miércoles, 6 de abril de 2016

Del Canal de Panamá al Canal de Nicaragua

Es imposible desvincular los Papeles de Panamá de la protección del gobierno ruso a Edward Snowden, quien divulgó el espionaje masivo en el mundo de la Agencia de Seguridad Nacional, que es el golpe político más severo que haya recibido el gobierno de Estados Unidos.

¿Qué hay detrás de los Papeles de Panamá? Un trasfondo geopolítico. Dentro de esta línea de pensamiento se puede ubicar a México y Centroamérica. Hay un vaso comunicante en la región con Rusia y China. Los países de América Latina iniciaron hace poco más de un lustro un acercamiento a Rusia y China, enfocado últimamente en la financiación del Canal de Nicaragua, un proyecto de 40.000 millones de dólares que concesionó el gobierno de Daniel Ortega –cercano a Moscú– a China por 50 años, que uniría por mar y tierra a los océanos Pacífico y Atlántico, y tendría ferrocarril, oleoductos y dos aeropuertos, que aplastaría la infraestructura del Canal de Panamá.

El Canal de Nicaragua convertiría en realidad un viejo sueño americano que lo pensó originalmente en el Istmo de Tehuantepec. Estados Unidos acariciaba desde finales del siglo XIX controlar esa ruta y estuvo dispuesto a pagar 15  millones de dólares por la tierra entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos. Casi 80 años después, el presidente José López Portillo impulsó el Proyecto Alfa-Omega que los conectaría, pero nunca se inició la construcción del nuevo canal. En el gobierno de Vicente Fox hubo otro intento, pero varios gobiernos en el sur se opusieron porque, alegaron, de abrirse esa ruta marítima, el país quedaría partido, y los estados más pobres para siempre condenados al abandono.

Nicaragua fue la alternativa a Panamá, pero no bajo control estadounidense sino chino y con capitales rusos, prometidos por Putin a Ortega junto con armas y equipo militar para proteger la obra. Putin fue uno de los principales objetivos de la filtración de evasión fiscal, pero estuvo acompañado. Deng Jiagui, cuñado del presidente de China, Xi Jinping, y varios miembros de su familia fueron señalados de haber establecido empresas en paraísos fiscales vía Panamá, donde se han establecido los apalancamientos financieros para el Canal de Nicaragua, que ha sido visto negativamente por Estados Unidos, que ha venido reaccionando ante la expansión china y la creciente presencia rusa en la región.

Una expresión de su respuesta fue en México. Los únicos tres proyectos multimillonarios que no han podido cuajar en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto por las presiones de Washington, fueron el macrodesarrollo turístico y de infraestructura en Cabo Pulmo, Baja California Sur; el megacentro comercial Dragon Mart en Cancún, y el tren rápido México-Querétaro, donde el dueño de la constructora Higa, Juan Armando Hinojosa, muy cercano al Presidente, armó un grupo con empresas chinas para construirlo. Hinojosa, de los mexicanos mencionados en la investigación, es a quien más atención pusieron.

En un artículo publicado en la edición de invierno en la revista Americas Quarterly, en diciembre de 2015, sobre el declive del poder de Estados Unidos, la experta en la Guerra Fría, Diana Villiers Negroponte, esposa del influyente exembajador John Negroponte, alertó sobre la presencia china y rusa en la región. “Diseñar sanciones estadounidenses sobre la banca rusa hará que las instituciones financieras en Sur y Centroamérica duden de entrar en inversiones conjuntas con bancos rusos por temor de ser sujetas a penalidades del Departamento del Tesoro”, sugirió. En el caso de China y el Canal de Nicaragua, afirmó: “Hacerle sombra al Canal de Panamá que construyó Estados Unidos, desafiaría significativamente la hegemonía estadounidense en Latinoamérica. También le darían a China una base militar de facto muy cerca de Estados Unidos”.

Eso no lo pueden permitir. El escándalo sobre inversiones en paraísos fiscales para evadir impuestos beneficia a Estados Unidos, al ser puestos sus rivales a la defensiva y poner a pensar a sus potenciales aliados. Esto, claro, dentro de una hipótesis de trabajo sobre la guerra por el control regional, que puede no ser bélico, pero sigue siendo muy violento.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/detras-de-los-panama-papers.html

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