lunes, 7 de septiembre de 2015

La Reina Nanny

Negros, esclavos y rebeldes (2)

La parte más escondida de la historia de la esclavitud es la historia de las revueltas de esclavos. En los 300 años en los que los negros padecieron esclavitud protagonizaron 250 levantamientos, sin contar las fugas, los incendios, sabotajes, envenenamientos y otras formas de resistencia, entre las que hay que destacar los cursos clandestinos de lectura y escritura.

En 1598 los africanos crearon sobre el territorio actual de Brasil una república de Palmares sobre un territorio mayor que el de Bélgica. Los africanos tuvieron que defenderse de los ataques portugueses y holandeses hasta el siglo XVIII.

Desde 1642 existía en Florida, sometida entonces a la Corona española, una comunidad cimarrona (“maroon”) compuesta por negros fugados a la que un siglo después se unieron los indios seminolas que huían de las matanzas y el saqueo de las tierras de los colonos blancos. En 1816 la comunidad trató de convertirse en el Estado seminola afro-indio y lograron resistir la expansión de los colonos hasta 1842.

Como consecuencia de la resistencia en los asentamientos cimarrones, Jaimaica nunca pudo ser totalmente colonizada por los británicos. Una de las dirigentes de la lucha fue la Reina Nanny, más que una heroína, un personaje legendario y un símbolo nacional jamaicano. La mayor parte de lo que se conoce sobre su biografía procede de fuentes orales, transmitidas durante 300 años a través de generaciones.

Nanny nació en la tribu de los Ashanti, en el actual territorio de Ghana en 1686. Cuando era una niña los negreros la trasladaron a Jamaica y fue vendida como esclava en Saint Thomas Parish, una región próxima a Port Royal donde los esclavos trabajaban las plantaciones de caña de azúcar.

Sus hermanos Accompong, Cudjoe, Johnny y Quao pertenecían al mismo amo y se fugaron al mismo tiempo de la plantación. Nanny y Quao crearon una comunidad cimarrona en Portland Parish donde Nanny conoció a su marido, Adu.

Hacia 1720, Nanny y Quao llegaron a controlar la región de Blue Mountains, a la llamaron Nanny Town, un territorio de 2,4 kilómetros cuadrados que fueron ocupando los cimarrones que Nanny logró liberar de la esclavitud.

La comunidad cimarrona vivía de la agricultura, la ganadería y el trueque de alimentos por vestidos y armas. La zona, situada sobre un collado de 300 metros de altitud y junto aun precipicio, era estratégica y fácil de defender. Los centinelas avistaban la presencia de los negreros a distancia soplando un cuerno que cumplía las funciones de alarma. Hoy el soplo del cuerno, llamado “abeng”, es en Jamaica un símbolo de libertad en todas las fiestas.

Nanny fue una audaz estratega y dirigente militar de los cimarrones, precursora de la moderna guerra de guerrillas y de las emboscadas en la que los mercenarios de los esclavistas eran implacablemente aniquilados. En Jamaica se la conoce como la Reina Nanny.

Pero entre 1728 y 1734 la comunidad cimarrona fue atacada sistemáticamente por los negreros y las fuerzas británicas. En uno de esos combates cayó Nanny en 1733. El Diario de la Asamblea de Jamaica de 29 de marzo de aquel año mencionaba a un esclavo negro que combatió en la guerra contra los cimarrones, el Capitán Sambo, también conocido como William Cuffee, como modelo de esclavo leal: “Este buen negro ha matado a Nanny, la mujer rebelde”, dice la mención.

Tras la derrota, algunos cimarrones se suicidaron lanzándose por el acantilado. Otros fueron capturados vivos. Pero unos 300 pudieron huir y unirse a otra comunidades clandestinas, donde continuaron la lucha. El capitán Kojo (Cudjoe) se convirtió en el jefe militar de los clandestinos que, periódicamente, hacían incursiones por las plantaciones liberando a los esclavos, quemando los campos y ejecutando a los terratenientes, muchos de los cuales tuvieron que regresar a Inglaterra.

Lo mismo que Nanny, Kojo había sido capturado en la actual Ghana por negreros españoles, que le llevaron a Jamaica, donde nadie pudo nunca someterle. El gobernador Edward Trelawney tuvo que firmar un tratado de paz con él en 1793. Los negros se quedaron con sus tierras y crearon su propio gobierno. Desde entonces el 6 de enero los jamaicanos celebran una fiesta de homenaje a Kojo.

Los blancos nunca regalaron nada. Hasta 1833, después de grandes levantamientos de esclavos, no se abolió la esclavitud en Jamaica.

Haití fue el primer país en sacudirse la dominación colonial. De 1791 a 1804 Toussaint L’Ouverture dirigió una revuelta contra el colonialismo francés en la isla de Santo Domingo con Christophe y Dessalines. Su objetivo fue crear un Estado negro que fuera reconocido por los países del mundo. Toussaint L’Ouverture está considerado como el fundador del nacionalismo negro. Fue quien superó el aislacionismo característico de los negros cimarrones que trataron de refugiarse en quilombos o comunidades aisladas.

El movimiento fue aplastado en 1844 con la llegada de los españoles, que dividieron la isla en dos: Haití sometida los franceses y la República Dominicana a España y luego a Estados Unidos.

El movimiento de liberación se fue desarrollando en todo el mundo, incluso en Estados Unidos. El 7 de octubre de 1800 unos 1.000 africanos armados dirigidos por el general Gabriel Prosser marcharon hacia Richmond, en Virginia. Se convirtió en una fecha simbólica para el movimiento de los afro-americanos en Estados Unidos.

Los blancos respondieron de la manera acostumbrada, con la represión y la organización de milicias paralelas. Prohibieron a los negros salir entre las 6 horas de la tarde y las 6 de la madrugada. A su vez la represión condujo a que el movimiento negro adoptara la violencia como forma de respuesta. Los esclavos empezaron a apoderarse de las armas de fuego y aprender su manejo.

En 1831, durante una segunda oleada abolicionista, David Walker, un esclavo liberto, plantea una propuesta de la Sociedad Americana de Colonización, que quería devolver a los negros a un nuevo Estado, Liberia, que se crearía en el noroeste de África. El Estado estaría compuesto por negros que tendrían su propio gobierno negro. Es una “alternativa” que, sobre todo, mucho blancos no ven con malos ojos. En el fondo no es otra cosa que segregacionismo y dejar a Estados Unidos sólo con los blancos.

Jamaicano soplando el ‘abeng’

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