lunes, 26 de octubre de 2015

Las cloacas del Ministerio del Interior siguen saliendo a la luz

La tarea de la policía es detener a los malos, lo cual va sobre ruedas... hasta que los malos son los policías. ¿Quién vigila al vigilante?

Es lo que ha ocurrido con la llamada “mafia china” (Operación Emperador), uno de esos nombres absurdos con que les gusta aparecer a los policías en las noticias para inflar su ego menguante.

En el despliegue de la policía contra la “mafia china” ocho de los que aparecen implicados son... policías. Pero como está por medio la Audiencia Nacional se pueden imaginar lo que han hecho los jueces: hacer la vista gorda precisamente con los policías implicados.

Entre ellos está Miguel Ángel Gómez Gordo que, a pesar de aparecer relacionado con un lugarteniente de Gao Ping, el juez Fernando Andreu archivó su asunto aprovechando el mes de agosto para que no se notara mucho.

El comisario general de Policía Judicial, José Santiago Sánchez Aparicio, máximo responsable de la lucha contra el crimen organizado y la corrupción, pidió personalmente el archivo del sumario contra el policía corrupto, a pesar de que no está bajo su mando.

Pero la cosa no ha quedado ahí. Además el Ministerio del Interior le ha ascendido al policía corrupto a inspector-jefe. Para que no le queden dudas a nadie.

El policía corrupto recibió más de 6.000 euros en regalos de Yong Ping, alias “Miguel el Calvo”, uno de los cabecillas de la “mafia china”. Entre los regalos había entradas para el estadio Santiago Bernabéu.

El mafioso también le cambió un billete de turista que tenía el policía para volver de un viaje a China por otro de primera clase.

El policía tiene un hermano, Andrés, que también es policía y guardaespaldas de María Dolores de Cospedal cuando era presidenta del gobierno autonómico de Castilla-La Mancha. Poco antes de la derrota electoral de Cospedal, reingresó en la Policía y cinco meses después le han condecorado con la Medalla al Mérito Policíal con Distintivo Rojo.

En una época de duros recortes del gasto público, la medallita le da derecho a una pensión de por vida con el 10 por ciento del sueldo.

Cuando dejó de ser guardaespaaldas de Cospedal, le destinaron a la Dirección Adjunta Operativa de la policía, donde trabaja con el comisario Carlos Santamaría Vilches del que ya hemos hablado en otra ocasión aquí:

Crónica de una confabulación policial

En la Dirección Adjunta Operativa de la policía también trabaja otro comisario, José Manuel Villarejo Pérez, célebre por múltiples y oscuros chanchullos, de los que hemos hablado aquí en varias ocasiones:

- El comisario Villarejo desata una guerra interna dentro de la policía
- El Ministerio del Interior sigue siendo una cloaca  

Eso sí: en la próxima campaña electoral todos los candidatos se llenarán la boca hablando de lucha contra la corrupción... ¿A qué corrupción se refieren?

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