros y empleados en conjunto)

2. Los obreros ejercerán su poder, a través de sus representantes de su propio centro de trabajo, los cuales serán elegidos en una asamblea general.

3. Queda prohibido la interrupción del trabajo de una empresa o industria de importancia nacional, sin la autorización de dichos representantes.

4. Todos los documentos sobre finanzas, los almacenes, depósitos u objetos materiales en general, están a total disposición de los representantes para su reparto.

5. Los únicos que pueden revocar la decisión de los representantes, son los congresos de los sindicatos.

6. Los representantes deben responder ante el Estado, del funcionamiento de la empresa, la ocultación de bienes, acumulación privada etc., será castigada.

7. Las empresas de importancia nacional pasan a ser todas las que trabajan para la defensa o subsistencia de las masas (Industrias de primera necesidad).

8. Otras reglas más concretas de cada empresa, pasan a ser decisión de los soviets, comités de fabrica o de obreros de cada una en particular [1].

A grandes rasgos, ésta es la primera ley que se establece para cómo empezar a organizar la producción a nivel de toda Rusia, cómo se va a empezar a ejercer ese control de los obreros, pero claro la situación de guerra civil que veremos más adelante, desencadena que muchas de estás partes se vean contradichas durante este período. Por tanto podemos hablar del comunismo de guerra como la forma de aplicar la economía socialista (con estos postulados como punto de partida) durante la época de la guerra civil rusa. Ahora pasaremos a detallar como se aplica esto en los sectores de mayor importancia dentro de la producción.

Antes de pasar a eso, también es importante hablar del concepto de alianza obrero-campesina que se da en el propio estado soviético, el cual para muchos autores lo tienen más por una consigna que como una práctica real, algo que pretendemos empezar a desmentir con este trabajo, pero para comprender como va a ser la planificación de la economía agraria, hay que entender primero este binomio obrero-campesino que es la base esencial del estado soviético.

Después del II Congreso de los Soviets de toda Rusia, lo que se crea es el conocido como “Gobierno Obrero y Campesino”, como base del nuevo poder que está apareciendo en la zona de Petrogrado, Moscú etc. cuyo nombre que adquiere es el de “Consejo de Comisarios del Pueblo”. Obviamente cuando se refieren a campesinos, se refieren a pequeños campesinos y ciertos sectores del mediano campesinado (aunque estos tienen un tratamiento específico, que ya hablaremos más adelante de el), en cuanto a los jornaleros, no termina de quedar claro si entran dentro del campesinado o de los obreros (Puesto que no poseen tierras, su trabajo es el de un proletario pero su medio de vida es el campo). Con esto lo que se intenta conseguir es muy claro, en aquel entonces la diferencia campo-ciudad era desorbitada y las comunicaciones en Rusia, nefastas, por lo tanto se insta a que los campesinos tomen el poder en sus zonas determinadas y los proletarios en las suyas, y cada uno organizará su economía de acuerdo a sus condiciones concretas, pero claro, esto en un proceso de guerra, hace que las disfunciones entre el medio rural y la ciudad, se puedan ver agudizadas y que la supuesta relación de apoyo, se vea frenada y acelere las contradicciones [2].

Lenin tiene que plantear entonces, una alianza muy concreta con los eseristas de izquierda (socialdemócratas), respecto a la situación campesina, pues ellos eran los que tenían más influencia en el campo, por tanto respeta sus propuestas mientras no interfiera en la construcción del socialismo, aunque como veremos después, llega un punto en que esta alianza no da más de si y se tienen que tomar medidas totalmente distintas (que será la aplicación del comunismo de guerra al campo) [3] [4].

Ahora pasemos a tratar como se tratan las aplicaciones del comunismo de guerra a cada uno de los sectores estratégicos que he considerado como los más importantes (Agrario, Bancario, Militar e Industrial):

- Agrario:

La tarea del reparto de la tierra, fue el punto clave y más complicado de tratar dentro de la implantación del socialismo dentro de ese espacio, debido a que existían distintas tendencias, como la de los ya mencionados eseristas, los cuales defendían que lo que debía existir era un reparto igualitario de la tierra, algo que entraba en contradicción con la línea bolchevique pero que sin embargo aceptaron por los motivos ya explicados anteriormente. Aquí el trabajo obligatorio que ya se había aplicado en las ciudades, no se podía aplicar, porque muchos campesinos aún mantenían sus tierras y resultaba imposible el centralizarlas todas en una misma producción [5].

Los Kulaks, se dedicaban así a acumular el trigo que era un medio de primera necesidad y a usarlo para su propio enriquecimiento vendiéndolo a precios inflados, puesto que no existía una buena reglamentación para acabar con este problema, también se guardaban excedente y esto en una situación de hambre fruto del conflicto bélico, esto hizo la situación insostenible [6]. Aquí es donde se produce la ruptura definitiva con los eseristas en el campo, puesto que estos últimos culpaban a los obreros industriales de robarle el grano a los campesinos y se apoyaban en los kulaks para mantener su influencia, algo que los bolcheviques no admitieron y por ellos impusieron como obligatorio que todo el excedente de trigo pasara a ser de control estatal y no del campesinado, para así poder repartirlo y administrarlo de manera más planificada para acabar con el hambre, esto obviamente no hizo que los campesinos se posicionaran del lado de la revolución y no hizo desaparecer la política de los kulaks, pero fue el problema más grande que tuvo que hacer frente la revolución socialista. Además la política del reparto igualitario de la tierra desaparece finalmente y se expropian muchas tierras a los medianos campesinos (previo pago de una indemnización, lo que le diferencia de la expropiación de los terratenientes). Y por último en el VI congreso de los soviets, se unifican los comités y los comités de campesinos, pasan a ser soviets, con la intención de “proletarizar” a éstos [7].

- Bancario e Industrial:

En cuanto a la situación de los bancos y de las sociedades que aún mantenían cierta organización de carácter privado, las medidas adoptadas son conforme a la situación que dan la guerra y el hambre, haciendo que se recojan las siguientes medidas en el llamado “Proyecto de Decreto sobre la puesta en práctica de la Nacionalización de los Bancos y las medidas indispensables derivadas de ella”. Puntualizar antes que las medidas que aquí se recogen no afectan solamente a la labor de los bancos, si no también se habla de medidas que se aplican al mundo del trabajo:

1. Todas las empresas de sociedades anónimas pasan a pertenecer al Estado.

2. Los miembros de los consejos de administración y directores deben seguir dirigiendo los asuntos de la empresa, cumpliendo la ley de control obrero (de la que hablábamos a principio del trabajo), presentando las acciones en el Banco del Estado y documentos sobre el funcionamiento de la empresa a los soviets.

3. Quedan anulados los empréstitos del Estado (préstamos que el Estado hace a una empresa o sociedad), tanto al extranjero como dentro de las propias fronteras.

4. Se implanta el trabajo general obligatorio tanto para hombres como para mujeres (Entre 16 y 55 años).

5. Las clases acaudaladas están obligadas a rellenar las cartillas de consumo y trabajo y presentarlas ante los soviets.

6. Todos los ciudadanos deben unirse a una sociedad de consumo, para tener controlados el reparto de alimentos y otros productos. Las clases acaudaladas se ven obligadas a realizar los trabajos que les manden los soviets para estas sociedades. Los comités de reparto, transporte y comunicación (ferrocarriles en esencia), cumplirán esta ley bajo el control de los Soviets.

7. Los obreros ferroviarios están obligados a mejorar el transporte y a hacer que los envíos se cumplan conforme a la planificación que hagan los soviets de las necesidades concretas.

8. Las organizaciones obreras, sindicatos de empleados y los soviets locales están obligados a incorporar las empresas que están abandonadas a trabajos útiles para la obtención de productos necesarios, búsqueda de materias primas etc.

9. Las clases acaudaladas están obligadas a guardar todo su dinero en metálico en el Banco del Estado, el cual les proporcionará la suma que ellos necesiten a la semana según decida el soviet local (aunque con un máximo de 100 ó 125 rublos semanales).

10. Se cambiará la moneda en circulación por otra para evitar fraudes al estado, los que defrauden al estado serán juzgados con una pena de confiscación de todos sus bienes.

11. Lo mismo, encarcelamiento, envío al frente o trabajos forzosos, para los saboteadores, especuladores y funcionarios huelguistas.

12. Los sindicatos junto a los soviets locales, crearán grupos de controladores de esta ley, para preservar la cantidad y calidad del trabajo [8].

De todas estas tesis de este decreto, podemos extraer una serie de conclusiones que vamos a intentar explicar a continuación:

a) Se termina de hacer la aceleración y estatalización de las empresas que no habían sido pasadas al control del poder soviético. Esto por tanto trae una aceleración dentro de la construcción del socialismo en Rusia, pero obviamente conlleva un impedimiento a la hora de hacer a las masas partícipes de este logro, puesto que el control a mano de los obreros debido a la situación de guerra ha sido obligado por parte de una instancia superior y no han sido los propios obreros los que con su experiencia han adquirido el poder en la misma. De ahí que se tengan que redirigir muchas de las responsabilidades que en otros casos irían a los comités de fabrica o de empleados a los soviets.

b) El Establecimiento del trabajo obligatorio, el cual puede ser interpretado de manera bastante negativa. Sin embargo, debemos tener claro que nos movemos en un momento donde hacer frente a la guerra es lo principal y se deben tomar estas medidas de extremada urgencia, sin embargo esto no excluye de la educación a la juventud, es más, es en esta época donde los movimientos artísticos y culturales crecen con mayor fuerza (se crea la primera ley de educación obligatoria, sobre regulamiento de bibliotecas etc.)

c) Toda la industria así como los transportes y la comunicación pasan a control de los soviets. Esto hace que absolutamente toda la producción soviética de aquellos momentos se centre en la guerra, el tener bien controlado que los alimentos y productos de primera necesidad, lleguen a los obreros es primordial para los revolucionarios por lo tanto todos los esfuerzos se centran en ese frente y el de desarrollar la industria de guerra para tener bien abastecido al frente. En esto por tanto la libertad para los obreros de controlar su producción de sus fábricas queda obsoleta, pero obviamente las necesidades del momento son primordiales y no se podía correr el riesgo de que los saboteadores pudieran interrumpir la producción y hacer que el hambre se extendiera por todo el estado socialista.

-Militar:


En cuanto a lo que la industria militar se refiere, la producción sufre un receso bastante importante, en términos comparativos respecto al año 1913, desciende de 100 millones de toneladas a 21 millones en el año 1921. Esto es debido a que se contaba con un gran cantidad de armamento acumulado y expropiado durante la revolución a las tropas zaristas que habían incrementado considerablemente su realización debido a la I guerra mundial, por lo tanto, se prefiere el perfeccionamiento en ciertos aspectos como en el armamento pesado, más que la acumulación desenfrenada de un armamento que además de ser caro de producir debido a la pérdida durante la guerra de minas de Hierro en la zona del Volga, suponía poner en segundo plano a la industria de primera necesidad.

A modo de conclusión introduciremos este cuadro para entender como fue la transformación de la industria a niveles cuantitativos durante los períodos de 1913 a 1921:

De esto nos sirve para concluir que si bien el crecimiento económico se vio muy frenado, al igual que el de la población que sólo en 1940 pudo recuperar la población que perdió durante la guerra, tampoco podemos separar esta situación de las condiciones materiales que se dieron. El comunismo de guerra fue la solución arriesgada pero necesaria para la confrontación contra el imperialismo y la reacción blanca, prueba de su eficacia fue que se venció y se expulsó a estas fuerzas de dentro de la nueva Rusia Soviética y la revolución se consiguió expandir al resto del territorio.

La centralización de toda la economía no pudo hacerse de otra forma pues era necesaria para que no se pasarán grandes hambrunas (aunque es innegable que se pasaron), pero los efectos de no haber tomado estas medidas pudieron haber sido mucho peores a los que de verdad fueron. La economía Rusa no estaba bien desarrollada en la época capitalista y muchos de sus sectores como el del ferrocarril, no estaban preparados para ser nacionalizados pues no se había acumulado aún el suficiente capital para que pasarán a control obrero y que no se pasarán problemas, pero todos estos errores fueron en cierto modo solucionados con la aplicación de la Nueva Política Económica (NEP) y posteriormente consolidados durante los Planes Quinquenales.

Notas:

[1] Lenin, V.I. (1917), Proyecto de Decreto sobre el Control Obrero, Progeso, Moscú.
[2] Lenin, V.I. (1917), La Alianza de los obreros y de los campesinos trabajadores y explotados, Progeso, Moscú pp. 176-178.
[3] Ibídem.
[4] Lenin, V.I. (1917), Respuestas a las preguntas de los campesinos, Progeso, Moscú p.175.
[5] Lenin, V.I. (1917), La Alianza de los obreros y de los campesinos trabajadores y explotados, Progeso, Moscú pp. 176-178.
[6] Lenin, V.I. (1918), El Hambre, Progeso, Moscú p. 75.
[7] Lenin, V.I. (1918), Discurso en una reunión de delegados de los comités de campesinos pobres de las provincias centrales pp. 174-178.
[8] Lenin, V.I. (1917), Proyecto de Decreto sobre la puesta en práctica de la Nacionalización de los Bancos y las medidas indispensables derivadas de ella pp. 190-192.

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