martes, 3 de noviembre de 2015

El ‘desafío’ soberanista de Catalunya

La frase que más se escucha últimamente es la del “desafío soberanista”. Por lo tanto, es evidente que hay quien se ha tomado el rumbo de Catalunya como un desafío, que alguien se siente desafiado, como si se tratara de uno de aquellos duelos de hace 200 años.

Se trata de saber a quién desafía Catalunya y la respuesta también es evidente: al Estado, aunque no se trata de cualquier tipo de Estado sino del que surgió en 1939 y se remozó en 1978, es decir, un Estado fascista.

El propio hecho de que el Estado se tome la voluntad independentista de Catalunya de esa manera, como un desafío, pone al descubierto su naturaleza fascista. Por descontado que quienes se sienten desafiados es porque se consideran partícipes del Estado y de su naturaleza fascista, es decir, porque son fascistas.

En sentido contrario, quienes reclaman sus derechos, sobre todo si se trata de un derecho como la autodeterminación, que es la esencia misma de la democracia, son los únicos demócratas.

Poco más hay que añadir al respecto. No obstante, como uno de nuestros lectores se pregunta extrañado por qué defendemos los derechos de los “ricos” o de una “nación rica”, aprovechamos para decir que nosotros no admitimos ese lenguaje franciscano: no hay ricos ni pobres, ni tampoco naciones ricas ni pobres.

Aunque utilizáramos ese lenguaje santurrón, el asunto no cambiaría absolutamente nada. Ni Marx, ni Engels, ni Lenin restringieron el derecho de autodeterminación sólo a las naciones pobres o proletarias. Todas las naciones tienen los mismos derechos, cualquiera que sea su condición.

El problema es que “la ideología dominante es la ideología de la clase dominante”, lo cual traído a España supone que la ideología dominante es fascista y está ampliamente extendida entre muchos sectores sociales que ven como normal la opresión más repugnante.

Del mismo modo que la burguesía no entiende como explotación las condiciones laborales más agotadoras del trabajador, la nación dominante tampoco ve las secuelas de su dominación nacional. Ni siquiera reconoce la existencia de otra nación que no sea la suya propia, ni una situación colonial, etc.

Los falangistas “de izquierda” como Alberto Garzón justifican así la opresión nacional: “El problema no se da entre catalanes y españoles sino entre ricos y pobres”, dijo ayer. Lo mismo cabe decir de la campaña de Catalunya Sí que es Pot, esa ensalada de ICV, Esquerra Unida, Equo y Podemos, en las últimas elecciones autonómicas.

Esos grupos que se llaman “de izquierda” defienden al Estado fascista y centralista y, para disimular, se salen por la tangente. Aparentan que están al margen, no admiten el “desafío” o dicen que hay otros problemas más importantes, como los recortes. Posiblemente ni siquiera lo consideren un problema real.

Catalunya está reclamando un derecho que le pertenece en exclusiva. Cualquiera que sea la decisión que tome sobre su futuro, dicho derecho no perjudica a ningún español, ni a ningún otro pueblo, porque no se trata de una pugna entre dos pueblos sino entre un pueblo y un Estado.

Es más: dado que los demócratas españoles también están luchando contra ese mismo Estado, lo que tienen que hacer es apoyar a los catalanes y a todos los que defienden sus derechos.

Pero ahí hay otro problema: que la ideología fascista dominante también llega a Catalunya y los independentistas (una buena parte de ellos), lo mismo que los falangistas de toda la vida en Madrid, creen que España es una nación y no un Estado.

Por lo tanto, creen que luchan contra otro pueblo, de donde derivan buena parte de las lacras que tienen los independentistas, tanto en Catalunya, como en Galiza o en Euskal Herria.

La existencia de sujetos como Pablo Iglesias, Alberto Garzón y los demás, les confirma en sus temores de que los fascistas españoles son de la misma calaña que los socialfascistas, es decir, que todos son iguales, que es la conclusión a la que llegan los que alcanzan el punto de desesperación.

La lucha contra la opresión nacional de Catalunya es tan importante en Olot como en Alpedrete y en ambos sitios la tiene que dirigir la misma clase social: el proletariado. Cuando eso sea una realidad, nadie hablará de “desafío” porque la lucha por aquello que es justo, por reconocer los derechos, sobre todo por reconocer los derechos de los demás, no separa sino que une.

Cuba no se pudo sentir unida a España más que cuando logró su independencia y ello es posible, entonces y ahora, entre otros motivos, por el movimiento de apoyo y solidaridad que hubo desde la metrópoli hacia los independentistas cubanos, que tuvieron que recurrir a la guerra para liberarse de España.

Es a los demócratas españoles, a todos y cada uno de los grupos y colectivos antifascistas, a quienes corresponde demostrar que no nos sentimos desafiados en absoluto sino que estamos con Catalunya al cien por cien.

5 comentarios:

  1. Excelente,cada vez mejor este blog.

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  2. Lo malo de todo ello es que quien reivindica la independencia catalana es tan o mas fascista que los nacionales españoles ; y lo se de buena tinta pues soy un español que lleva años viviendo en cataluña ;
    La corrupción aquí apesta desde mucho antes que ahora saquen lo de Pujol ( un secreto a voces ) ;
    Te dicen independencia pero no te dicen que significa esto : Acaso significará , como sospecho , una imposición fascista de todo lo catalán a todo bicho viviente en cataluña ; ¿Realmente os creeis que quien reivindica esto lo hacen para mejorar el nivel de bienestar de la sociedad catalana , de sus trabajadores , realmente os lo creéis ?

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    1. Es entonces,en una Catalunya independiente POLÍTICAMENTE,que interviene la lucha de clases,su agudización o su atenuación,eso está por ver...

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    2. Por supuesto, papá Puyol solo se llevó los millones para alejarlos de las manos del estado Español, cuando seamos independientes lo traerá y dará un fiestorro del copón y lo mismo hacen los demás, es por el bien de catalonia, que bien claro que lo ponen en las pancartas en inglés, viva helowen, viva la UE,viva la caixa... abajo los toros y todo lo que huela a fascismo español.

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  3. No he leído mayor absurdo anti-científico, anti-marxista y anti cualquier lógica en mi vida... Este artículo es un despropósito de alguien que no ha abierto un libro en su vida... Vaya paja mental absurda!! Pero de dónde te has sacado todo eso, alma de dios??

    Si el autor de tal atrocidad quiere, le explico paso por paso, con citas de Lenin, Marx y otros autores (esos que dice conocer lo que dijeron y lo que no... En sus sueños) en todo lo que se ha equivocado.

    Información sobre el absurdo separatista en España y comentarios sobre este artículo aquí:

    http://www.forocomunista.com/t29567p240-no-entiendo-los-separatismos-en-espana#409128

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