lunes, 16 de noviembre de 2015

Para acabar con el fascismo hay que construir el socialismo

Según una reciente investigación del Centro para la Investigación de la Historia de Postdam, en Berlín, en la posguerra numerosos funcionarios del Ministerio del Interior de Alemania tenían un pasado nazi.

La información ha sido proporcionada por la cadena alemana Deutsche Welle. Un equipo de historiadores encabezado por Frank Bösch, director del Centro, ha estudiado los expedientes personales de los funcionarios de dicho Ministerio entre 1945 y 1970.

En 1950 la mitad de los funcionarios eran antiguos nazis y muchos de ellos habían servido en unidades militares de las SS. Entre 1956 y 1961 la cifra era aún mayor, sobre todo entre los altos cargos: un 66 por ciento eran nazis.

Los historiadores exponen varias causas de este fenómeno. Una de ellas es que, fuera de las filas nazis, en la posguerra no había personal cualificado para ejercer funciones públicas, al menos en un Ministerio tan especial como es el de Interior.

Otra de las explicaciones es que los nazis mintieron sobre su pasado, a lo cual hay que añadir que los expedientes de depuración fueron ineficaces o que simplemente hicieron la “vista gorda” para mantener a los nazis en los aparatos del Estado.

Sin embargo, es mucho más interesante constatar que en la posguerra siguió existiendo entre los nazis una red de ayuda que promocionaba a sus viejos colegas de armas para que alcanzaron los puestos más elevados de poder en la República Federal Alemana.

Como consecuencia de ello, en la posguerra muchos de los encargados de “defender las libertades públicas” en Alemania fueron los nazis.

La situación contrasta con la República Democrática Alemana, la Alemania del este, donde los fascistas fueron juzgados, depurados y en los casos más graves, ejecutados.

No se puede acabar con el fascismo manteniendo el viejo Estado, sino que hay que construir otro nuevo; hay que hacer la revolución socialista.

1 comentario:

  1. • No hay revolucionarios, olvídalo. Y es que ha sido tan eficaz la deconstrucción del ente popular por los católicos, sobremanera a partir de que entramos en la que se podría denominar como "era tecnológica", después de que se intentó salir de los 348 años de inquisición (cosa que no se logró por mor de la cruzada franquista y sus herederos del aquí y ahora), que no hay prácticamente voluntad política alguna que se les pueda oponer de forma efectiva al mundo católico occidental.
    • Estamos condenados a alimentar a toda una pléyade de parásitos burladores (ya por dos milenios), en el marco de la más extrema corrupción de la sociedad de derecho que se pretendía y estaba elaborando para nosotros por nuestros nobles antepasados greco-latinos (los griegos como ideólogos y los romanos como los realizadores), sin que se vea, ni de lejos, en la masa de liliputienses con derecho a voto, una firme voluntad de imponer respeto a sus intereses políticos. Es por ello que sin hacerme ilusiones, copio y pego los siguiente:
    • Como no nos decidamos a tiempo a enfrentar esta realidad a fin de acabar con nuestros enemigos objetivos, desalojarlos de poder en todas sus formas y encaminarnos a un imperio universal para el bien como el que se pretendía por nuestros nobles antepasados greco-latinos (de los griegos es la teoría que los romanos llevaron a la práctica, aunque en vano por culpa de los enemigos interiores del imperio que optaron por imponernos al proletariado la vía judía por el terror y el crimen más extremos), el pueblo elegido y sus epígonos (el pueblo judío y los yanqui-europeos), no tardarán en ultimar su proyecto de ser los amos del mundo, para tenernos a la humanidad toda esclavizada por unos pocos, convertidos por nuestra estupidez en los amos de todo (por la piratería de estado mediante sus guerras y los créditos usurarios y crisis periódicas realizadas a su voluntad y conveniencia, con el fin de robar todo a sus propios connacionales y lo perteneciente a otras naciones).
    • No veo que los rusos, chinos ni ninguna otra nación (a excepción de los yanquis, judíos y sus lacayos europeos, monarquías del golfo y similares), agredan a modo de fuerza imperialista a otras naciones. De ellos cabe esperar comportamientos éticos y equitativos. Por lo que deberíamos salir de la OTAN y pasar a formar coalición euroasiática junto con Rusia, China y demás socios respetuosos para con el proyecto de SOCIEDAD de derecho auténtica que la voluntad popular mayoritaria deberíamos llegar a imponer en Europa. Si no despertáis, amigos, y aceptáis indicaciones válidas como las que yo hace ya tiempo os he proporcionado, el futuro para la gran mayoría va a ser mucho peor todavía.
    • Es nuestro deber comenzar a trabajar a nivel europeo para formar junto con Rusia y China a la mínima demora y obligar así al imperio yanqui a replegarse, hasta anularlo como potencia, por guerrerista, manipuladora e inicua para con las mayorías sociales.
    • INSISTO en que mis "Propuestas Políticas para la Construcción del Futuro", que os participo mediante mi "Guía Política Antifascista", aquí: http://goo.gl/t7z3Ke, son la única alternativa real a lo que llevamos padeciendo por milenios. INSISTO en que no hay otra alternativa válida, que no implique continuar con la misma historia y sus dislates. Personalmente a Pablo Iglesias Turrión, para mí filo-sionista fascista de forma más evidente que en su tiempo lo fue Felipe González, le pediría que ceje en su empeño de pretender seguir con la tomadura de pelo seudo democrática y que se quede ante el muro de las lamentaciones en Israel. Y esto debería ser un pedido general.

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