lunes, 30 de noviembre de 2015

Las calles recuerdan los nombres de los traficantes de esclavos

En un país sometido por unos políticos asquerosos, además de fascistas, los nombres de las calles están repletas de reconocimientos a los traficantes de esclavos.

La reina María Cristina de Borbón, con monumento frente al Casón del Buen Retiro y célebre parada de metro en Barcelona, en compañía de su segundo esposo, Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, Duque de Riansares, practicó y promovió la trata de esclavos en las islas caribeñas y tuvo participaciones en diversos ingenios azucareros en el siglo XIX.

Leopoldo O’ Donnell, ex presidente de gobierno que ejerció la Capitanía general de Cuba con puño de hierro entre 1843 y 1848, ordenó una cruel represión tras una revuelta esclava en la isla. Según el cónsul británico en la isla, por cada “pieza” desembarcada recibía 51 pesos de los negreros. Los ingleses calcularon que debió amasar hasta 500.000 pesos durante su estancia en la isla (el equivalente a diez millones de reales en la moneda española de la época, una fortuna).

En el Puerto de Barcelona se levanta un monumento en honor a Antonio López y López, primer marqués de Comillas, que hizo fortuna con la trata de esclavos en las Antillas.

Su hija se casó con Eusebi Güell, mecenas de Antoni Gaudí e inspirador del espectacular parque Güell, que a la vez había recibido una considerable fortuna de parte de su padre, Joan Güell i Ferrer (también con un monumento en plena Gran Vía), que se había enriquecido también con la trata de esclavos.

Josep Xifré, primer presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona (el embrión de La Caixa), también se lucró con el negocio de los esclavos.

La familia Vidal-Quadras (los antepasados del eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras) participaron del mercado esclavista en el siglo XIX.

Alicia y Esther Koplowitz, dos de las empresarias más conocidas de España, son hijas de Esther Romeu de Juseu y Armenteros, aristócrata cubana y como ellas marquesa de Casa Peñalver, de Campoflorido, del Real Socorro y de Bellavista, pomposos títulos unidos a las grandes plantaciones familiares en Cuba con cientos de esclavos.

Antonio López y López, Marqués de Comillas, que fue el fundador del Banco Hispano Colonial, cimentó su fortuna como negrero y dueño de cuatro cafetales y cuatro ingenios que aprovechaba para vender sus dotaciones de esclavos.

Pablo Epalza, fundador del Banco de Bilbao (BBVA) también amasó su fortuna con el comercio de esclavos.


1 comentario:

  1. Ah pero de que nos sorprendemos? Ellos no trabajan ni trabajaran, comeran sin hacerlo.Estos hijos de mala madre son unos flojos y no saben vivir de otra manera ni hacer otra cosa que no sea parasitar a los demas.Ahora el sistema de esclavitud se ha actualizado y lo hacen de una manera mas sutil (Deuda, corrupcion, mentiras, impuestos, miedo al terrorismo en tv 24h, multas, muchas leyes absurdas, control mental, ingenierias sociales, etc, etc, etc...) El latigo ya no hace falta porque nos han llevado a un nivel de deshumanizacion/depravacion jamas visto.Mucha gente ha sido zombificada agilipollada y no se ha enterado

    ResponderEliminar