jueves, 8 de octubre de 2015

La CIA mató la primavera en Guatemala

Jacobo Arbenz
Desde 1931 Guatemala padecía la dictadura militar del general Jorge Ubico, que se apoyaba en el ejército y en los grandes terratenientes.

En 1944 la Revolución de Octubre dio inicio a un periodo de grandes conquistas sociales: la Reforma Agraria fue sin duda la más importante de todas ellas.

En las elecciones de 1945 los guatemaltecos eligieron como presidente a un profesor universitario, Juan Arévalo, partidario de las reformas sociales y económicas.

En las elecciones de 1950 el vencedor fue Jacobo Arbenz Guzmán, que inició una reforma agraria aún más avanzada.

El 1 por ciento de los terratenientes poseía el 70 por ciento de la tierra cultivable. Más sangrante era el hecho de que un tercio de ella, en manos de los terratenientes, no se cultivaba. El Gobierno de Arbenz se propuso expropiar ese tercio y distribuirlo entre el campesinado.

Uno de los terratenientes más poderosos era la United Fruit Company. Arbenz decidió expropiar a la compañía norteamericana 90.000 hectáreas de suelo que mantenía sin cultivar.

El gobierno de Arbenz era nacionalista y antimperialista. Fuera del bloque socialista, el parlamento guatemalteco fue el único que guardó un minuto de respetuoso silencio tras la muerte de Stalin en 1953.

En 1954 la CIA promovió un Golpe de Estado, a imitación del que había llevado a cabo en Irán un año antes. Se le llamó con el nombre en clave de Operación Pbfortune y fue aprobada por Truman en septiembre de 1952 aunque luego la retrasaron porque un agente de la CIA se dejó olvidados en un hotel guatemalteco los documentos del plan.

La operación descubierta por Arbenz contenía básicamente los elementos de la que año y medio después se llevaría a efecto, con la diferencia de que la invasión se había pensado hacer desde la Nicaragua de Somoza y finalmente se hizo desde Honduras. Arbenz trató de armarse en el mercado internacional para poder hacer frente a la invasión, pero le ocurrió lo mismo que a la República española en 1936. Dado que el Gobierno de los Estados Unidos había decretado un embargo de armas sobre el país centroamericano, nadie en Occidente quiso venderle las armas que necesitaba.

Sin embargo, los soviéticos sí acudieron a la llamada. Desde Polonia enviaron un carguero sueco atestado de armas capturadas por los checoslovacos a los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando los imperialistas se enteraron de la llegada del carguero, decretaron el bloqueo de los puertos guatemaltecos para evitar nuevos envíos. Esto, en Derecho Internacional, es un acto de guerra. El secretario de Estado, John Foster Dulles, convocó una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos, que habría de celebrarse en Caracas en 1954.

El objetivo era lograr la aprobación de una resolución que autorizara la intervención militar en Guatemala. Foster Dulles logró que la resolución fuera aprobada con la única oposición de la propia Guatemala.

El 18 de junio de 1954 el teniente coronel Castillo Armas cruzó la frontera guatemalteca al frente de un contingente de unos pocos centenares de hombres armados y entrenados por la CIA.

En paralelo, la capital fue bombardeada desde viejos aviones de la Segunda Guerra Mundial conducidos por pilotos de la CIA, que meses antes había atraído al campo golpista a varios militares guatemaltecos.

Arbenz dimitió el 27 de junio y huyó a México. Transportado hasta Ciudad de Guatemala por un avión de la CIA, Castillo Armas se hizo cargo del poder y revocó toda la política de su antecesor. Se implantó una criminal dictadura militar que detuvo y ejecutó a centenares de comunistas y sindicalistas. Las tierras expropiadas fueron devueltas a sus antiguos dueños.

El golpe terminó así con los llamados "10 años de Primavera". El año pasado el documental “Mataron la primavera” analizó, 60 años después, las consecuencias de la intervención imperialista en el país centroamericano. Fue filmado entre 2008 y 2014 y producido por TeleSur.

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