viernes, 26 de febrero de 2016

Podemos e Izquierda Unida apoyan la venta de armas a Arabia saudí

El alcalde de Cádiz, José Manuel González “Kichi”, elegido en las listas de Podemos (“Por Cádiz Sí Se Puede”), pasará a la historia como uno de los más fascistas y reaccionarios que se recuerdan en la Bahía. Ahora es partidario de que España venda material de guerra a la autocracia saudí.

A propuesta del PSOE, el 17 de febrero tanto Izquierda Unida como Podemos aprobaron la venta de corbetas de guerra a Arabia saudí, es decir, votaron lo mismo que PP, PSOE y Partido Andalucista. No hay ninguna diferencia entre ellos.

Pero la camarilla fascista de “Kichi” y los suyos dieron un paso más al pedir una manifestación explícita en contra el “terrorismo” cuando el único terrorismo es el suyo y consiste en vender armas a un régimen criminal como el saudí, que promueve el yihadismo en el mundo entero, ha invadido Yemen y pretende derrocar al gobierno de Damasco por la fuerza.

El fascismo de “Kichi” se quiso lavar la cara con demagogia de la barata, al pedir que el gobierno que, para garantizar el respeto a los Derechos Humanos en Arabia Saudí, promueva contratos no sólo con el sector militar sino también con el civil y así asegurar “carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

En la Diputación de Cádiz, Izquierda Unida también ha votado a favor de la venta de armas, aunque el hipócrita de Antonio Alba, de Izquierda Unida, dice que padece “problemas de conciencia” con este asunto. Se equivoca; no sabe lo que es la conciencia. Lo que le pasa es que no tiene ninguna clase de conciencia.

La falta de escrúpulos de esta gentuza se manifiesta a través de las palabras del alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, también de Podemos, quien dijo que “lo importante es el empleo, venga de Arabia, Venezuela o Alemania”. Sólo le faltó añadir: aunque venga del III Reich.

Sí, eso se llama prostitución, y tampoco son muy imaginativos a lo hora de venderse, pues como decía Jesús Peralta en nombre de Comisiones Obreras, “si no lo hacemos nosotros [los barcos] lo hará cualquier otro país”.

Es una absoluta falta de escrúpulos. Lo realmente importante no es que en Yemen cientos de personas puedan morir por el armamento fabricado en España, sino una invocación contra el empleo que es más falsa que un billete de tres euros.

Si realmente el empleo les importa algo, pueden empezar a denunciar al capitalismo.

Este tipo de organizaciones que se llenan la boca hablando de paz, ¿a qué paz se refieren?

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