sábado, 5 de septiembre de 2015

En Gran Bretaña cada vez hay más trabajadores sin derechos laborales

El capitalismo vuelve por donde solía, a su lugar de origen. En Gran Bretaña el número de trabajadores que trabajan con contratos sin ninguna clase de garantías laborales (salario, horario) ha aumentado un 20 por ciento. Según la Oficina Nacional de Estadística hay 744.000 trabajadores más y suponen ya un 2,4 de la fuerza de trabajo: cerca del millón y medio de trabajadores.

Es posible que las cifras sean mucho mayores, del orden del 3 ó el 4 por ciento de la fuerza de trabajo. Un estudio publicado el 5 de agosto de 2013 por el Chartered Institute of Personnel and Development, una organización especializada en “recursos humanos”, consignaba que la cifra de contratos calificados como “hora cero” alcanzaba a un millón de trabajadores. Esta cifra era cuatro veces mayor que la calculada entonces por la Oficina Nacional de Estadística de manera oficial.

En Gran Bretaña a los contratos de trabajo sin garantías se les llama “de hora cero” porque obliga al trabajador a estar a disposición del empresario permanentemente. El obrero está pendiente del móvil y de una llamada. No hay jornada de trabajo, el trabajador no sabe si mañana trabajará, no conoce cuánto cobrará, ni cuándo acabará su jornada laboral. Es la flexibilidad absoluta.

El porcentaje de trabajadores sin derechos laborales es particularmente elevado en sectores como la hostelería, los servicios personales y la educación. Los economistas explican de esta manera la reducción del paro en un 5,6 por ciento, uno de los mayores porcentajes de Europa, así como por la transformación de los trabajadores por cuenta ajena en autónomos.

A este incremento brutal de la explotación y pérdida de derechos, Frances O'Grady, secretario general del Trade Union Congress, los sindicatos británicos, lo califica como un “mercado laboral de dos velocidades”, mientras la OCDE dice que en Gran Bretaña la fuerza de trabajo se ha “precarizado” como consecuencia de la flexibilidad laboral.

Es un lenguaje rebuscado que no disimula nada las evidencias. La pequeña burguesía intelectual habla del surgimiento de una clase social nueva, a la que llaman “precariado”. Tratan de dividir al movimiento obrero y aparentan que está surgiendo un fenómeno nuevo, que antes no conocíamos. Pero es tan viejo -al menos- como el propio capitalismo.

La ridícula verborrea pequeño burguesa oculta lo más importante: los derechos laborales no son inherentes al capitalismo sino una conquista del movimiento obrero después de años de luchas. Su liquidación supone un retroceso de dicho movimiento y se debe -principalmente- a la traición de los sindicatos y partidos reformistas.

Este fenómeno es irreversible: en el futuro quien quiera un salario mínimo, una jornada laboral, un descanso semanal o una jubilación tendrá que empezar a pensar en el socialismo y en la manera de llegar a él. El capitalismo no da más de sí.

2 comentarios:

  1. Ya lo escribio Marx,..... el capitalismo viene al mundo chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde los pies a la cabeza..... Solo los oportunistas, los nuevos socialdemócratas y sociedades aborregadas piensan que el capitalismo sabe sonreir y abrazar solidariamente a todo el mundo cuando quiera, y aqui está una pequeña muestra.

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  2. Calla, tío, que como se entere el patrón de que eres anticapitalista igual te echa a formar con el mundo marginal de los parados. Enróscate para reducir el riesgo de que te puedan pisar y si te llaman gusano, cagón o cosas similares no te molestes por ello y que les den si tienen problemas personales o de gremio de tipo laboral, ya que en su momento ellos hicieron lo mismo de cara a sus congéneres ufanos de sus privilegios de clase o como empleados con nómina con o sin diploma universitario (ya sabes: peones diplomados). Tu tranquilo, que yo te absuelvo. Que el que esté libre de pecado tire la primera piedra. ¿O acaso hicieron algo para sacar a los mendigos, sin techo y otros marginados de la puta mierda? ¡Que se jodan! Tú a lo tuyo y tranquilo, y cuídate, y no te preocupes indebidamente, ya sabes que te aprecio y siempre estoy aquí impregnándome de tus tesis. Pero eso sí, pídeles por favor a los más agraciados en la tómbola de la vida o por cualquier lotería que, repito que por favor, se conviertan al islam y pongan a salvo en harenes bien acondicionados a nuestras mujeres e hijas más agraciadas y que no las dejen morirse de asco en la puta calle, ya que con esto de la crisis me temo que no podrán aspirar a mucho más que migajas a cambio de repartir limosnas de placer por acá o acullá por muy agraciadas y hábiles amantes que sean. Y por el hecho de que un sólo macho para muchas les pueda resultar insuficiente no te preocupes, que ya hallarán la forma de no pasar hambre vital ante tamaño problema. Te lo digo porque hay que ser realistas y pensar soluciones factibles en este mundo de alienados que tan fácilmente entran en razón en base al grosor del falo en defecto de otras prebendas. Además se dice que sobra gente y, como así se asume o parece asumirse por ésta, pues "avanti tutto" y que les sigan dando, ya que parece que les resbalase bien quizá a causa de la grasa esa vase-fina. Me he resfriado, perdona, te tengo que dejar.

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