domingo, 25 de octubre de 2015

Blair reconoce la responsabilidad del imperialismo en el surgimiento del Califato Islámico

En una entrevista que emitirá hoy la cadena de televisión CNN, el antiguo Primer Ministro británico Tony Blair reconocerá que hay “elementos de verdad” en la tesis de que la invasión de Irak en 2003 dio lugar al nacimiento del Califato Islámico.

La entrevista se ha grabado como parte de un documental titulado “Long Road To Hell” (El largo camino al infierno) que la CNN difundirá el próximo martes.

El laborista Tony Blair era Primer Ministro cuando en compañía de Bush y Aznar, denominado “el trío de las Azores”, invadieron Irak para derrocar a Sadam Hussein. Ahora se disculpa por primera vez por aquellos “errores”.

Ante las cámaras, el presentador Fareed Zakaria le pregunta a Blair si la invasión de Irak causó el surgimiento del Califato Islámico y la respuesta literal de Blair es: “Creo que hay elementos de verdad en esa historia. Usted no puede decir que aquellos de nosotros que acabamos con Saddam en 2003 no somos responsables de la situación de 2015.

Blair también reconoce que cometieron “errores” de planificación del operativo de ataque, pero se excusa torpemente aduciendo que la información que les proporcionaron era equivocada.

Luego el presentador le pregunta si se sintió frustrado una vez que comprobó que Saddam Hussein no tenía las armas de destrucción masiva con las que justificaron la agresión. Blair balbucea torpemente y vuelve a disculparse por otro de sus “errores”, que en realidad no es suyo: fueron sus servicios de información, que les informaron mal. Pero si esos servicios son tan torpes, ¿por qué no dimiten?

Otro “error”: tampoco entendieron lo que ocurriría una vez que aplastaron al régimen de Saddam. Sin embargo, no se disculpa por haberlo derribado.

De una manera indirecta lo que Blar quiere decir es que aceptaron la causa, la caída de Saddam, pero no el efecto de la misma, la aparición del Califato Islámico, lo cual parece inverosímil. No es creíble que tres gobiernos (Bush, Blair y Aznar) no fueran capaces de ver más allá del derrocamiento del gobierno de Bagdad.

¿Tampoco fueron capaces de prevenir el medio millón de muertos que ocasionó la guerra y la posterior ocupación militar del país?

A diferencia de los lacayos hispánicos, el presentador de la CNN no se corta ni un pelo y le lanza a Blair: ¿cómo se siente cuando a Usted le califican de criminal de guerra?

Como buen sicópata burgués, a Blair no le afecta el río de sangre, ni entiende lo que es la moral. Se aferra a la concepción cristiana del “mal menor” y para eso busca alguna comparación con otro crimen aún más grande, Siria, en cuya guerra (“inacción”, dice Blair) también están muriendo centenares de miles de personas.

Pero en un país democrático como Gran Bretaña hay algo aún mejor que la inmoralidad cristiana que santifica el “mal menor”: unas buenas elecciones lavan la cara y la conciencia del más asqueroso político de tres al cuarto. Es el segundo argumento que Blar menciona “de pasada”: después de la invasión de Irak yo gané unas elecciones generales. Las masas aplauden mis crímenes. Es más, Blair casi podría estar tentado de decir que si las masas le votan, los crímenes dejan de ser tales. Es posible que los únicos criminales sean los que pierden las elecciones (o los que no concurren a ellas).

Las declaraciones de Blair rectifican otras que hizo con anterioridad. Nunca se había mostrado tan abierto como ahora. En 2007, cuando dejó su cargo de Primer Ministro, dijo lo contrario: “No creo que debamos disculparnos por lo que hicimos en Irak”.

¿A qué se debe?, ¿por qué hace tales manifestaciones a un medio americano y no a uno británico?, ¿por qué ahora? La respuesta está en la llamada investigación Chilcot sobre la agresión británica a Irak, que a comienzos del año que viene deberá presentar sus conclusiones.

Inicialmente la investigación se trató de llevar en secreto en Gran Bretaña y desde luego que en España absolutamente nadie -que sepamos- ha informado acerca de ello, a pesar de la intervención oficial del gobierno del Partido Popular en la agresión a Irak.

Se callan como lo que son: como perros de pre(n)sa.


1 comentario:

  1. • ¡Qué triste todo eso! El pueblo miserable, al servicio de los intereses de sus explotadores, destruyendo infraestructuras de otras naciones: mediante bombardeos y fusilando y humillando "in situ", armas en mano, a sus habitantes (recuerdo haber visto, en formatos audiovisuales, cómo los yanquis remataban en el suelo a gente herida, desarmada, en el interior de edificios).
    • Y mientras todo eso sucedía, los aborregados, cómodamente apoltronados ante sus putas TV-s, visualizaban el dislate y lo permitían sin otra cosa que el haberse manifestarse anteriormente en contra de la guerra de Irak (quienes lo hicieron). Sin tomar otras medidas de presión, en contra de la MAFIA política, que desoía a la voluntad mayoritaria de la ciudadanía expresada en manifestaciones multitudinarias por todo el mundo.
    • No se les debería de conceder impunidad a estos criminales. Se debería ajusticiar a los grandes criminales (similarmente a como hicieron ellos abusivamente con Sadam Husein) y obligar a desmontar la OTAN allí dondequiera que tengan bases. Obligarles a restituir al ámbito de lo público las empresas e instituciones robadas, además de restringir severamente la propiedad privada. Y no menos importante, eliminar del marco social la moneda dado que, como factor de intercambio, es superlativamente corruptora de la miserable raza humana. Por contraposición al actual sistema, se debería ejercer control telemático de bienes y servicios a la ciudadanía (para evitar que se pudiera consumir abusivamente por algunos), y también mediante control telemático asignar los medios necesarios para el funcionamiento institucional que se considerase procedente para la sociedad futura, asimismo para la ejecución y mantenimiento de obras de todo tipo y fomento de las inclinaciones personales positivas de todo tipo (artísticas, deportivas, científicas...).
    • El imperio inca funcionó muy bien sin moneda en su lamentablemente corto tiempo de existencia. Si queremos acabar con los *amos de lo nuestro* por mor del inicuo sistema capitalista, así como con la inherente y generalizada corrupción de todas y cada una de las sociedades de derecho habidas o por haber por este sistema, se debe erradicar del marco social la moneda como factor de intercambio, y restringir severamente la propiedad privada.
    • Y a la gente, suponiendo que se quiera esto para la humanidad futura (esta otra historia), se la debe unir en torno a este proyecto de forma similar a cómo hicieron los católicos al inicio de esta inicua historia que nos toca padecer, tras deshacer nueva y lamentablemente en naciones el mayor imperio para el bien jamás existido (prácticamente el mundo entonces conocido), ya pacificado a base de sangre y valor romanos. (Un gran en vano.): Para que la mafia católica volvieran a tener las naciones a modo de feudos, para su lucro a costa de la sangre y sudor de los trabajadores (y si en algo está errada mi tesis, corrijan, que lo agradecería).

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