martes, 29 de marzo de 2016

La nueva estrategia de Rusia en Siria

The Saker

Son tiempos sorprendentes. Hace solo dos semanas, indiqué la probabilidad de una intensa escalada de la guerra en Siria, y esta semana Vladimir Putin  anunciaba la retirada de lo que yo llamaría el  componente de “ataque aéreo táctico” de las fuerzas rusas en Siria. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo pueden los rusos avisar de que hay tropas turcas listas para invadir Siria y luego retirar repentinamente una importante porción de su potencia de fuego en Siria?

La explicación más tonta de todas se dio en cuanto Putin hizo su anuncio: “Los rusos tienen miedo y corren para abandonar Siria”. Esta explicación fue adoptada inmediatamente por una variada colección de gente muy diversa: norteamericanos cuya ilusiones sobre el poder militar estadounidense fue golpeado por las humillante comparación de la actuación de ambos países, patrioteros rusos que siempre acusarán a Putin de traicionar algo o a alguien, estrategas de sillón que siempre jalean la acción militar independientemente de cualquier otra circunstancia, etc.

Como mencioné en un anterior artículo, el hecho es que los rusos han cumplido todos sus objetivos, y los que acusan a Rusia de “huir” o bien ignoran deliberadamente los clarísimos objetivos que tenía la misión (“estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”) o bien nunca se molestaron en saberlos. Parece que esta gente elude la imposibilidad lógica de “huir” después de haber conseguido todas las metas.

Para los interesados en el tema, recomendaría el absolutamente soberbio análisis de Alexander Mercuris en su artículo “La retirada rusa de Siria. Por qué tuvo lugar y por qué el cambio de régimen no esta en el programa”, que yo considero la mejor y más profunda discusión sobre el tema.

Pero nada de esto responde a la pregunta de por qué los rusos retiran fuerzas cuando turcos y saudíes están preparados para entrar.

Como la mayoría de las vías muertas lógicas, esta cuestión hace dos suposiciones falsas.

1. Que la mejor/única manera de mantener a los turcos fuera es disuadirlos mediante la fuerza militar.
2. Que si los turcos invadieran la única/mejor solución para impedir su objetivo es usar las capacidades militares de las bases rusas en Siria.

Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde hace 22 semanas: la fuerza militar rusa en Siria es pequeña. Nunca se diseñó para repeler una agresión turca (ni pensar en proteger a Siria de la OTAN o de los Estados Unidos), y mucho menos para una guerra regional con Turquía, Arabia Saudí y dios sabe cuantos otros pequeños Estados. Nunca fue el objetivo ruso, y por tanto las fuerzas enviadas a Siria nunca tuvieron este tipo de capacidad. Ni hace 22 semanas no ahora.

En segundo lugar, si Erdogan y la casa de los Saud tienen poco que perder en una invasión a lo loco de Siria, Rusia tiene mucho que perder y la última cosa que Putin o Rusia desea es algún tipo de enfrentamiento militar con Turquía (aunque no esté la OTAN detrás) o Arabia Saudí. Si consideramos esto se hace evidentemente obvio que usar una fuerza pequeña y vulnerable para disuadir a Turquía más Arabia Saudí es la peor estrategia posible, especialmente si esto se elevara a una guerra regional.

Lo que los rusos hacen es otra vez, de nuevo, el típico movimiento  de judo al estilo Putin contra los turcos. En vez de la escalada, simulan abandonar (si, simulan; más sobre esto después). Para los turcos sería muy duro invadir Siria de repente cuando incluso los Estados Unidos y Europa están siguiendo, aunque sea a disgusto, las iniciativas rusas de paz. No es que yo espere ningún sentido de los plazos, o para este caso, decencia, por parte de Erdogan.

Pero creo que sus consejeros son los suficientemente inteligentes para darse cuenta de que si Turquía entra cuando Rusia sale presentaría a los turcos como asquerosamente malvados (otra vez). Aun más importante, presentaría a los que rechazaran una invasión turca como el partido de los que repelen agresiones.

Examinemos la segunda proposición: si los turcos invaden ¿tendría sentido utilizar las fuerzas rusas en Khmeimim para contener la invasión? Lo primero, tengamos en cuenta que los cazas aire-aire (SU30SM y SU-35) no se han retirado. De hecho, yo espero que el contingente sea lenta y discretamente aumentado. En segundo lugar, los SU-34 son aviones de largo alcance y pueden atacar objetivos en Siria despegando del sur de Rusia (o de Irán). Como los SU-24M y los SU-25SM, serian muy útiles contra los turcos, pero también serían vulnerables, especialmente a un ataque directo contra Khmeimim. Finalmente, los misiles de largo alcance TU-22M3 y TU-160 nunca tuvieron base en Siria. Como los misiles de crucero rusos, tienen un alcance de 1.500 kilómetros (Kalibr) y 4.500 kilómetros (X-101), y pueden ser lanzados desde el Caspio, desde el Mediterráneo o desde el aire. Así que mientras el actual despliegue de fuerzas reduce las capacidades de taque de las fuerzas rusas contra objetivos en Siria, no reducen de ninguna manera el total de la capacidad de ataque rusa contra objetivos en Siria. En Khmeimim, la base seguirá totalmente atendida, conservará su formidable capacidad de defensa aérea (S-400 y Pantsir-F) y un desconocido número de avanzados cazas rusos.

El mismo Putin ha dicho claramente que Rusia seguirá controlando el espacio aéreo sirio.

“Todos los componentes del sistema aéreo de defensa, incluyendo los de corto alcance Pantsir-F y los de largo S-400 Triumph estarán en funcionamiento. Quisiera destacar que hemos restaurado significativamente el potencial de las fuerzas aéreas de defensa siria, también. Todas las partes implicadas son conocedoras de esto. Ponemos en práctica las normas fundamentales internacionales; nadie tiene derecho a violar el espacio aéreo de un país soberano, Siria en este caso. Hemos creado junto con la parte norteamericana un mecanismo eficiente para evitar incidentes aéreos, pero todos nuestros socios han sido avisados de que nuestros sistema de defensa aéreos se usarán contra cualquier objetivo que consideremos que amenaza a personal de Rusia. Quiero resaltar que cualquier objetivo”.

Bastante claro, ¿no?

Durante el mismo discurso envío un mensaje clarísimo a cualquier aspirante a invasor.

“Si es necesario, desde luego, Rusia estará en disposición de aumentar su grupo en la zona en cuestión de horas al tamaño requerido para una situación determinada y para usar todas las opciones posibles”. De nuevo, diríase que el mensaje es clarísimo: lo que Putin anuncia esta semana es una nueva estrategia, y no un repliegue, ni mucho menos una retirada.

La puntuación final de esta primera fase es bastante impresionante, especialmente cuando se compara con el pálido resultado de la coalición dirigida por los Estados Unidos, cuyas operaciones coinciden con un aumento masivo de efectivos del DAESH. Veamos.

“En total, durante los cinco meses y medio de ataques aéreos, las fuerzas aeroespaciales rusas efectuaron más de 9.000 vuelos, siendo alcanzadas 26.000 infraestructuras terroristas. Entre ellas: 2.584 unidades de comunicación y mando, 401 campos de entrenamiento, 181 plantas de munición, 2043 depósitos de munición y combustible, 9318 fortificaciones de todo tipo, 287 infraestructuras petrolíferas, 2.912 camiones cisterna, 400 poblaciones más de 10.000 kilómetros cuadrados liberados por el ejército sirio. La provincia de Latakia totalmente liberada, las comunicaciones con Alepo restauradas, Palmira está bajo cerco y el control sobre los campos de gas y petróleo restablecido. La mayoría de las provincias de Hama y Homs limpias, la base de Kweires desbloqueada. El número total de daños de personas ruso”.

Pero estos (soberbios) resultados militares eran solo un medio para un fin muy concreto, “estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”. Ahora, sin embargo, será la tarea de los diplomáticos rusos capitalizar el trabajo de sus colegas militares. Sin embargo, desde ahora estos diplomáticos estarán en la “sombra” de las fuerzas armadas rusas y cada persona con la que hablen recodará que los rusos pueden regresar en cuestión de horas, golpeando dentro o alrededor de Siria en cuestión de minutos. Esta nueva realidad puede ser una forma mucho mas sofisticada de disuasión que mantener un pequeño contingente aéreo en Khmeimim. ¿O no?

Saliendo del foco de una posible invasión turco-saudí, podemos empezar a discernir el perfil de lo que puede realmente  ser la estrategia rusa: en vez de derrotar primero al Daesh y luego intentar reformar  Siria mediante el diálogo político, Rusia puede estar intentando invertir la secuencia, reformando primero Siria  con diálogo político y solamente después ayudar a una Siria “formateada” y unida a derrotar verdaderamente el Daesh. Si este es efectivamente el plan ruso es un plan atrevido y ambicioso, y exigirá un esfuerzo enorme de la diplomacia rusa, que tendrá, meticulosamente, vencer a cada facción opositora siria de una en una mientras, al mismo tiempo, vencer los esfuerzos de todas las partes que querrán sabotear el proceso de paz y denegar tanto a Rusia como al pueblo de Siria una victoria muy merecida.

Si la alianza tóxica de otomanos, wahabíes y sionistas dirigida por Estados Unidos tiene éxito descarrilando la iniciativa de paz, los rusos tal vez tengan que usar de nuevo su fuerza milita. Con los S-400 en su lugar y respaldados por (un desconocido número de) cazas, los cielos sirios quedan bajo el control de Rusia en un futuro previsible. Las condiciones para la resolución del conflicto aquí, pero si serán suficientes para asegurar una paz duradera es algo imposible de predecir.

Fuente: http://www.unz.com/tsaker/week-twenty-two-of-the-russian-military-intervention-in-syria-putin-announces-a-new-strategy/

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