jueves, 17 de marzo de 2016

Las desapariciones de presos en las cárceles secretas de Estados Unidos

Craig Murray

Si piensan que las cosas han cambiado mucho bajo Obama, piénsenlo dos veces. Han recibido mucha publicidad las noticias que hablaban de que las fuerzas USA habían capturado a un supuesto miembro del Califato Islámico experto en armas químicas, Suleiman Al-Afari.

Recibieron mucha menos publicidad las que decían que está en otra nueva prisión clandestina estadounidense. Está situada en el territorio de los aliados kurdos de Estados Unidos en Irbil, Irak, pero fue construida y está dirigida totalmente por el ejército de Estados Unidos. Muchos detenidos han sido tragados por sus puertas. Muy pocos, en cualquier caso, han salido.

De nuevo Estados Unidos está simplemente haciendo desaparecer a personas en prisiones secretas de suelo extranjero. Obama ha mantenido así la “doctrina Bush” de que los “combatientes enemigos” no son ni supuestos criminales ni soldados. No tienen los derechos de los acusados de crímenes a un trato decente y a un juicio justo, ni tampoco tienen los derechos de la Convención de Ginebra respecto a los soldados capturados en guerra. Son no-personas, que pueden tranquilamente deslizarse en un agujero negro.

Incluso si son terroristas, esto no les priva de derechos. Podría argumentarse que tratar a los terroristas como a criminales comunes, merecedores de procesos criminales formales, contribuye a su glorificación y les proporciona un status que no merecen. Pero un proceso formal es esencial, porque sabemos a ciencia cierta que a menudo capturan a gente que es totalmente inocente.

Dejo a un lado el argumento de que fue Estados Unidos quien causó el colapso de Irak, y la culpa recae en último término sobre Bush y sobre Blair. Pero lo dejo a un lado con el comentario de que es un argumento de mucho peso.

Nunca me he parado a pensar si Obama era una persona decente, que fue corrompido u obligado a adoptar el programa neoconservador, o si  estaba representando el papel de sociópata. Lo que si sé es que Clinton es una encallecida belicista que disfruta con la idea de matar “enemigos”. Es sencillamente una sociópata, y no se preocupa mucho de representar papeles.

https://www.craigmurray.org.uk/archives/2016/03/on-disappearing-people/

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