sábado, 26 de septiembre de 2015

La base aérea de Torrejón ya está preparada para la guerra imperialista

Bajo la base aérea de Torrejón, a 20 kilómetros de Madrid, la OTAN ha construido el búnker bajo tierra más grande de España, capaz de soportar los mayores impactos de bombas. La obra se ejecutó en 2006 y tiene una superficie total de 10.000 metros cuadrados, dividida en cuatro plantas de 2.500 metros cada una enterradas bajo las pistas de aterrizaje.

Al búnker se desplazarán el CAOC (Centro de Operaciones Aéreas Combinadas) de la OTAN (que controla el espacio aéreo entre Azores y Turquía) y el ARS Pegaso (Defensa Aérea Nacional española).

La inauguración del centro está pendiente de la implementación del nuevo sistema informático de mando y control de operaciones aéreas de la OTAN. Es el mismo sistema informático que también empleará España, el más avanzado en seguridad de los sistemas de telecomunicaciones.

La estructura de máxima seguridad consiste en un cubo de hormigón armado de tres metros de espesor, con excepción del techo, que tiene nueve metros de grosor. Está preparado para aguantar el impacto directo de una búnker buster de 2.000 kilos, una de las bombas más potentes. Toda la estructura está recubierta con una capa de cobre para protegerlo contra el pulso electromagnético. Así se trata de evitar que destruyan todos los aparatos sofisticados que se acumularán en dichas dependencias.

La mastodóntica obra empezó por excavar un agujero en la zona de la colina de la base de Torrejón seleccionada. Está diseñada para acomodar a 600 personas. Se trata de que puedan permanecer encerradas en el interior del recinto, sin recibir ayuda alguna del exterior, durante ocho días.

El coste total de la obra ascendió a 59 millones de euros y en la actualidad se está trabajando en la puesta a punto de los sistemas y garantías para que se mude Pegaso (servidores de datos y comunicaciones, seguras, cifradas, etc.). Se está ultimando la puesta en marcha de la sala de operaciones de la Defensa Aérea Nacional.

Se trata de cambiar de espacio a aquellos que controlan los espacios aéreos, de ámbito nacional y de ámbito OTAN. Eso obliga a mantener operativos dos sistemas a la vez, para que no se deje de controlar ni un minuto el cielo mientras se realiza el cambio al búnker.

En la primera planta del búnker, denominada Planta de Vida, se encuentra el control de acceso, la seguridad, la zona de descontaminación CBRN. Además está la zona de usos comunes: comedor, cocinas, almacenes de alimentos, habitaciones del personal de servicio, oficinas de apoyo y algunos almacenes.

En la segunda planta del subsuelo se encuentran los servidores de ACCS (españoles y NATO), servidores de comunicaciones (seguras, cifradas, SATCOM, líneas telefónicas comerciales, etc), POP (punto de presencia OTAN en España), servidores de la red de Defensa española, servidores de la red NATO SECRET, y oficinas técnicas del personal CIS (Sistemas de Comunicación e Información).

Esta planta dispone de refrigeración adicional para mantener la temperatura óptima de funcionamiento de los sistemas; y todos los equipos, servidores y elementos sensibles están montados sobre unos amortiguadores para que en el caso de que se produjera un ataque, no se vean dañados por las eventuales sacudidas.

En la tercera planta están las salas de operaciones: salas de Training, Combat Plans y Combat Operation del CAOC, las propias de Pegaso y el despacho del COMCAOC. Esta planta contiene la totalidad del personal que conduce y planea las operaciones aéreas de las dos entidades.

La cuarta planta contiene todos los elementos para que el búnker pueda funcionar: sala de control de sistemas de vida y funcionamiento, generadores eléctricos, depósitos de combustible, estabilizadores de corriente, sala de baterías, sistema contraincendios, sistema de control ambiental, depósitos de agua (potable, sanitaria y de descontaminación), filtros de aire, etc.

En la actualidad el propietario del búnker es el Ejército del Aire, y a su cargo está el MALOG (Mando Logístico), hasta que se entregue a Pegaso y CAOC.

El búnker de Torrejón es aún más grande que el excavado bajo La Moncloa. Este último dispone de 7.500 metros cuadrados por los 10.000 con los que cuenta la nueva instalación militar. El de La Moncloa está repartido en tres pisos (los niveles 0, -5 y -10). Cuenta con muros de tres metros de espesor, puertas falsas, armería, quirófano e, incluso, un cementerio en sus profundidades.

Está diseñado a prueba de bombas nucleares y ataques con armas químicas, y los frigoríficos cuentan con comida suficiente para que sus 200 moradores (altas personalidades políticas y militares con sus mujeres e hijos) puedan sobrevivir a un asedio durante semanas. Pero afortunadamente no se ha tenido que utilizar. Tiene una planta de uso militar. El edificio dispone de hospital dotado de quirófano, UVI y vacunas contra virus como la viruela o el ántrax. En la parte civil, habitaciones con baño para las autoridades, cocina, cafetería... y grandes cámaras frigoríficas para guardar la comida. La renovación de las existencias se realiza cada dos meses. Los ingenieros construyeron pozos a 200 metros de profundidad para poder recoger agua.

En caso de guerra los jefes lo tienen todo bien previsto para ellos mismos. ¿Y los demás?

1 comentario:

  1. Pues los a los demás nos freirán un día mientras vemos en la tele como va avanzando la guerra y como nos ofrecen en directo el espectáculo de la muerte en directo.

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