sábado, 21 de noviembre de 2015

Las paradojas del imperialismo francés hacia Al-Qaeda

Mokhtar Belmokhtar
Ayer el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, aseguró a la cadena de televisión TF1 que los autores del asalto al Hotel Radisson de Bamako, la capital de Mali, eran “sin duda alguna” miembros de Al-Mourabitoune, la sucursal de Al-Qaeda en el Sahel.

En el asalto han muerto al menos 27 personas y las pistas conducen al argelino Mokhtar Belmokhtar, el cabecilla de Al-Qaeda en la región, al que hasta ahora se le daba por muerto y que, según las indicaciones del ministro francés, vuelve al primer plano de la actualidad en busca y captura internacional.

Lo extraño no son las muertes y posteriores resurrecciones de los comandantes de las “katibats” yihadistas sino las sucesivas relaciones de amor y odio del gobierno francés con Al-Qaeda, propias de la esquizofrenia de los imperialistas galos.

Uno de los “escándalos” políticos franceses es que Gadafi financiara la campaña electoral para que en 2007 Sarkozy fuera elegido presidente de la República, aunque no es -en absoluto- escandaloso que Sarkozy le pagara aquel favor con la muerte, ni -por su puesto- que destruyera Libia, poniendo al país en los brazos de Al-Qaeda.

Ese tipo de asuntos son irrelevantes frente a otros titulares de la prensa, tales como “Sarkozy fue investigado en un caso de tráfico de cocaína” (1). Personalmente, de Sarkozy lo que más nos importa no es ni la cocaína, ni tampoco Carla Bruni...

Lo que nos parece importante es que los imperialistas franceses -entre otros- tengan tropas ocupando Mali y, sin embargo, se puedan producir asaltos, como el del Hotel Radisson. ¿Para qué han enviado tropas?, ¿otro fallo de seguridad?

No hay nada más inseguro que la seguridad. Es algo que no sirve para nada, salvo como excusa para justificar las invasiones militares y las medidas represivas. Tanto hablar de seguridad y finalmente resulta que siempre falla...

Lo mismo que en París, las tropas también llegaron un poco tarde al Hotel de Bamako. No pudieron impedir el asalto pero pocas horas después entraron a sangre y fuego para matar a todo el que tenían delante. Eso siempre garantiza el silencio.

Estamos dispuestos a pasar por alto que, según testigos presenciales, los asaltantes del Hotel hablaban inglés (2), lo que no concuerda con las afirmaciones del ministro de Defensa. ¿Nos estará engañando?

El imperialismo francés hace el ridículo a cada paso que da. El ministro de Defensa no parece escuchar lo que dice su colega de Asuntos Exteriores, Fabius, para quien Al-Qaeda estaba haciendo “un buen trabajo” y por eso ha estado empeñado en impedir que fuera incluida dentro del listado de organizaciones terroristas de la ONU.

Cuando en diciembre de 2012 Fabius dijo que Al-Qaeda estaba haciendo “un buen trabajo”, ¿se refería a “trabajos” como ese secuestro en masa de Bamako?, ¿se refería sólo a Libia o Siria?, ¿lo que en Libia y Siria es un “buen trabajo” en Mali es malo?, ¿es diferente Al-Qaeda en Libia y Siria que en Mali?, ¿Al-Qaeda ya no es lo que era?

Al menos hasta ahora el gobierno francés ha sido el mayor valedor de Al-Qaeda en los foros mundiales. Si alguien pone una denuncia en la Audiencia Nacional es muy probable que logre procesar al ministro Fabius, e incluso a Hollande, por enaltecimiento del terrorismo, un delito muy de moda en España.

Pero los estrechos vínculos del imperialismo francés con las diferentes ramas de Al-Qaeda, o sea, con el terrorismo internacional, no son sólo de tipo propagandístico. El martes, sólo cuatro días después de los atentados de París, el primer ministro de Qatar visitó a Hollande.

Tuvo, pues, delante de sus narices al cerebro, al verdadero cerebro de los atentados de París por los que tanto ha llorado (al menos en público).

Para la prensa esa visita tampoco es noticia, a pesar de que el jeque qatarí es -nada menos- que Al-Thani, de la misma familia que el propietario del Málaga Club de Fútbol, de El Corte Inglés, del que promociona al Barcelona Club de Fútbol...

Por el contrario, nosotros tenemos una curiosidad morbosa por conocer el contenido de esa conversación. ¿De qué hablaron? No tenemos ni idea, pero a nosotros nos gusta especular y creemos que Hollande le criticó al primer ministro qatarí los atentados y le dijo que esperaba que no se volvieran a repetir.

Además, le reafirmó que, a pesar de los atentados, Francia se va a mantener en su nueva política hacia Siria, que consiste en desistir de su intento de derrocar al gobierno de Al-Assad. Por lo tanto, le confirmó algo que su interlocutor ya sabía: no van a seguir apoyando ni al Califato Islámico ni al Frente Al-Nosra.

Finalmente, le confirmó otra cosa que el jeque también sabía: que ahora los rusos son los que tienen la sartén por el mango en Oriente Medio, que hay que ponerse de acuerdo con ellos, etc.

Es posible que Al-Thani protestara tímidamente, e incluso que amenazara con cancelar los contratos de suministro de armamento francés que tienen firmados entre ambos...

Es posible que a Hollande eso no le importara porque ahora ya no sólo no quiere suministrar armas a Qatar (es decir, a Al-Qaeda) sino que se ha pasado, por fin, a los que luchan contra el yihadismo...

(1) http://internacional.elpais.com/internacional/2015/11/03/actualidad/1446565041_817993.html
(2) http://www.afrik.com/revelations-de-sekouba-bambino-les-terroristes-de-l-hotel-radisson-parlaient-anglais

6 comentarios:

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  6. Mientras existan Estados Unidos, Francia, Arabia Saudi y los lacayos europeos seguira habiendo terrorismo.Porque han basado su economia en la guerra, la sangre, la deuda y el sufrimiento

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