domingo, 20 de septiembre de 2015

Se paraliza la investigación del asesinato del Che Guevara africano

Thomas Sankara
A Thomas Sankara le llaman el Che Guevara africano. En 1983, cuando era capitán del ejército, se hizo con el poder en Burkina Faso, alineando al país contra el imperialismo.

Del mismo modo que los padres ponen nombres a sus hijos, a Burkina Faso los imperialistas lo llamaron “Alto Volta” y el nombre no se descolonizó nunca, hasta que Sankara lo llamó como se llama hoy: “El país de los hombres íntegros”.

A Sankara lo asesinaron los imperialistas en 1987 por hacer cosas así: cambiar hasta el nombre del país. En 2006 el cineasta Robin Shuffield dirigió un documental que se titulaba así: “Thomas Sankara, el hombre íntegro”. A los imperialistas no les gusta ni las personas íntegras, ni los países íntegros. Al asesinato de Sankara le añadieron el golpe de Estado. Al frente del país pusieron a su perrito faldero: Blaise Campaoré.

Sólo se conoce el trazo grueso del asesinato de Sankara; faltan los detalles, los pistoleros, los lugares y los momentos. Cuando el año pasado, después de 27 años de gobierno, cayó Campaoré, se creó una comisión de investigación del crimen. Ahora esa comisión no puede llevar a cabo su tarea. A los golpistas no les complace.

El jueves, el mismo día del golpe, el juez que instruye el sumario había convocado a los abogados de las partes para que “se informaran de las conclusiones de los informes de los peritos de balística y de la autopsia” practicada a los restos mortales del difunto y de sus 12 compañeros de armas, según ha narrado Myriam Sankara, la viuda del capitán asesinado.

“Cuando menos, es una extraña coincidencia”, añade Myriam. No es la única “coincidencia”. Cuando le asesinaron, el general Dienderé era el responsable de seguridad y de los comandos militares. La investigación le apunta a él personalmente, a su jefe, Campaoré, y al “capo di capi”, el imperialismo francés.

Sankara fue asesinado la tarde misma del golpe Estado que llevó a Campaoré al gobierno el 15 de octubre de 1987. Los golpistas dijeron que su cadáver había sido sepultado clandestinamente en el cementerio de Dagnoen, aunque su familia lo niega. No creen que los restos inhumados en mayo sean los del bravo capitán africano.

Cuando Thomas Sankara llegó al poder en 1983 era un joven oficial del ejército de 35 años. Dirigía la ROC (Agrupación de Oficiales Comunistas), un movimiento dentro del ejército que mantenía estrechos vínculos con los movimientos populares en Burkina Faso.

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