viernes, 22 de abril de 2016

Breve homenaje a Suzanne de Brunhoff

El mes pasado se cumplió un año del fallecimiento de la economista francesa Suzanne de Brunhoff, militante comunista y renovadora del pensamiento marxista con una extensa obra científica publicada.

Después de Rosa Luxemburgo la suya es la aportación más importante de una revolucionaria a la economía marxista. En su primera obra, “Capitalismo financiero”, publicada en 1964, Brunhoff analizó el papel económico del Estado en Francia entre 1948 y 1958.

Sin embargo, se dio a conocer dos años después con otra obra magistral, “La moneda en Marx”, varias veces reeditada, que es una referencia obligada en la investigación científica sobre la política económica moderna.

Tras la obra de Hilferding no ha habido muchos marxistas que hayan profundizado y desarrollado la obra de Marx sobre el crédito, las distintas formas de capital financiero, la inflación, la política fiscal y el papel de los bancos centrales y del Estado en la economía actual.

Pero la comparación con Hilferding es odiosa; la obra de Brunhoff es mucho más amplia, más completa y no comete los errores del socialdemócrata austriaco.

En 1971 publicó “La oferta monetaria”, en 1973 “La política monetaria, Un ensayo de interpretación”, en colaboración con Paul Bruini y en 2010 “Estado y capital. Una investigación sobre la política económica” en el que describe de manera exahustiva la crisis del sistema de Bretton Woods en los años setenta del siglo pasado.

Brunhoff explicó claramente la originalidad de la teoría monetaria de Marx, tanto con referencia a los clásicos, especialmente a David Ricardo, como a sus epígonos, incluido Keynes y sus secuaces.

La economista francesa puso a Marx sobre sus propios cimientos, impidiendo cualquier clase confusión al respecto, en especial ese “velo” que puso Say entre la economía “real” y la “monetaria” y que se mantiene hasta el día de hoy, en medio de continuas y estériles polémicas.

Naturalmente que Brunhoff destacó el papel del Estado y de la política económica como parte integrante de la teoría económica y, en especial, de la política monetaria y financiera, así como otros aspectos que la burguesía y sus acólitos universitarios aborrecen discutir, como la especulación.

Suzanne de Brunhoff nació en 1929 con el nombre de Simone Blum en Estrasburgo, de familia judía alsaciana. Sus padres eran León Blum y Teresa Lion, promotores del Comité de Apoyo a Dreyfus.

Su padre era un médico muy conocido, introductor del tratamiento de los diabéticos con insulina en Francia. Su madre era una conocida feminista abogada defensora de las mujeres. Tras la invasión nazi, la familia se cambió los nombres para evitar la deportación y se unió a la resistencia y al Partido Comunista, que se había convertido en su máximo baluarte.

En 1950 se casó con el otro revolucionario francés conocido, el pediatra Mathieu de Brunhoff, miembro del MRAP, de la red “Educación sin Fronteras” y de numerosos colectivos y movimientos reivindicativos.

Cuando el Partido Comunista degeneró, el matrimonio lo abandonó y se unieron a Henri Curiel y la red “Solidaridad” de apoyo a los movimientos de liberación del Tercer Mundo, especialmente de Vietnam y Argelia.

Su lucha revolucionaria le acarreó toda clase de problemas en la universidad. El conocido filósofo de la ciencia, Georges Canguilhem, logró que la expulsaran de la Sorbona.

Pero eso no la detuvo. Además de economía, estudió filosofía y sociología, convirtiéndose en investigadora del CNRS, equivalente francés del CSIC español, en la que alcanzó el grado de directora de investigación, a pesar de las zancadillas de los caciques universitarios franceses.

El pensamiento de Suzanne de Brunhoff es un tesoro que aún está por descubrir.

1 comentario:

  1. Pregunta inevitable, existe alguna traducción de su obra?

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