sábado, 24 de octubre de 2015

El yihadismo de rostro humano

El Frente Islámico es una organización diferente del Califato Islámico. Surgió en noviembre de 2013 de la unión de otras siete fuerzas opositoras al gobierno de Al-Assad.

Es el grupo más numeroso que lucha contra el gobierno de Siria. Sus efectivos se pueden estimar entre 50.000 y 80.000 milicianos y el dinero procede de Turquía, Qatar y, muy especialmente, de Arabia saudí. Algunos de sus miembros, como los que proceden del Frente Islámico de Liberación, están muy cercanos a la Hermandad Musulmana.

Pero el componente más importante del Frente Islámico es el movimiento salafista Ahrar Al-Sham (“los hombres libres de Siria”). El nombre procede de que la mayor parte de los dirigentes de la organización fueron liberados por el gobierno de Damasco al comienzo de la Primavera Árabe, en un intento de apaciguar los ánimos, por un lado, y de demostrar que la oposición “moderada” no era otra cosa que Al-Qaeda y, por lo tanto, la CIA misma, por el otro.

Consiguió lo segundo, pero no lo primero: los antiguos “presos políticos” sirios pasaron inmediatamente a encabezar los diferentes grupos armados.

Lo mismo que al Califato Islámico, al Frente Islámico también le gusta referirse a Siria como “Sham” (Levante), que es en realidad “la gran Siria”, un territorio que alcanza a Palestina, Líbano, Jordania y parte de Kurdistán turco.

Uno de los dirigentes de Ahrar al-Sham y el Frente Islámico fue Abu Jaled Al-Suri, un delegado enviado por Al-Qaeda a Siria para unir a los distintos grupos yihadistas.

Fracasó y fue asesinado el 23 de febrero de 2014 por el Califato Islámico. Inmediatamente después Ayman Al-Zawahiri le rindió el tributo que corresponde a un dirigente de Al-Qaeda, incluido un vídeo grabado en un campo de entrenamiento en Afganistán en el aparece junto a Bin Laden y al propio Al-Zawahiri.

El asesinato de Al-Suri fue una guerra dentro de otra. En realidad en Siria hay muchas guerras diversas, casi tantas como facciones opositoras al gobierno. Por ejemplo, en setiembre de 2014 Ahrar Al-Sham perdió a 47 de sus dirigentes militares y religiosos en un atentado cuando estaban reunidos en el sótano de una casa en Idlib.

Una potente explosión destruyó la vivienda por completo. Entre los escombros apareció el cadáver de su máximo dirigente, Hassan Abbud, cuya memoria también fue reivindicada en la cuenta de Twitter de Al-Qaeda. A Al-Hamawi le sucedió Hashem el-Sheikh, alias Abu Jaber, al que vemos en la foto de abajo.

Las diferencias entre el Frente Islámico y el Frente Al-Nosra sólo se pueden apreciar con un microscopio de alta resolución. Algunas fuentes dicen que el Frente Islámico está “infiltrado” por el otro Frente. Una de las escasas diferencias entre ambos es que el Frente Islámico se opone al “internacionalismo” de Al-Qaeda y pretende crear una alternativa “nacional” al actual gobierno de Damasco.

Quizá el dirigente español de Ahrar Al-Sham, Labib Nahhas, lo haya explicado bastante bien en un artículo publicado el 10 de julio en el  en el que llamaba a Estados Unidos a revisar su punto de vista sobre los yihadistas y se decidiera a apoyar a los sunitas que combaten tanto al Califato Islámico como al gobierno de Bashar Al-Assad. Nahhas decía que su organización no tenía ningún vínculo con Al-Qaeda, ya que sus ambiciones eran exclusivamente sirias.

Para otros, se trata de disfrazar el muñeco para llevar agua al molino de Al-Qaeda. A comienzos de 2014, Ahrar Al-Sham logró la liberación de Mohammed Haydar Zammar, un miembro de Al-Qaeda que estaba encarcelado por el gobierno de Damasco, acusado de formar parte de la célula de Hamburgo encargada de reclutar a los secuestradores de los vuelos de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas en 2001.

Ambas organizaciones, el Frente Islámico y el Frente Al-Nosra, colaboran en el terreno militar, como en la toma de Idlib, que llevaron a cabo conjuntamente en marzo de este año. Fue un importante revés para el gobierno de Damasco y, posiblemente, uno de los detonantes de la intervención rusa en Siria.

Uno de sus dirigentes actuales, Zahran Allush, es hijo del jeque Abdallah Alushe, un predicador salafista de Damasco. Nacido en Duma, dirigió la milicia Liwa Al-Islam, que reivindicó el atentado cometido en Damasco en 2012 en el que falleció la cúpula militar del gobierno sirio, entre ellos el ministro de Defensa.

Es muy posible que el atentado, también reivindicado por el “Ejército Libre”, fuera obra de la CIA y que Allush quisiera apuntarse el mérito. Pero después del atentado apareció en la televisión libanesa diciendo que no era partidario de la democracia y que no la quería.

También rechaza las reivindicaciones de los kurdos. En una declaración posterior a su fundación, el Frente Islámico anunció que su objetivo es crear un Califato Islámico. La diferencia es que el Califato Islámico ya se considera como tal.

En un vídeo publicado en internet en 2013, titulado “Anuncio del muyahidin Zahran Allush a la comunidad musulmana sobre el desafío de los rafida”, una expresión que se puede traducir como “renegados”. Con ella se refería a la minoría alauita de Siria, de la que había que “limpiar” el país:

“Los muyahidines de Sham limpirán la porquería de los rafida y del rafidismo fuera de Sham, la limpiarán para todos, si dios quiere, hasta que el país de Sham se vea libre de la porquería de los Majus que han combatido la religión de dios”, dice en el vídeo(1).

En julio de 2013 otro de los dirigentes del Frente Islámico llamó a atacar a las viviendas y ciudades alauitas. Le hicieron rectificar una semana después (2). Necesitan parecer moderados para diferenciarse del Califato Islámico, pero apenas lo consiguen.

Si Arabia saudí ha pretendido disimular algo con la creación del Frente Islámico, es evidente que no lo ha conseguido. Apesta a la canalla Al-Qaeda/Frente Al-Nosra. Es el mismo rompecabezas de grupos y grupúsculos que se impuso en Libia tras el asesinato de Gadafi. El mismo laberinto de sangre. No es un intento de retornar a la “gran Siria” unificada del pasado sino de repartírsela en pedazos.

Cuando dicen que los rusos no sólo bombardean al Califato Islámico, se deben referir a grupos de este tipo.

(1) http://youtu.be/ZhlazMjqVME
(2) http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2013/08/syria-opposition-alawite-massacres-sectarianism.html


Foto de familia del Frente Islámico, de izquierda de derecha:
Zahran Allush, Liwa Al-Islam, Frente Islámico
Ahmed Eissa el-Sheikh, Brigada Suqur Al-Sham, Frente Islámico de Liberación
Hashem el-Sheikh (alias Abu Jaber), Ahrar Al-Sham

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