martes, 1 de marzo de 2016

Teatro de sombras en Abidyán

El abogado de los familiares de las víctimas del bombardeo de Bouaké, Jean Balan, ha denunciado a la cadena de televisión Europe-1 que todo fue una “manipulación”, el típico atentado de bandera falsa cometido por los imperialistas franceses contra sí mismos.

El bombardeo del campamento militar francés de Bouaké, en Costa de Marfil, se produjo durante la crisis de 2004 que condujo a la intervención francesa para derrocar al Presidente del país, Laurent Gbagbo.

El abogado de las víctimas ha señalado a tres ministros franceses como culpables del bombardeo: Michèle Alliot-Marie, Dominique de Villepin y Michel Barnier.

La versión oficial asegura que el campamento fue bombardeado por la aviación leal al Presidente Gbagbo. En el ataque fallecieron nueve militares franceses y un civil estadounidense.

Tras el ataque, el imperialismo francés respondió destruyendo por completo la aviación marfileña, derrocando a Gbagbo y llevándolo ante el Tribunal Penal Internacional.

El bombardeo fue obra de 15 mercenarios rusos, bielorusos y ucranianos que fueron detenidos al día siguiente en Abidyán por el ejército francés y liberados cuatro días después.

El ministro de Asuntos Exteriores, Michel Barnier, llamó personalmente al embajador en Abidjan para que pusieran en libertad a los mercenarios que estaban detenidos.

Otros 8 bielorusos fueron detenidos 10 días después y liberados también rápidamente. Entre ellos estaban los dos pilotos de los cazas Sujoi-25 que habían bombardeado el campamento de las tropas francesas.

Al mismo tiempo que en París la prensa orquestaba el correspondiente “escándalo” con el bombardeo, se celebraban los solemnes funerales de Estado, se decretaba el luto oficial y los políticos se daban golpes en el pecho, el gobierno daba órdenes de cruzarse de brazos. Así se lo ha contado al juez el antiguo ministro de Interior de Togo. Ni siquiera hicieron las autopsias de los muertos.

El motivo es la intervención de un fontanero de la Presidencia francesa, Robert Montoya, que operaba desde Togo. Compraba armas, las vendía, contrataba mercenarios... Montoya, gendarme de profesión, fue quien organizó el bombardeo de Bouaké, por cuenta de sus amos en París.

Como tituló hace años un medio togolés: “Teatro de sombras en Abidyán”.

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